POSTALES PORTEÑAS

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MUESTRA DE GRANDES DIBUJANTES
 – Retratos del alma de los porteños con 40 originales, una exposición muestra aristas de una forma de ser. Blotta. Imagenes De La Vida Cotidiana En La Ciudad, Sin Anestesia.-
 – El Museo Sívori está situado en una de las zonas más bellas de Buenos Aires, frente al Rosedal. Y es una fiesta entrar en una de sus salas para ver la exposición Postales Porteñas, con cuarenta originales cedidos por el Museo del Dibujo y la Ilustración, que presiden Hugo Oscar Maradei y Hugo González Castello. Esta muestra deslumbra por la calidad de las "postales", historietas creadas por maestros del humor que retrataron y algunos todavía retratan la conducta de los porteños.-
 – Hay originales del extraordinario Calé (Alejandro del Prado); Dante Raúl Quinterno, notable creador de Patoruzú; Guillermo Antonio Divito, el de las chicas de finísima cintura y largas y hermosísimas piernas, inventor de un erotismo que marcó a los porteños del cuarenta; Oski (Oscar Conti), dibujante excepcional, con sus personajes narigones y tiernos, perdidos en una ciudad que no logran entender; el gran Eduardo Ferro, con su emblemático "Langostino", y el inolvidable "Bólido", apodo que hace años lastimaba a todo aquel inocentón, más bien feíto, que pareciera estar siempre en la luna. Y Quino, claro, y Fontanarrosa y Blotta y Garaycochea y Basurto y Landrú y Tabaré y el más joven, Miguel Repiso (REP).-
 – Recorrer esta sala y ver estos originales es un disfrute para los ojos y la inteligencia. Los que atravesaron el medio siglo de vida no podrán reprimir un gesto nostálgico y los jóvenes comprenderán que los porteños, un poco más un poco menos, continúan teniendo las mismas virtudes y defectos, una singularidad que mezcla la ternura con la avivada, la "ventajita" con el sarcasmo.-
 – "¿Hay alguna diferencia con los porteños de ahora?", se pregunta González Castello. Y se contesta enseguida: "Yo veo estos dibujos, estos textos, y me parece ver a los hombres y mujeres que transitan hoy por la ciudad".-
 – Ahí está, por ejemplo, esa viñeta de León Poch, un polaco que se afincó en Buenos Aires alrededor de 1928: el canillita vocea "la batalla decisiva"; los hombres, nerviosos, leen los titulares de los diarios que hablan de "violento ataque", "desastre naval", "nuevos bombardeos", mientras el imperturbable burrero ojea una revista de carreras de caballos.-
 – O la visión de Blotta de un colectivo repleto, con pasajeros que luchan por un lugar. O el lunes primero de mayo cuando Patoruzó sorprende a Isidoro en pleno trabajo. O los "modos de noviar", de Calé, una visión del amor pequeñoburgués y del proletario.-
 – El Museo del Dibujo y la Ilustración no tiene sede, pero aspira a tenerla. Ya tiene un patrimonio de seis mil originales, entre dibujos, historietas y grabados. Ahora dedican todos sus afanes a la próxima Feria del Libro, donde le harán un homenaje a Ferro, que con sus 90 años sigue lúcido y esperanzado. El gran dibujante y creador de tantos personajes célebres ha querido que la muestra se llame, sencillamente, "Ferro: de corazón a corazón". El mismo corazón que tiene "Postales Porteñas".-
 
  

CINE

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Batman, nuevo marketing

Como es evidente, después de la desaparición del actor que encarna al JOKER, los estudios han tenido que reorientar su campaña de marketing centrada en HEATH LEDGER para sacar a relucir nuevamente a BATMAN y posiblemente también a HARVEY DENT el criminal conocido como "DOS CARAS" que ha sido mantenido con perfil bajo hasta el momento. las imágenes han sido subidas por Coming Soon. El estreno de BATMAN "THE DARK KNIGHT" esta pactado para el 18 de julio.-

 

     

SOLANO LOPEZ

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RECUERDOS PERUANOS
  
 
  
