¿Quiénes fueron Percy Eakin y Paul Corydon? Entérese leyendo MIL PLUMINES

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Peiró en Sex Humor, 1988

  Ya pueden consultarse en MIL PLUMINES ARGENTINOS las fichas correspondientes a un nuevo grupo de dibujantes que abarcan diferentes épocas y estilos. Por orden alfabético comenzamos con  Francisco PASCUAL, recordado por su actuación en Columba pero que previo a ello se desempeñó en revistas como Bala de Plata, Furia Blanca y Misterix; Carlos PEDRAZZINI (Morten, La Armada Invencible, etc.), el cordobés  Manuel Peirotti es decir PEIRÓ;  el siempre recordado Ivo PAVONE y José María PEREYRA, todo un misterio para nosotros ya que luego de trabajar intensamente en las revistas de Columba durante la década del sesenta, su rastro se pierde  por completo. Y como si esto fuera poco… dos seudónimos: PAUL CORYDON Y PERCY EAKINS cuyos verdaderos nombres no develamos aquí para mantener el suspenso. Como yapa en breve incorporaremos la ficha de Pablo PEREYRA, que si bien no dibujó historietas fue maestro de grandes dibujantes y Jefe de Arte de Hora Cero y Frontera.

“De Villa Pueyrredón al mundo”, exposición de Mordillo en el Museo del Humor

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  Desde hace décadas, Mordillo despliega su talento por el mundo. Ahora, el humorista gráfico argentino, radicado en Europa, volvió para inaugurar una exposición que recorre su obra y en la que, ya desde el nombre, se resume su historia y lo que el público local puede ver desde ayer y hasta el 6 de marzo en el Museo del Humor: “De Villa Pueyrredón al mundo”. En ese barrio nació Guillermo Mordillo el 4 de agosto de 1932. Tenía 18 años cuando ilustró cuatro libros de cuentos para la editorial Codex. A los 23 años, se fue a Perú y en 1960 llegó a Nueva York, donde consiguió trabajo en los Estudios Paramount haciendo los movimientos de Popeye. Tres años después se radicó en París, donde trabajó para la editorial Mic-Max y ganó reconocimiento mundial publicando sus dibujos en la revista Paris Match, con su estilo ingenuo.

   “Mi agradecimiento profundo a quienes hicieron posible este sueño”, dijo un emocionado Mordillo en la inauguración de la muestra, junto al ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi. En la exposición se exhiben obras de diferentes períodos, elegidas por el dibujante. Se puede visitar de lunes a viernes de 11 a 18, y los fines de semana y feriados de 10 a 20 en Avenida de Los Italianos 851. El 8 de diciembre a las 16, Juan Acosta le hará una entrevista pública al humorista, también en el museo. (Fuente: Diario CLARIN)

LOS DISCOS DE “PONCHO NEGRO”, VOCES Y SONIDOS PARA EL RECUERDO

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  Un comentario procedente de España nos indujo a recrear otros de parecido tenor publicados en la nota “Poncho Negro, la cabalgata de la nostalgia” y también relacionados con los discos del famoso personaje creado por Ortíz Noguera. El comentario en cuestión expresa: “Yo poseo un disco de vinilo con dos historietas de Poncho Negro, y dos canciones, la famosa “Aquí llega Poncho negro el jinete más valiente y más audaz” y otra que habla de un gato. Era de mi padre (1939/1998) que me lo regaló; soy de España pero al parecer, fue un regalo de su hermano (mi tio) que viajaba mucho a Venezuela y, en uno de sus viajes, le trajo este regalo a mi papá, el cual, poseo intacto. Lo acabo de escuchar y se oye perfecto. Me entró curiosidad por saber más de este superhéroe (tengo 30 años) y con alegría veo que sigue vivo en la memoria de gente. Saludos desde Alicante. España”.

