“HECTOR”: HUMOR Y DEPORTE EN LAS REVISTAS DE COLUMBA

Deja un comentario

 hector-futbol Se llamaba Héctor Tomás Rodriguez pero el mundo del dibujo y los lectores de los múltiples medios periodísticos donde desarrolló su carrera lo conocieron  simplemente como “Hector”. Rodriguez había nacido en San Nicolás de los Arroyos (Provincia de Buenos Aires) y, tras publicar su primer dibujo en la revista Páginas de Columba,  se inicia  en el campo profesional desempeñándose como ayudante de Quirino Cristiani, el pionero de los dibujos animados en la Argentina. Colaboró luego en La Cancha y en El Grafico  y a inicios de los años treinta  ingresa al diario Crítica donde dibuja a grandes figuras deportivas del momento, desarrolla la sección “Alma Torera”  e ilustra noticias policiales.

      hector-humor En 1934, siempre en Critica (diario en el cual trabajó hasta su cierre)  crea “El Nuevo Rico”, personaje que gozó de gran popularidad en la época y que tuvo su propia revista en los años sesenta. Tras pasar por numerosas publicaciones entre las que se contaron “Mundo Argentino”, “Estampa”, “El Hogar”, “Leoplán”, “¡Aquí Está!”, “Mundo Agrario”, “Mundo Radial”, “Caras y Caretas” y “PBT” –estas dos últimas en su segunda época–, Héctor recaló en “Mundo Deportivo”, donde a toda página, brindaba un panorámico enfoque humorístico con bastante más de cincuenta personajes ocasionales por número, aunque dos de ellos figurarían en forma permanente: el fotógrafo Olivieri y el vendedor de “chuenga”, popularizado por el mismo Héctor.

       Desde mediados de los años sesenta Héctor realizó páginas de humor en El Tony y hacia fines de esa década y hasta su muerte ocurrida en 1971 tuvo a su cargo la serie “Idolos del Fútbol”, cuyos guiones escribía el periodista Pedro Valdéz y que se publicó en D´Artagnan. Aquí brindamos algunas imágenes de esos trabajos en Columba junto con el fragmento de una de sus páginas en Mundo Deportivo.  Les dejamos también el link para ver un artículo del blog de Silunas en la cual traza una completa semblanza de este humorista, artículo del cual hemos tomado la mayoría de los datos para esta nota.  (CRM)

http://siulnas-historiador.blogspot.com.ar/2008/12/hctor-toms-rodrguez-algo-as-como-la.html

rodriguezhec

Algo más de los 85 años de El Tony y un merecido recuerdo para “Rotebor”

2 comentarios

    eltony-cincuentenario1eltony-cincuentenario2   De Rotebor sabemos muy poco, sólo que se llamaba Roberto, que era de La Plata, que falleció en 2010…y que sabía muchísimo de historietas, conocimientos que desplegaba junto con un excelente material gráfico en su blog “Perpiecias de Chirriquitipis”, nombre que aludía a una tira que se publicó en un diario platense años atrás.

     

Claudio Columba, creador y Director de El Tony

Claudio Columba, creador y Director de El Tony

 Pues bien, en septiembre de 2008 Roteborg  recordó también el aniversario de la aparición de El Tony con una breve nota acompañada de la tapa del Nº 2.000, de la tapa y contratapa de la edición de los 50 años en 1978  y con varias páginas de una nota que apareció en ese número repasando los cincuenta años de la revista. De esas imágenes y de lo que se lee en la citada reseña histórica nos pareció interesante ofrecer como complemento, o como “yapa” de nuestras anteriores notas, lo siguiente:

-Una foto de Claudio Columba en el cual se lo menciona como CREADOR de la revista El Tony

-El importe total de la venta de aquel primer número se donó para obras benéficas.

eltony-chaplin3-Hay un detalle muy interesante sobre la serie “Rulito el gato atorrante” y que demuestra la  rapidez de los hermanos Columba para captar los temas del momento.  La historieta fue creada en 1929 y hacia 1933 adquirió  gran popularidad un radioteatro titulado “Cihispazos de Tradición”, dentro del cual se destacaba un personaje llamado “Churrinche”. Ni lerdos ni perezoso los Columba Brothers hicieron que Rulito protagonizara aventuras de ambiente gauchesco que fueron denominadas “Chispitas de Tradición”, en las cuales su personaje central pasó a llamarse “Rulito-Churrinche”.

