VIETNAM, LA REVISTA (1)

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 Nota elaborada en base a imágenes y datos aportados por Gerardo Canelo.

 

    En enero de 1968 el Vietcong lanzó una ofensiva general cuyo objetivo fueron las principales ciudades de Vietnam del Sur incluida Saigón, donde los atacantes llegaron hasta los jardines de la Embajada norteamericana. El posterior contrataque de las fuerzas yanquis y del ejercito de Vietnam del Sur logró -no sin esfuerzo y tras casi dos meses de lucha- recuperar las ciudades tomadas infligiendo una gran cantidad de bajas a sus ocupantes, que habían recibido la orden de resistir hasta las últimas consecuencias.  Aunque una derrota en lo táctico, esa acción fue en lo estratégico una clara victoria  para el Vietcong, ya que el impacto que causó en la opinión pública norteamericana fue decisivo en el curso posterior del conflicto.

     Pocos meses después de la Ofensiva del Tet  (como fue conocido ese masivo ataque), aparecía en nuestro país una revista que hizo de aquella guerra su fuente temática principal. La revista en cuestión se llamó VIETNAM y su primer número se publicó en septiembre de 1968, el Nº 2 en octubre, el tercero en 1968 pero sin mención del mes y el cuarto y al parecer último número está fechado en 1969 y tampoco consigna el mes. Si nos guiamos por una de las tapas –donde destaca la bandera norteamericana- y algunos pasajes de sus argumentos, quedan pocas dudas respecto hacia adonde apuntaban las simpatías de la revista, pero claro está, en aquella época nuestro país era gobernado por una dictadura militar que no hubiera visto con buenos ojos que un soldado del Vietcong perteneciera al bando de los “buenos”, por más que se tratara de una historieta.

   

Rezzonico

  Sobre los responsable de la revista Vietnam  no hay precisiones pero de acuerdo a los datos de Gerardo Canelo los mismos editores publicaron una serie de revistas con historietas sobre figuras populares como Leonardo Favio, Los Beatles (guión de Oesterheld y dibujantes varios, entre ellos Rubén Sosa) y Juan Moreira. A ello agregamos nuestra suposición de que el mismo editor o editores hayan realizado en 1969 una revista llamada Superinvencible, en la cual participaron guionistas y dibujantes que también colaboraron en la revista que nos ocupa.

   

Altuna

    Respecto a los autores de los guiones la mayoría de las historietas no consignan ese dato, pudiendo solo rescatarse los nombres de Pablo Herliczka, el seudónimo Spazio  y A. J. Diax, es decir Angel J. Diaz que había sido un colaborador frecuente de Editorial Yago. Se menciona también algún aporte de Juan Dalfiume y quizá de Oesterheld, pero es solo una suposición. En cuanto a dibujantes, del material grafico disponible surgen los nombres de Horacio Altuna, Juan Dalfiume (autor también de las tapas), Lito Fernandez, Hassinni (Alberto Macagno), Jorge Gemelli, Octavio Oscar, Clemente Rezzonico, Ruben Furlino, Juan A. Castro y Frank Perkins, seudónimo que podría haber correspondido a Francisco Pascual.

DALFIUME

    Otro de los componentes de la revista era una sección con relatos al estilo del “Diario de guerra de un soldado” que aparecía en Hora Cero, como así también historietas de ambiente automovilístico referidas especialamente a la categoría Sport Prototipo, de gran auge en aquel momento a través de autos como “El Trueno Naranja”, cuyo piloto -Carlos Pairetti- aparece en una de las historias dibujadas por Macagno.

 Aunque parciales, estos datos sirven al menos para sacar a luz la existencia de  una revista que puede considerarse pionera en el tratamiento de la guerra de Vietnam, conflicto del que ya en los años setenta  se ocuparía Hector Oesterheld a través de las historias de Ernie Pike publicadas en la revista Top en 1971, la serie “Press” de Carlos Albiac y Medrano en Corto Maltés y otras unitarias publicadas en las revistas de Editorial Record, revistas algunas de ellas surgidas en 1975, precisamente el año en el que con la caída de Saigón se cerraba aquella sangrienta guerra de casi dos décadas en la cual el pueblo vienamita (mal que le pese a los seguidores de Rambo) doblegó a la más poderosa maquinaria bélica del planeta.