    El comentario lo firma Domin y seguramente está relacionado con uno anterior publicado en 2011 por Roberto Di Pasquo y que en uno de sus párrafos decía: “El personaje nos tenía “locos” a todos los pibes de la época que coleccionábamos la revista y seguíamos las aventuras por radio. Fue tan popular el personaje, que hasta se grabó un disco (recuerdo que era de un plástico irrompible) del sello “Calesita” (que se especializaba en discos infantiles) y allí estaba la canción que también se escuchaba en la radio. En ese sello había muchas canciones y cuentos que cantaba o narraba Alberto Closas…Yo tenía varios de esos discos que hoy no tendrían precio!!! Completando todo lo anterior, un tercer lector –Walter Brizuela- nos informaba que Joaquín  Lluis –al parecer  la voz oficial de Poncho Negro- había vivido en la ciudad de Pico Truncado, provincia de Santa Cruz, donde falleció en 2011 a los 88 años de edad.

       Quiso la casualidad que tiempo atrás, viendo ofertas de revistas en Internet encontramos precisamente fotografías de esos discos  que hoy nos permiten redondear la nota. Como se aprecia el disco corresponde a la historia titulada  “El tunel fatal” y en cuanto a la etiqueta de un lado aparece Poncho Negro y del otro Calunga.  El sello discográfico era efectivamente Calesita y  la portada y contraportada del disco están ilustradas por Leandro Sesarego. También en la portada se menciona a los actores que interpretaban a los distintos personajes y, si bien la baja resolución de las fotos no permite leer con claridad, alcanzamos a ver el nombre  de J.C. Galván, que muy probablemente sea Juan Carlos Galvan, integrante años después del elenco de “Matrimonios y algo más”.  (CRM)

El humorismo gráfico argentino pierde a dos de sus figuras: Francho y Cilencio

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Dibujantes, 1955

 Con diferencia de pocos días el humorismo gráfico argentino perdió a dos figuras de vasta trayectoria en ese campo, Francho (Arnoldo Franchoni) y Cilencio (Eugenio Cilento). La muerte del primero se produjo el 17 de noviembre y la de Cilencio el 20 de mismo mes. Urgidos por el tiempo vamos a sintetizar algunos renglones de la información difundida por  Banda Dibujada  en los mails mediante los cuales comunicó estas tristes noticias.

Dibujantes, 1955

FRANCHO

   Franchoni había nacido Ascensión (Pcia. de Buenos Aires) en 1928 y publicó sus primeros trabajos en 1947 en el diario Democracia, en cuya edición deportiva dominical publicaba una página de chistes relacionados con el fútbol. En el mismo diario publicaría posteriormente su primer personaje: Cándido y después vendría el diario Noticias Gráficas y las revistas Descamisada, Suspenso, Vea y Lea, Estampa, Medio Litro y su incorporación al cuerpo de dibujantes de Rico Tipo. Pero el gran espaldarazo lo recibiría a fines de 1953 con la aparición de Avivato, revista para la que creó las secciones Album de familia, Historias de cinco guitas, Hay que estar en la pomada, La antesala del infierno, y ¡Qué grande sos!, además de los personajes Camotito, Clorofila, y Los tres malditos. También colaboró activamente en Loco Lindo, Bomba H,  Tío Vivo y Cosquillas. En los años sesenta siguió estando presente  en prestigiosas publicaciones humorísticas. En 1976 se radicó en EE.UU. donde colaboró en Mad, The New York Times y The Washington Post, regresando a la Argentina en el año 2004. Información del blog de Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