 Por último reiteramos que estas imágenes fueron tomadas de un post publicado en “Perpiecias de Churriqutipis, cuyo link adjuntamos. 

      http://chiquirritipis.blogspot.com.ar/2008/09/el-tony-exclusivamente-historietas-80.html

En 1928, junto con la Primavera nacía la revista “El Tony” (1ra. Parte)

Deja un comentario

   

El Tony Nº 1 (Imágen tomada de todohistorietas.com.ar)

El Tony Nº 1 (Imágen tomada de todohistorietas.com.ar)

 En 1922 el dibujante y taquígrafo Ramón Columba (1891-1959)  editó un álbum de caricaturas cuyos ejemplares se vendieron  solo en librerías. Dado el éxito alcanzado y con el apoyo de importantes firmas comerciales de la época aquella publicación  se convierte en 1923 en Páginas de Columba, utilizando el mismo título de su antecesora pero ahora de venta en quioscos. La nueva revista  abre sus páginas a toda una nueva generación de dibujantes argentinos como Jose Luís Salinas, Divito o Dante Quinterno, entre otros.

     Si bien orientada a la caricatura y el humor, Páginas de Columba incluía también un “Suplemento infantil” compuesto por cuatro hojas en papel de color con historietas. La innovación gustó tanto que cinco años después esas cuatro paginitas se convirtieron en 16 páginas de gran tamaño conformando una nueva publicación cuyo primer número apareció el miércoles 26 de setiembre de 1928 (*). Tal el origen, la prehistoria de un título que permanecería más de setenta años en los kioscos: El Tony, la primera revista argentina dedicada exclusivamente a la historieta de cuya extensa historia trataremos de recordar sus etapas iniciales y menos conocidas.

   

Un trabajo de Raul Roux en los tiempos iniciales de la revista

Un trabajo de Raul Roux en los tiempos iniciales de la revista

 

Un ejemplar de julio e 1941

Un ejemplar de julio de 1941

Como se dijo, El Tony constaba de 16 páginas de gran tamaño, similar según creemos al que mantenía aún en 1941 que era de  28×37 cms.  En el primer número aparecía en portada “Carlitos”, serie norteamericana inspirada en el personaje de Chaplin, mientras que en una franja en la parte superior figuraba el precio (10 centavos), la frase “Sale los miercoles” y los títulos de otras historietas que integraban la edición:  “Facundo”, “Corazón” (la obra de Edmundo D’Amicis), “Hansel y Gretel” y “Hassayampa”, todas ellas dibujadas por Raul Roux (el futuro creador de “Fierro a Fierro” y “Lanza Seca”) quien había sido colaborador de Páginas de Columba  y que entre 1929 y 1930  realizaría adaptaciones de “Robinson Crusoe”, “La Isla del Tesoro”, “Simbad el Marino, “Bufalo Bill” y “Nick Carter”.  Entre el material extranjero se contaba también  “El gato Félix”, “El Tío Morfoni” y “Fideo y Raviol”, la última de las cuales parece haber sido continuada localmente ya que Enrique Lipszyc se la atribuye a Horacio Gutiérrez.

"El puñal de los gauchos" por Enrique Rapela, publicado en 1936

“El puñal de los gauchos” por Enrique Rapela, publicado en 1936

UNA FORMULA EXITOSA

  Como puede apreciarse, la idea de Columba consistía en combinar material extranjero comprado a agencias (“syndicates”) con la adaptación de famosas novelas realizadas localmente. En este rubro además de  Roux debe mencionarse a Enrique Rapela, quien desde mediados de los años treinta realiza en El Tony trabajos como “El Tesoro de la Reina de Saba” y “El puñal de los gauchos” (1936), donde demuestra ya su inclinación por los temas gauchescos que el impondrá años más tardes con sus famosos personajes. Que la fórmula de El Tony resultó exitosa lo prueba el hecho que  partir de su lanzamiento la revista  (dirigida por Claudio Columba, hermano y socio de Ramón)  pasa de los 10.000 ejemplares iniciales a 200.000 por semana y alcanza años mas tarde los 300.000.