Furlino

*En la segunda parte de esta nota completaremos la publicación de las imágenes disponibles de la revista Vietnam y más trabajos de quienes colaboraron en ella.

FANFULLA, UN PERSONAJE POCO CONOCIDO DE HUGO PRATT

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 Durante el período que va desde el final de su experiencia sudamericana y el nacimiento del personaje que lo consagraría mundialmente, Hugo Pratt colaboró en Il Corriere dei Piccoli donde entre 1962 y 1967 realizó aproximadamente media docena de trabajos, entre ellos “L’Ombra” (una versión modernizada del Asso di Picche) en 1964 con guión de Alberto Ongaro y  “Le aventure di Fanfulla”, de 1967, con guión de Mino Milani.

   Fanfulla di Lodi es un soldado de fortuna que vive sus aventuras en un período histórico que va de 1527 a 1529, época turbulenta signada por las luchas entre diversas ciudades-Estado italianas (Roma, Florencia, Milán, el Vaticano, etc.) a lo que se sumaba la intervención de potencias extranjeras como Francia y España. Guerras todas estas donde la intervención de ejércitos mercenarios era fundamental.

    Mientras que en “L’Ombra” aún aparece el Pratt de El Sargento Kirk o Ann y Dan, el de Fanfulla preanuncia ya el estilo de Una Balada del Mar Salado. Con más cabello el semicalvo mercenario no estaría lejos de Rasputín, no solo en la fisonomía sino porque lo sospechamos integrante de esa galería de “locos lindos” y psicopatas más o menos simpáticos que fueron una marca de fábrica de Pratt, galeria a la que tendríamos que sumar a Jesuita Joe y al Monje. Dicho sea de paso, que tema para desarrollar con más tiempo, conocimientos y archivo: la locura en la obra de Hugo Pratt.

       Sobre Il Corriere dei Piccoli digamos que era un tabloide (28 x 37 cms) de 32 páginas que combinaba historietas, relatos, cuentos y material didáctico y cuyo orígen se remonta a inicios del siglo XX. Con mucho esfuerzo y relativo éxito hemos escaneado la tapa del ejemplar del 19 de noviembre de 1967 y una de las dos páginas interiores, aunque en este caso la ofrecemos fragmentada. Disfruten entonces de este poco conocido personaje de Hugo Pratt en su etapa pre-Corto Maltés.  (C.R. Martinez)

 

 

 N de la R: Tiempo después de ser escrita esta nota descubrimos las siguientes palabras de Hugo Pratt: “Fanfulla es importante porque significa un cambio en mi estilo. Había adoptado un dibujo muy poco libre, respetando al pasado. Recuerdo que algunos colegas del “Corriere dei Piccoli” fueron a quejarse donde Triberti, diciendo que yo trabajaba demasiado rápido. Tenía que hacer algo sobre Florencia, y Florencia, en su opinión, no se veía en el dibujo. Yo había dibujado tres cipreses y un camino hacia una capilla. ¡A mi parecer eso era la Toscana! “

  (“La última entrevista a Hugo Pratt” por Graziano Origa y Bepi Vigna) 

 

 

 

  

MAS INFORMACION SOBRE DAVID MANGIAROTTI

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Original de D. Mangiarotti

   A falta de tiempo para nuevas notas de fondo (las campañas electorales son muy absorbentes), aprovechamos algunos “huecos” para actualizar temas ya desarrollados. En este caso para incorporar información que nos suministrara Alejandro Mangiarotti acerca de su padre, David, del cual nos ocupamos oportunamente.

     Gracias a esos datos sabemos que nació el 30 de octubre de 1937 en Buenos Aires (donde está viviendo actualmente) y que prácticamente “fundó” la historieta boliviana durante sus años de residencia en ese país. Uno de sus trabajo allí fue la serie “El Club de los cazadores de Ovnis”, publicada en los años noventa y de la cual reproducimos un original enviado por Alejandro.

