brecciacurso  La tarea de realizar  TOP COMICS se ve aliviada con frecuencia por el aporte de un grupo de amigos y seguidores del blog como Gerardo Canelo, Carlos Altgelt o Julian Blas Oubiña, gente conocedora del tema, con un gran archivo y no menor  generosidad para compartirlo. A esos nombres (y alguno más que se nos escapa) sumamos el de “Atis Tirreno”, quien hace un tiempo nos acercó las páginas del UNICO trabajo de Hugo Pratt para Editorial Columba.

    Superados felizmente algunos problemitas de salud, “Atis” nos acerca ahora un verdadero hallazgo: un aviso de “Estudios Alberto Breccia” aparecido en el Nº 721 de Patoruzú, correspondiente al 6 de agosto de 1951, es decir  antes que se integrara a la Escuela Norteamericana de Arte, luego llamada Escuela Panamericana de Arte. En nuestra serie sobre Cursos de Dibujo hemos recordado a figuras de la historieta como Leandro Sesarego, Divito, Carlos y José María Clemen o Pedro Segui, pero no teníamos idea de que Alberto Breccia hubiera probado suerte con su propio instituto y curso de dibujo. Como nos dice Atis Tirreno en el mensaje que acompaña el material, sería un fantástico hallazgo encontrar los cuadernillos de ese curso. La duda es si en aquella época -y pese a que ya dibujaba al popular Vito Nervio-, Breccia podía tener potenciales seguidores que lo tomaran como referente para estudiar dibujo, lo que hace bastante improbable que algunas de esas lecciones haya superado el paso del tiempo y salieran a la luz.    

     Ahora bien, el aviso habla de clases personales o por correspondencia, pero vean lo que respondía Breccia en una entrevista que se publicó en el Nº 1 de Superhumor en agosto de 1980:

“¿Cómo nace un dibujante?

-No sé. Yo me hice copiando y dándome porrazos contra la hoja de papel. Y realmente creo que no se puede enseñar a nadie a dibujar.

Sin embargo vos participaste en la docencia…

-Pero jamás propicié los cursos por correspondencia, que siempre me parecieron una porquería. Yo fui profesor con los alumnos en el aula, y jamás tuve la veleidad de que estaba enseñando a dibujar: simplemente enseñaba los conceptos. Para canalizar lo que cada uno tenía adentro. Algunos de los muchachos que fueron alumnos míos hoy trabajan bien: José Muñoz, Rubén Sosa, Leopoldo Durañona, Lito Fernandez, Mandrafina. Pero a ninguno de ellos le enseñé a dibujar yo. Ni les firmé jamás un diploma. Porque ¿qué es esto? ¿Cómo va a tener un tipo un diploma de dibujante? Para ser dibujante hay que saber dibujar y para mostrar lo que uno sabe lo mejor es una buena carpeta y no un diploma”.

    Y bueno, luego de leer esto solo cabe acotar que contradicciones tenemos todos, incluso los genios del dibujo como don Alberto…

     

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