   eltony-rulito  A mediados de 1938  El Tony muestra ya lo que fue una de sus características distintivas: su galería estelar de grandes personajes del comic yanqui, más algunos aportes ingleses. Así, por aquellos años los lectores podían  apreciar títulos como El Agente Secreto X-9, Cargamento Salvaje, Mandrake, Betty Boop, Pinky y el Patrullero, Piratas del Mar, La alfombra mágica, Tex el Policía Montado, Inspector Wade , Reyes del Espacio y Sandokan. A todos ellos se sumaba “Rulito el gato atorrante”, que había sido creado en 1929 con influencias de “El gato Felix y que dibujaron a través de los años Raul Roux, Alfredo Ferroni, Horacio Gutiérrez e incluso Antonio Presa. En los primeros tiempos los argumentos de esta serie surgían de las ideas enviadas por los lectores al concurso que organizaba la editorial. Y a propósito de esto último, digamos que en aquellos años El Tony eras editado por Páginas de Columba, con redacción en 25 de Mayo 33 2º Piso, ya que Editorial Columba recién se constitituiría  a fines de los años cincuenta.

     Cerramos este repaso de la década inicial de El Tony señalando que, tal como alguna vez nos  contara   Norberto Rodríguez Van Rousselt, en 1939 se publica  un  Anuario de igual formato que la edición semanal, tapas color, páginas en sepia y un encarte color dedicado a “Rulito el gato atorrante”, edición que no fue fácil de vender debido a su precio, bastante alto para la época. Quizá por aquella mala experiencia inicial  Columba demoró una década en intentar nuevamente algo similar, cosa que haría recién en 1949 con un Album de Intervalo cuyo éxito permitiría poco después la aparición de los Anuarios ó Albumes de El Tony.

 HISTORIETAS, TODDY Y CHOCOLATINES

    Hasta aquí hemos trabajado en base a algunos datos tomados de trabajos de Enrique Lipszyc y de la dupla Trillo-Saccomanno, quienes en parte utilizaron también  los brindados por el creador de la Escuela Panamericana de Arte y primer historiador de la historieta argentina. De ahora en más lo haremos en base a algunos ejemplares que tenemos en nuestra colección y que, si bien escasos, nos permiten hacernos una idea bastante definida de la evolución de la revista en cuanto a contenidos.

      El ejemplar más antiguo que tenemos de El Tony es de julio de 1941,  fecha en que seguía  siendo editado por Páginas de Columba ahora con administración en Alsina 1814.  Constaba de 24 paginas tamaño tabloide impresas algunas en sepia y otras en verde oscuro y –pese a los 13 años transcurridos- seguía  costando 10 guitas…increíble.   Como en su número inicial toda la portada estaba dedicada a una historieta (en este caso Mandrake el Mago), se mantenía además el logotipo y a cada lado de éste dos recuadro: uno donde aparecía la cara de un tony, el número de edición y día de aparición, y el restante dedicado a anunciar otra de las historietas que se ofrecían.

  

Historieta publicitaria por "Yiyo", que también dibujó en El Tony "El Pecoso y su pandilla"

Historieta publicitaria por “Yiyo”, que también dibujó en El Tony “El Pecoso y su pandilla”

   Ya en el interior nos encontramos con los pesos pesados de la historieta yanqui tales como Tarzán (creemos que la versión de Foster), El Enmascarado Solitario, Tex el Policía Montado, El Patrullero, Charlie Chan, Jim Hardy, El Agente Secreto X-9, Slam Bradley (creada por Joe Shuster), El Hombre de Acero, El Vampiro (Batman), Wilson el aviador relámpago y El desquite de Yañez y El hombre flecha Robin Hood, estas dos últimas seguramente inglesas.  La única aventura completa de todo el número era Sello Escarlata, de tema policial.

   

Ramón Columba

Ramón Columba

    El aporte local en este número que estamos comentando se limitaba a una media página de “Rulito el gato atorrante”,  otra de “El Pecoso y su pandilla” por Yiyo, la tira humorística “Don Otto” que realizaba Silvio Della Porta y las tiras publicitarias “Aventuras de Toddylinda” y “Aventuras de Toddyto” que dibujaba también Yiyo. La popularidad de la revista se reflejaba en otras importantes publicidades como las de los caramelos y chocolatines Rataplan y la de los chocolatines Goddet, con cuya compra se podía elegir una historieta.