Humor, 1983

 CILENCIO

   En cuanto a Cilencio había nacido en 1938 y nada mejor para sintetizar su carrera y su postura ante el humor que estas palabras suyas escritas en el blog “Cilencio no se calla”: “Publiqué, entre otros, en las revistas Gente, Rico Tipo, El Gráfico, Humor Registrado, Avivato, Tía Vicenta, Satiricón, Goles, Radiolandia 2000, Playboy -argentina, de USA y española -, Anteojito y Antifaz, Billiken, y en los diarios El Mundo, La Prensa, Diario Popular, Crónica, Gazeta y otros del interior de Argentina, y en diarios y revistas de América y Europa, como El Batracio Amarillo y La Kodorniz. Gané la medalla de oro en el Salón de Dibujantes de la Argentina en 1966 y el primer premio en Trento, en 1990. Realicé muchísimas muestras colectivas, y dos individuales, en Santa Fe y en Fancomix. Además de participar en muchísimos salones internacionales de todo el planeta. Soy antes que nada humorista, por vocación filosófica, y porque no se hacer otra maldita cosa, que dibujar y escribir, sobre todo humor, parte de hacerlo por radio. También enseño dibujo, en el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro y en la Casa de la Cultura de Ramos Mejía”.

 

En su Día, un recuerdo para dos enfermeras de ficción: Nora y Dorita

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       Como lo saben los habituales seguidores de este blog, en TOP COMICS nos gusta jugar a veces con las efemérides, buscando relaciones o coincidencias entre las mismas y temas relacionados a la historieta.  En este caso nos ocuparemos del Día de la Enfermera o  Día de la Enfermería Argentina  que se recuerda hoy 21 de noviembre, fecha elegida -según la fuente consultada- por coincidir con la festividad de la Virgen de los Remedios. Hecha esta introducción nos ocuparemos de dos enfermeras de ficción que saltaron desde el consultorio a los cuadritos de la historieta y que, llegado el caso, cambiaron la temible jeringa hipodérmica (o el no menos temible aparatito para las enemas) por una pistola 45 u otro objeto contundente con el cual combatir a sus enemigos.

    La primera en orden cronológico es “Myra North, special nurse”  dibujada  por Charles Coll sobre guiones de Ray Thompson (se publicó  en Pif-Paf  en los años cuarenta como “Nora la enfermera”) serie que comenzó como tira diaria en 1936 y meses después tuvo su página dominical.  Lo de Myra o Nora poco tenía que ver con el día a día de la profesión médica, ya que habitualmente  estaba persiguiendo a criminales y espías internacionales o por el contrario tratando de librarse de los peligros que la acechaban en distintas partes del mundo a donde la llevaba su vocación aventurera. Tanta actividad terminó agotándola o agotando a sus creadores, ya que la tira diaria finalizó en 1939 y la dominical en 1941.

       Mucho más reposada era “Dorita la enfermera”, que comenzó a aparecer en 1951 en el Nº 1 de la revista Ping-Pong, en cuyas páginas se mantuvo hasta la desaparición de ese título a mediados de esa década. Dorita ( que se publicó también en Pasiones Blancas que pertenecía a la misma editorial) tenía guión de Mig y la dibujaron Guillermo Letteri y luego A. Bruno. En su libro “Rayos y Centellas” dice Carlos Altgelt refiriéndose a este personaje: “De todas sus aventuras, yo siempre recordé el episodio completo de “Dorita, la enfermera”.  Y no era ni por sus guiones ni por sus dibujos.  Era porque, indefectiblemente, todas sus aventuras, por lo general de tres páginas, terminaban con Dorita diciendo que el único mérito de lo que hizo fue cumplir con su deber, o palabras de tal efecto”. Y en efecto como dice Carlos,  en cada final de un episodio Dorita diría frases como  “y que Dios nos ayude siempre a cumplir nuestro deber”, “cumplía con mi deber”, “era mi deber y nada más” ó “Que difícil es a veces cumplir con nuestro deber”. A diferencia de su colega yanqui, lo de Dorita era más bien resolver conflictos familiares o a lo sumo participar de alguna trama levemente  policial o de misterio.  

  Por último y más allá de esta breve recordación de dos enfermeras de la historieta, vaya nuestro saludo a quienes desempeñan esa sacrificada profesión, aportando no solo sus conocimientos como auxiliares de la ciencia médica, sino también la palabra o el gesto que ayudan a mitigar el dolor ajeno.  (C.R. Martinez)

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