     David Mangiarotti realizó también historietas de ambiente futbolístico en Perú, Ecuador y Bolivia, y trabajó para la Charlton Comics en los años setenta y para la Editorial Universo, de Italia. Cuando la disponibilidad de tiempo lo permita incorporaremos imágenes de dos de sus trabajos más recordados en Columba: Harry White y Montana Blue.

Nuevos datos sobre mujeres en la historieta

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 La serie de notas sobre mujeres que dibujaron y escribieron historietas en la Argentina (Una rosa junto al tablero) es una de las favoritas de los lectores del Blog, pisándole los talones a Clara de Noche. Respondiendo a ese interés brindamos hoy una página dibujada por alguien que ya fue mencionada en uno de dichos artículos: NOEMI  NOEL, hermana de Frank Szilagyi que fue colaboradora de Columba en la segunda mitad de los años setenta.

     A eso sumamos un nuevo nombre al listado de mujeres historietistas: SILVIA LECHUCA, integrante del grupo de colaboradores que armó Solano López cuando regresó al pais en 1967 tras residir varios años en Europa. Ese grupo le resultaba necesario para cumplir sus compromisos con el mercado británico y en él, además de Silvia Lechuca, trabajaron Julio y Jorge Schiaffino, Ramiro Bujeiro (actualmente una de los más destacados ilustradores de temas militares), Tibor Horvath y Néstor Morales. El dato consta en una ficha sobre Solano López publicada en Tebeosfera sin mención de autor.

      Y finalmente nuestro agradecimiento a CRISTINA BRECCIA que anduvo recorriendo el Blog y nos dejó un saludo con beso incluido.

Las historietas marinas de Daniel Haupt

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Daniel Haupt

    Hace unos días anunciamos la inclusión de Daniel Haupt (1930-2003) en MIL PLUMINES ARGENTINOS y ahora volvemos a ocuparnos de él, en este caso a través de un nuevo colaborador de TOP COMICS: Jorge Luis Fumetti (“El poeta de los cuadritos”) quien se autodefine como  una mezcla de Juan Sasturain y Héctor Gagliardi. En su primera colaboración para nosotros Jorge Luis analiza con su particular estilo los comienzos de Haupt en la historieta y como la casualidad o el destino hicieron que tramos importantes de su carrera estuvieran vinculados a los temas marinos.  

Daniel Haupt: Los muelles, los puertos y los mares

     Tenía un cierto aire a Jack Palance (famoso “malo” cinematográfico de los años cincuenta) este Daniel Haupt del que quiero hablar aquí. Rostro afilado, anguloso el suyo que bien podría haber servido de modelo para un personaje de historietas, esas que empezó a dibujar allá por 1949. Alex Raymomd más que Canniff era el modelo indiscutido a seguir en aquellos años y Haupt supo aprender bien esas lecciones logrando un perfecto equilibrio entre la pluma y el pincel, aunque personalmente lo valoro más cuando la primera superaba al segundo, logrando un dibujo más suelto, más espontáneo.

      Editorial Abril –en la cual el italiano Sergio Tarquinio oficiaba como guía de los dibujantes noveles- fue el lugar que dio cabida a sus trabajos iniciales,  tapas de Rayo Rojo e historias cortas en Cinemisterio entre otros, sumándose luego las revistas Ping-Pong y Hazañas. Para 1956 Haupt  es ya un profesional hecho y derecho y pasa a integrar las filas de Columba en las cuales militará hasta el final de esa casa editorial, siendo junto con Carlos Casalla,  Lito Fernandez y Carlos Vogt uno de quienes más publicaron en sus revistas.

    Es ya dueño de un sólido oficio cuando Oesterheld (con el cual había trabajado en Hazañas) lo convoca para “el equipo de los sueños” de Frontera, editorial en la cual desarrollará una importante producción que incluye decenas de unitarias, episodios de Ernie Pike y dos series: Cayena y la menos conocida Jeep Popsky. Vuelve a estar junto a Oesterheld en su paso por Yago y luego si, se concentra en su trabajo en Columba y en menor medida para Record.