    Repetimos que no contamos con otros números de El Tony de los años cuarenta (muy difíciles de encontrar por otra parte) como para apreciar el porcentaje de material local que se publicaba en esa etapa, pero descontamos la participación de Enrique Rapela, Vicente Le Voci (dibujó “Eugenia Grandet” en 1946), Jorge Pérez del Castillo y Hugo D’Adderio, entre otros. Por otra parte y en palabras de Lipszyc,  previo al lanzamiento de Intervalo en 1945 “este paso, tan importante en nuestro mercado fue probándose antes en la revista El Tony con varias adaptaciones”.  (CRM)

(*) Enrique Lipszyc en sus “Décadas de la Historieta Argentina” indica el 19 de septiembre como fecha de aparición de la revista, pero no sabemos si fue un error o quizá haya existido un número cero.

 

PEDRO GUTIERREZ Y EL CASO DEL ALMANAQUE DELATOR

4 comentarios

gutierrez-almanaqEl “Almanaque Criollo” fue una sección que entre 1966 y 1968 (al menos engutierrez-almanaq2 lo que tenemos en nuestro Archivo) se publicó en Album de El Tony e Intervalo Album. Consistía en una página -siempre al final de la revista- donde aparecían los calendarios correspondientes a dos meses del año y que se completaba con una estrofa de los “Consejos del Viejo Irala” de Alberto Vacarezza, continuados luego (1968) con los “Consejos Brocherianos” del  Presbítero Julio Treviño, título que hacía referencia a José Gabriel Brochero, conocido como el Cura Gaucho. Cada una de esas estrofas iba acompañado por una ilustración firmada por Gutiérrez, del cual sabíamos que se llamaba Pedro y tenía detrás de si una extensa carrera en el campo del dibujo. Pero había algo más:  en el caso de los Consejos Brocherianos aparecía también un retrato (tirando a caricatura) de Brochero,  elemento mediante el cual pudimos determinar que el “Gutiérrez” que hacía historietas de aventuras en revistas de Columba era este mismo Pedro Gutiérrez, quizá no un dibujante extraordinario pero cuyo extenso vínculo con este medio merece ser recordado. Esta es su historia.  

gutierrez-gaucho

Figuritas, 1941

 LA BARRA DE CANDELARIO

    Según lo señala Enrique Lipszyc en sus “Décadas de la Historieta Argentina” Pedro Gutiérrez se inició en el dibujo desempeñándose brevemente como ayudante de Dante Quinterno, tras lo cual publicó en 1929 en La Novela Semanal la historieta “La barra de Candelario”, a la que seguirían entre 1939 y 1940 títulos como “Juan Pereyra”, “Falucho” y “Taponazo”, varias de ellas en la revista Figuritas y si nos apuran un poco podríamos arriesgar que fue además uno de los dibujantes de “Raulito, el gato atorrante” en El  Tony.  En 1941 – siempre según Lipszyc- Gutiérrez concreta su primera historieta seria titulada “Hacia otros mundos”; no indica en que revista lo hizo pero las opciones no eran muchas, pudo haber sido también en Figuritas o a lo sumo en  algún título de Lainez o de Tor, muy difícilmente en El Tony.

 

"La barra de Candelario", 1929

“La barra de Candelario”, 1929

Poncho Negro, 1956

Poncho Negro, 1956

    Aquella incursión de 1941 no parece haber tenido continuidad y Gutiérrez siguió ligado al humor gráfico, campo en el cual en 1951 integró el equipo de colaboradores de la revista Ping-Pong para la cual realizó el personaje homónimo (también lo hacía Giraldo) y otro denominado “Catapato”. Para la misma época –mediados de los cincuenta- uno de los primeros folletos de la Escuela Panamericana de Arte lo incluía junto con Fernand y José María Clemen en el grupo de dibujantes que habían “ayudado también a desarrollar” el Curso de los Famosos Artistas, señalando además su actividad en el campo del dibujo publicitario y la ilustración. De ese folleto o mejor dicho de una fotocopia del mismo sacamos la foto que ilustra esta nota.