 

PAGINA WEB

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GARDEL visto por dos argentinos

En la recién inaugurada página web de Futuropolis puede verse un adelanto de la última obra de José Muñoz y Carlos Sampayo, Carlos Gardel 1. La voix d’Argentine, publicada en Francia este mismo mes.-

ENTREVISTA

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LA VIGENCIA DE QUINO

   (Gentilezz Diario Clarín)
Son sólo cuatro viñetas, no hay línea de diálogo. Primero: un señor está sentado a la mesa de un lujoso restaurante y ve al mozo acercarse con una bandeja repleta de comida. Segundo: el mozo desaparece tras una columna. Tercero: el mozo sigue detrás de la columna. Cuarto: el mozo llega, por fin, a la mesa pero la bandeja ha dejado de estar repleta y en cambio la que está repleta es su boca. Dice Quino, cuenta: "Siempre he asociado al restaurante con un hecho político porque en éste se repite un poco lo que sucede en los países. La gente quiere comer y en el restaurante el cocinero y los camareros, que vendrían a ser el gobierno, le dan lo que ellos quieren y cuando quieren. Y encima hay que pagarles". Está claro, Quino no quiere hablar de cocina, "de cocina la verdad es que no sé nada", declara. El quiere hablar, y habla, en su nuevo libro La aventura de comer (Ediciones De la Flor), del hecho político y social de comer y de no comer, del hambre, de los alimentos transgénicos, de las enfermedades asociadas a la alimentación y también de cierto esnobismo en torno a la buena comida y la buena bebida. –
* Desde su casa en Madrid, Joaquín Salvador Lavado, para todos Quino, contesta el teléfono, celebra que sea una llamada de Buenos Aires y se dispone -no sin indagar sobre ciertos temas argentinos que hacen portadas de diarios- a hablar de su nuevo libro La aventura de comer, una recopilación de viñetas que dan cuenta de por qué el comer puede transformarse en una aventura. Confiesa que no ha podido ver aún la edición terminada y pregunta: "¿qué tal quedó?".-
* Conversa animadamente y aunque intenta salirse de la figura de "entrevistado", Quino, como en la primera página de su libro, toma el traje de maÃtre e invita a sentarse a la mesa de sus inquietudes, sus pensamientos, sus motivos de irritación y de pena. Aquellos que han sido, desde siempre, temas de sus trabajos.-
* -¿Qué significa para usted el acto de comer?
-Siempre me pareció que hay una gran similitud entre el asistir a un restaurante y el asistir a la política. Por lo general se cree que la política es sólo hablar de los políticos y no, la política es todo. Es política hablar de la comida de los pueblos si existen firmas internacionales que patentan los granos con los que se hace el pan y los cultivadores tienen que pagar esas patentes. –
* -¿Considera, de acuerdo a esta analogía que plantea, que asistimos a la mesa de la política y poco tenemos para hacer?
-Sí, bueno, el dicho popular de repartirse la torta refiriéndose a la política ya hace esa relación entre la política y la gastronomía. Claro, lo terrible hoy es que la gente no puede protestar, o puede hacerlo pero a nadie le importa. En el fondo a los gobiernos nos les importa nada de las protestas populares. Eso es lo más desagradable hoy, que no existe la posibilidad de un 17 de Octubre en que la gente salió a la calle y cambió la historia de la Argentina. Esas cosas hoy no funcionan, no sé por qué, pero no funcionan en ningún país.-
* -¿Esa misma imposibilidad cree que se repite en el acto eleccionario?
-Bueno, en Argentina ni siquiera hubo internas, los candidatos se pusieron a dedo. Lo que pasa es que la Argentina está fuera de todo patrón por esto de que el peronismo está en el gobierno, en la oposición y en el medio entre el gobierno y la oposición. Esto no se da en otros lados. Tal vez pasó en México en la época del PRI. Al parecer sólo estamos ahí, esperando que el camarero nos diga qué cosas hay y qué no.
* Quino vuelve a la metáfora del restaurante, vuelve a las páginas de su libro, de las que pese a hablar casi exclusivamente de política, nunca salió. En La aventura de comer hay una crítica sagaz a aquello que se denomina "buen comer", a la moda del gusto gourmet y a la supuesta comida étnica que se sirve en algunos barrios porteños.
"Lo percibo como una deformación de lo que son las cocinas originales -explica- porque ahora con todo este movimiento de la comida fashion, los restaurantes hacen un plato japonés, uno marroquí y uno criollo. Fuera del lugar de origen es imposible reproducir ciertas cocinas, sin embargo la gente cree que come algo auténtico. Lo que sucede, en síntesis, es que en esa búsqueda se pierde la esencia de la comida y la verdad me parece una barbaridad. No sé, veo que hay mucha superficialidad en todo este mundo, no sólo el de la comida sino también el del vino."
* Quino habla y sus palabras repasan algunos de sus dibujos, como aquel, casi al final del libro, que muestra a un señor cuadro tras cuadro, primero observando el vino en su copa, luego moviéndolo, comprobando su espesura, su aroma, su sabor. Así hasta el final, un gran ritual de cata que termina con la aprobación de aquel vino, que entre tanto y tanto el mesero ya se ha tomado.
"Del vino se está haciendo una especie de Coca-Cola, una bebida universal que en todos los sitios sabe igual. Es un negocio. Ahora todo el mundo habla de vinos, se hacen los entendidos y ponen los vinos a precios que no pueden ser nunca. Yo me pregunto: ‘si uno va al supermercado y encuentra vinos por un euro, entonces, qué tienen aquellos otros que venden a tres mil euros’", comenta.
* La conclusión no tarda en llegar, "comer es una aventura", sentencia Quino y se extiende en ejemplos: "Hace un tiempo fui a una cadena de supermercados argentina a comprar langostinos y me encontré con que no tenían ni fecha de envasado ni de vencimiento. Sin duda comer es una aventura y lo tremendo es que estamos hablando de la salud pública. Pero nadie controla nada. La Argentina en estos momentos es un descontrol increíble".
* -Y casi lo vivimos con naturalidad…
-Sí, eso es lo que más me asusta. Yo estoy muy aterrado con lo que nos está pasando. Por eso la aventura de comer es una metáfora de una aventura mayor: la de vivir. Claro que cuando, en otras épocas, los hombres tenían que salir a cazar para comer era una gran aventura. Hoy tenemos otro tipo de aventura, pero con la diferencia que la gente cree que está a salvo y se preocupa muy poco por este tipo de cosas.
* -¿En qué medida la comida, y la forma de comer, refleja nuestra idiosincrasia?
-Bueno, esto en un país como Italia se nota muchísimo porque cada región tiene su propia comida y uno hace dos horas de tren y las comidas ya no tienen nada que ver. En Argentina es muy diferente porque uno va a un restaurante en Buenos Aires, mira el menú y encuentra milanesas con papas fritas. Se toma un tren -bueno ahora el tren casi no existe más- se va a Mendoza, va a un restaurante y en el menú encuentra: milanesas con papas fritas. Exactamente lo mismo. Este es un fenómeno muy curioso. Yo tengo un amigo que es de Corrientes y que cuenta que cuando anda por ahí observa que, aunque el río está lleno de peces, la gente come salchichas. Es así en nuestro país, no hay una cultura de aprovechar los recursos que tenemos a mano. Tal vez porque las vacas siempre se criaron prácticamente solas y teníamos la facilidad de tirar un cacho de carne a la parrilla y listo. Creo que por eso no se desarrolló una cocina propia y elaborada.
* El dibujante hace un silencio, al otro lado de la línea se percibe el zumbido de la siesta madrileña. De pronto retoma y cierra: "No sé qué más se puede agregar". –
* Eso es todo, lo demás habrá que buscarlo en su libro. Quino se despide y confiesa que últimamente no ha estado trabajando mucho. "Estoy moviéndome de un lado para el otro y, como decía el Martín Fierro: ‘vaca que cambia e’ querencia se atrasa en la parición’. Será cierto", se convence.-
 

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