  

Cayena, 1959

  

Haupt docente en la Panamericana de Arte

En estos largos años que he repasado a vuelo de pájaro, Daniel Haupt ilustró guiones de los más variado temas y géneros. Como eficaz profesional  que era podía darle a cada historia la ambientación, el escenario preciso en el cual estas se desarrollaban, sin embargo siempre me pareció que los temas marinos eran de su predilección, que los recreaba con gran conocimiento y sabía darles el clima exacto. Mares calmos o rugientes, puertos que podían resultar hospitalarios o muelles de aspecto amenazante, sensaciones que el sabía potenciar gracias a su singular manejo de la luz y la sombra aprendido del maestro Raymond.

      Sin descartar la existencia de muchas otras, hay en la vasta producción de Daniel Haupt cuatro historietas de ambiente marinero que me gustaría destacar, trabajos realizados en la década que va de 1953 a 1963 y cuyas imágenes ratificarán, creo, lo dicho anteriormente.

 AL Y DAN, AVENTUREROS DEL MAR

   Primera escala en esta singladura por la obra “marinera” de Haupt. “Al y Dan” fue una historieta publicada en la revista Ping-Pong en 1953 con guión de su hermano Francisco José. En el único episodio del que dispongo ambos aventureros rescatan a dos niños que encuentran en un bote a la deriva en el Océano Atlántico, tras lo cual ayudan a los habitantes de una isla para repeler el ataque de una tribu indígena.

 TARPON, EL HIJO DEL MAR

   A fines de 1953  y con evidentes avances en su técnica Haupt ilustra este guión de Héctor Oesterheld. La serie fue publicada en la revista Hazañas como mínimo hasta mayo de 1954 y cuenta la historia de un adolescente que para pagar el viaje desde Comodoro Rivadavia hasta Río Gallegos comienza a trabajar en un barco como ayudante de cocina. De allí en adelante el personaje vivirá distintas peripecias que pondrán a prueba su valor y lo hará merecedor del apodo con el cual lo había bautizado el capitán de la nave donde inició su viaje: Tarpón, nombre de un pez caribeño famoso por su bravura. Tal la síntesis de la ficha elaborada por Hernán Ostuni para el trabajo “Oesterheld en primera persona” que realizó La Bañadera del Comic.

 CAYENA

  Aunque es básicamente una serie policial, más de un episodio de Cayena estuvo relacionado con el mar o con ambientes marinos. El publicado en Hora Cero Extra Nº 13  (septiembre de 1959)      transcurre casi enteramente en un puerto y relata como el protagonista ayuda al capitán de un remolcador y a su hijo a escapar de un grupo de mafiosos que domina las operaciones en ese lugar y quieren eliminarlo. En otro episodio posterior (Hora Cero Extra Nº 17)  Cayena forma parte de la tripulación de una goleta  que busca perlas en las costas de Nueva Guinea, expedición que termina trágicamente. 

 LOBO CRUZ

Lobo Cruz, 1963

   

Con todo respeto…

Cuarta escala de este derrotero de Daniel Haupt en las historietas de ambiente marino. Lobo Cruz se llama en realidad Juan Cruz, nacido en Piedra Parada, Chubut, pero por esas ocurrencias del destino y del guionista –que no es otro que Oesterheld-  anda por Zanzíbar en la costa Este de Africa desempeñando su oficio de marino. Allí conocerá a Jim Sullivan y lo ayudará a recobrar “El camalote”, el barco que éste ha comprado con el dinero que obtuvo con un premio de la lotería. “Lobo Cruz” se publicó en Super Misterix entre 1963 y 1964 y el hecho de que cada página de la revista constara de solo tres filas de cuadros en lugar de cuatro, le daba más espacio a Haupt para mostrar los cafetines, los barcos y los pintorescos personajes que formaban parte de la historia.

   En el final del episodio del Cayena que he referido, el remolcador que éste conduce desplaza al carguero que les cierra el paso y enfila mar afuera “hacia otros puertos adonde fuera posible trabajar en paz”. De la misma manera Daniel Haupt –el de ascendencia húngara, el del rostro afilado a lo Jack Palance- partió también un día del año 2003 “hacia otros puertos”, nos dejó físicamente pero la estela que trazó su obra sigue aún nítida en los vastos mares de la historieta argentina.

                                                 Jorge Luis Fumetti

NOTA: El detalle de la obra de Daniel Haupt puede verse en

www.milpluminesargentinos.wordpress.com

 

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