 DE PONCHO NEGRO EN ADELANTE

 

Pedro Gutiérrez

Pedro Gutiérrez

    En 1956 Gutiérrez vuelve a alternar el dibujo de humor con la historieta de aventuras y se suma a la larga lista de dibujantes que realizaron Poncho Negro, aunque el nivel de su dibujo hace suponer que previo a dicha serie había realizado otros trabajos que desconocemos. En definitiva, ya a finales de los años cincuenta su firma se hace habitual en las diversas revistas que editaba Columba, ya fueran de periodicidad semanal o los álbumes mensuales. A esa etapa pertenecen entre otras “Gunga Din” (Album El Tony, 1961), “Peligro en la sombra” (Fantasía, 1963), adaptaciones de películas como “Juramento de Venganza”  (D’Artagnan) son muestras de ese trabajo tanto en el género de aventuras, policial e historias de la vida cotidiana en Intervalo, a lo que  debe sumarse el género gauchesco a través de  la serie “Hombres de Fortines” que realizó en el Album de El Tony. También a inicios de los años sesenta colaboró en la revista Fuego con historietas de tema bélico.

   gutierrez-gunga

gutierrez-ley “Los mártires” (Fantasía, 1971), “Un pistolero a sueldo llegó a Detroit” (1971) y la serie “Años sin ley” (1975) ambas en D’Artagnan y ambientadas en los años veinte son parte de la etapa final de Pedro Gutiérrez en Columba, donde dibujantes de larga trayectoria como el caso de Fernand iban siendo reemplazados por otros estilos gráficos más modernos. Alejado de cualquier virtuosismo, la obra de Gutiérrez destaca no obstante por una forma  de dibujo que lo hacía claramente identificable. Haciendo un juego de palabras y sin ningún animo peyorativo, todo lo contrario, podríamos decir que fue no un “ilustre desconocido” sino un desconocido ilustre de nuestra historieta. (C.R. Martinez)

 

HUGO D’ADDERIO Y LOS PRIMEROS ANUARIOS DE INTERVALO Y EL TONY

4 comentarios

El primer Anuario de Intervalo, tapa de D’Adderio

     Tras la nota acerca de Octavio Moraga y sus tapas para D’Artagnan y los álbumes de El Tony e Intervalo, se imponía recordar también a quien en los años cincuenta fuera otro de los grandes portadistas de Columba, como así también profundizar en el origen de los álbumes y anuarios de dicha editorial. Para esa  tarea contamos con nuestro archivo y con los valiosos datos que nos acercó Norberto (nombre de pila de un reconocido investigador de la historieta argentina) y en materia de imágenes la invalorable ayuda de Francisco Legaristi.  A todo eso le sumaremos algunas referencias sobre Intervalo Extra, revista surgida a inicios de los cincuenta como secuela del gran éxito de la revista madre. Pero vayamos por orden, o por partes como decía el bueno de Jack.

 LOS PRIMEROS ANUARIOS

      Según nos cuenta Norberto el primer Anuario de El Tony se publicó en 1939, formato a igual medida que la edición semanal (por entonces 28,5 x 37 cms), tapas color, páginas en sepia y un encarte color de cuatro pliegos, es decir 16 páginas dedicadas a “Rulito el gato atorrante”, personaje que a lo largo de los años fue realizado por diversos dibujantes, entre ellos Raúl Roux. Ignoramos eso sí como era y quien realizó la tapa de aquel álbum pionero, que al parecer no anduvo muy bien –su precio era alto para la época- y tardó bastante tiempo en ser vendido.   Quizá por aquella mala experiencia inicial  Columba demoró una década en intentar nuevamente un suplemento, lo hizo recién en Diciembre de 1949 cuando aparece el primer anuario de Intervalo cuya tapa estaba ilustrada por D’Adderio y algunas de las historietas interiores por el peruano  Paco Cisneros, Athos

Album de 1953

Cozzi, Jorge Pérez del Castillo, Marius (un muy personal dibujante)  y Enrique Rapela. A aquellas adaptaciones de famosas novelas  se sumaban “Beba la irresistible”, “Optimismo” y “Puntos de vista”, tres secciones a cargo de Ramón Columba y La Familia Flop, por Swan.  Los números más antiguos que poseemos de esos anuarios corresponden a 1953 y 1954, cuyas respectivas tapas están realizadas –a nuestro entender- por Athos Cozzi. Del 55 en adelante esa tarea estará habitualmente  a cargo de Moraga y ya a inicios de los sesenta se adopta la modalidad de usar fotos de películas o ilustraciones compradas en el exterior. Esta vez el éxito acompaña el nuevo lanzamiento (en lo que debe haber colaborado la repercusión que tenía el Intervalo semanal) y es así que en 1950 o 1951 aparece un Anuario de El Tony, el primero desde aquella fallida experiencia de 1939. Aproximadamente dos años después su frecuencia pasaría de anual a bimestral y luego a mensual.

 EL INTERVALO EXTRA

     En 1950 y anticipándose por muy poco al Puño Fuerte de Lainez,  Columba lanza Fantasía, con el cual explora  un nuevo formato (apaisado mediano) que al igual que otros casos bien pudo estar influido por la escasez de papel que campeaba en aquel tiempo. Tras Fantasía y como evidentemente el éxito de Intervalo semanal lo justificaba, aparece Intervalo Extra, revista que se editó a lo largo de una década y que pasó por varias etapas en cuanto a presentación gráfica y contenido. En sus años iniciales  tenía frecuencia semanal y ofrecía una historieta completa, luego pasa a quincenal  pero con tres historietas y posteriormente mensual. En aquella primera etapa la portada era a dos colores pero el segundo color (verde por ejemplo) solo se utilizaba para el título y los avisos de retiración de tapa y contratapa mientras que la ilustración central estaba resuelta habitualmente solo con aguada, con dibujos a cargo Arturo del Castillo, D’Adderio o Angel Borisoff entre otros. Posteriormente  al ser impresas a todo color de las tapas se ocupó habitualmente Moraga y luego, tal como sucedió con El Tony a comienzos de los sesenta, se utilizaron ilustraciones compradas en el exterior.

 HUGO D’ADDERIO

    Y ahora si, luego del anterior recorrido por aquellas primeras revistas de Columba que demandaron contar con tapas ilustradas especialmente, hablaremos de Hugo D’Adderio, un nombre hoy olvidado del cual brindamos algunos datos en la nota “Agua, tinta china y talento” aparecida en enero de 2009 en este mismo blog y cuya ficha  figura también  en el blog Mil Plumines de la Historieta Argentina.  Nacido en Rosario en 1921 pero radicado desde muy niño en la Capital Federal, D’Adderio cursó estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano”, donde hizo hasta el tercer año. A los 17 publicó sus primeros trabajos en un vespertino de Buenos Aires para continuar luego desempeñándose como ilustrador en distintos diarios, revistas y editoriales.

    Su época de mayor contacto con la historieta se da a partir del surgimiento de la revista Intervalo en 1945, para la cual realizará versiones de obras célebres como “Miguel Strogoff” (1945), “Crimen y Castigo”, “Los Miserables” (1946), “Hamlett y Rey Lear”, ambas de 1947, y posteriormente “Cyrano de Bergerac”, “Los Novios” o “Rojo y Negro”. En la mayoría de los casos la técnica utilizada era la de pluma y pincel, con predominio de la primera, pero en determinados casos como por ejemplo “La ajorca de oro”, publicada en el Album de Intervalo correspondiente a agosto de 1953, D’Adderio empleaba un procedimiento que el dominaba a la perfección conocido como dibujo “al lavado”, una variante de la aguada que requería gran habilidad, paciencia y prolijidad por parte del ejecutante.

    Desde 1950 y durante gran parte de los años en que la publicación tuvo frecuencia semanal D’Adderio fue el encargado de realizar las portadas de Fantasía, tarea que también cumplió a inicios de los sesenta en la revista El Fantasma editada por EDMAL (solía firmar como “Hacde”)   y más tarde en las revistas Fabián Leyes y El Huinca, para las cuales dibujó asimismo varias historietas. En este repaso de su actuación profesional, cabe consignar igualmente que fue colaborador de Billiken, donde en 1959 ilustraba la sección “El niño y la música” y  también distintos temas didácticos que desarrollaba la revista, mientras que en el campo docente fue, en 1952, uno de los primeros integrantes de la Escuela Norteamericana de Arte, luego la famosa Panamericana. (C.R. Martinez)

NOTA: La página Lambiek Net (que suele tomar datos de este Blog) menciona historietas de horror realizadas por D’Adderio para una revista alemana, y la historieta “Poncho Muerto” con guión de Morhain para El Huinca y Fabian Leyes. Junto a estas líneas una imágen extra, el original de una tapa de Fantasía realizado por D’Adderio que se subasta en Comicartfans. 

La de la tapa de ese “incunable” Anuario Nº 1 de Intervalo es una gentileza de Francisco Legaristi, del  Club de la Historieta Mundial.

Older Entries

A %d blogueros les gusta esto: