Nunca es tarde para festejar los 80 años de Carlos E. Vogt

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EL PRIMER DOC CARSON 

vogt-carson1vogt-carson2El 12 de enero Carlos Enrique Vogt cumplió 80 años.  Que hayan pasado más de dos semanas desde esa fecha no es obstáculo -nos parece- para brindarle un pequeño homenaje recordando uno de sus primeros trabajos: “Doc Carson” , personaje que retomaría pocos años después en Frontera Extra. Esta primera versión del “Doc” la realizó Vogt en la revista Hazañas en 1954 y tiene la particularidad que en ella -de acuerdo a lo que el propio manifiesta el propio dibujante*- estrenó el  seudónimo Silvester, bajo el cual quería desarrollar un nuevo estilo de dibujo.

   Recordemos que tras un breve paso por el dibujo animado Vogt se había iniciado profesionalmente en la historieta en abril de 1953 (otra fecha para recordar) haciendo  “Esta barra nuestra” en la revista Pancho, cuyos editores le confían la continuidad de “Capiango” y luego la realización “D’Acier,  serie de capa y espada que hemos mostrado recientemente en este blog pero dibujada por Vieytes.  En noviembre de 1953 dibuja Poncho Negro desde el número inicial de dicha revista donde posteriormente será el autor integral (como Silvester) de la serie “Terco Thomas” y escribirá el guión de “El Apache”, dibujada por Rodriguez Uzal.  Acotemos que en un número de Dibujantes de 1955 Vogt afirma que fue en Terco Thomas donde utilizó por primera vez aquel seudónimo.

        No prometemos extensas notas, ni retrospectivas (aunque Vogt bien lo merece) pero si que esta recordación tendrá continuidad en las próximas semanas publicando trabajos no muy conocidos de esta gran figura de la historieta argentina, o aquellos que dentro de su enorme producción más nos gustan. (CRM)  

*Una muy completa nota sobre la carrera de Vogt narrada en primera persona por el dibujante puede verse en

http://blancasmurallas.com.ar/Viudas/Vogt.html

En MIL PLUMINES una línea media “de las de antes”: Veroni, Vieytes y Vidal Dávila

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Vieytes en la revista Hazañas, 1954

 Que hablemos de una cosa tan antígua como la  línea media (y de tres) es algo que delata lo veteranos que somos. No obstante y a despecho de las nuevas técnicas, jergas y macaneo futbolístico de estos tiempos, la expresión nos sirve para presentar esta nota sobre las nuevas incorporaciones que hemos hecho recientemente en el Blog MIL PLUMINES ARGENTINOS, once nuevos  nombres entre los que destacan Enrique VIEYTES, el gran ilustrador publicitario que también hizo historietas; Manuel VERONI que inició su carrera en la revista Fenómeno en 1941 y otro “muchacho” del cuarenta, José VIDAL DAVILA,  recordado por su “Ocalito y Tumbita” pero que también hizo historietas de aventuras incluso un poco antes que Veroni. Y para completar el equipo  están también el tucumano Carlos VERA; Lucía VERGANI, colaboradora de Intervalo en los años setenta; VERGÉ, que realizó en Lanza Brava el personaje homónimo;  VICKERS, seudónimo del dibujante José María Pereyra; VICONDO, que realizó algunos trabajos en las revistas de Editorial Frontera;  Horacio VIDELA, dibujante de Columba y creador junto a Cotignola de la agencia Syndipress; Hugo A. VIETTO,  colaborador de Bala de Plata y X-9 en los inicios de los sesenta y finalmente Alberto VILA, que sobre un guión de Dave Silverberg dibujó la serie “Agresivo” en los tiempos finales de D’Artagnan.

www.milpluminesargentinos.wordpress.com

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De izquierda a derecha trabajos de Vidal Dávila (Fenómeno, 1941), Veroni (Intervalo Extra, 1961) y Vieytes (Hazañas, 1954)

En síntesis, un gran artista: Jorge Pérez Del Castillo

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  delcastillo-foto  En el mes de octubre de 2012 en MIL PLUMINES ARGENTINOS recibimos un comentario de José Muñoz en el cual  nos “retaba”  por la ausencia en dicho blog de varios dibujantes, Jorge Pérez del Castillo entre ellos. Le explicamos al creador de  Alack Sinner cómo era la mecánica de incorporación de nuevos nombres y, luego de un intercambio de mails y nuevos comentarios de José  (que pueden leerse al final de esta nota), le prometimos que más temprano que tarde nos ocuparíamos del gran artista chileno  en TOP COMICS.

   Cumplir esa promesa nos llevó más tiempo de lo pensado pero finalmente con la base de lo existente en nuestro archivo, más una nota aparecida en la revista Dibujantes y de otra publicada en la página web Ergocomics de Chile fuimos armando la semblanza de Pérez del Castillo. No menos importante en este proceso fue la colaboración de Gerardo Canelo  acercándonos diversas imágenes escaneadas por él y facilitándonos también un artículo aparecido en Tit-Bits en 1991 y las páginas de lo que seguramente fue la última historieta de Pérez del Castillo publicada en Argentina.

      Tal entonces el origen de esta nota que hoy les ofrecemos acerca del “chilenito de la mágica pluma” como lo calificó el guionista Leonardo Wadel. Una obra que a más de cincuenta años de distancia no deja de asombrar por  la audacia de sus planteos gráficos.

 

"Las campanas" (Intervalo, 1946)

“Las campanas” (Intervalo, 1946)

Jorge Pérez del Castillo nació en 1923 en Chillán, Chile aunque posteriormente se traslada junto a su familia -incluido su hermano menor, Arturo- a la capital de ese país. Influenciado por el ambiente familiar (sus padres eran artistas trashumantes de origen andaluz) abrazó con dedicación el dibujo, disciplina en la que no realizó ningún estudio regular supliendo esa carencia con esfuerzo y autocrítica.  Luego de desempeñar distintos oficios en 1943  comienza a colaborar en la revista infantil El Cabrito donde -según la página Ergocomics- realizó entre otros trabajos la historieta “La sombra del maestro” y la serie “La nave de los Argonautas”. 

    Las escasas perspectivas que le ofrecía su país natal lo decidió a trasladarse a la Argentina donde visitó a su compatriota Raúl Manteola, retratista de gran fama que, por entonces, realizaba las portadas de la revista Para Ti. Sus trabajos merecieron la aprobación de Manteola  quien lo recomendó a Ramón Columba, gestión que le permite a partir de 1944 comenzar a colaborar en El Tony y un año después en Intervalo, revista a la cual estuvo dedicada la mayor parte de su producción a lo largo de un cuarto de siglo. Entre sus primeros trabajos figuran “Las panteras de Argelia” (1945) y  una adaptación de “Las campanas” de Charles Dickens, (Intervalo, mayo 1946) donde si no fuera por la firma que aparece en el cuadro final sería muy difícil establecer que era un trabajo suyo.

UNA CONJURACION EXITOSA

    Paradójicamente la serie que lo hace conocido en nuestro país y que constituye un punto de referencia de su carrera no la realizó en Columba sino durante su fugaz paso por Patoruzito, revista donde no empezó con buen pie ya que inicialmente Quinterno no quería incluirlo en su plantel, situación que es superada por la intervención de Leonardo Wadel quien intercede por él y le da la oportunidad de ilustrar un guión suyo  que se convertirá en gran éxito: “Conjuración en Venecia”.

"Conjuración en Venecia"

“Conjuración en Venecia”

 

 delcastillo-fantasioDe esa exitosa serie y de sus autores dice Enrique Lipszyc: “Jorge Pérez del Castillo es una figura nueva en este campo. Cuenta 22 años cuando inicia esta historieta que es una de las más sugestivas presentadas en el género. “Conjuración en Venecia” demuestra vitalmente el problema del guión. El espíritu del guión de Wadel (la aventura risueña de capa y espada) necesitaba de un intérprete como del Castillo que, al mismo tiempo que diera acción y dinamismo, la presentara en forma burlona y un poco estilizada, lo cual resulta el nexo más eficaz entre la idea del autor y su representación gráfica”.

     Pese al éxito de la serie, Pérez del Castillo se alejó de Patoruzito (dicen que debido al disgusto de Quinterno por los atrasos en las entregas del material) y a partir de allí Del Castillo concentrará su trabajo en las revista Intervalo y El Tony realizando las más diversas adaptaciones y año tras año simplificando, estilizando  más su dibujo. Lamentablemente entre  los Intervalo que tenemos del periodo 1948 a 1952 no hay trabajos suyos para apreciar cómo va evolucionando su dibujo en esos años, estilo que sí está perfectamente definido en los trabajos que publicó en dos Álbumes de Intervalo de 1953 y 1954: “La taza de té”, “Fantasio” y “Magia Negra”.

 delcastillo-dibujantes  ENTRE LA SINTESIS Y LA ABSTRACCION  

 “Dinámico, de palabra fácil y amable, movedizo y ‘suelto’ como sus trabajos” es la descripción que de Jorge Pérez del Castillo  hacía en 1957 la revista Dibujantes en una nota (compartida con su hermano) donde se repasaba su trayectoria y donde entre otros datos surge que en 12 años de colaboración en Columba llevaba realizadas más de 240 historietas, que  dedicaba sus ratos libres a la pintura y respecto a su plan de trabajo manifestaba no tener ninguno determinado, cumplía con la entrega de dos obras mensuales completas pero trabajaba cuando “mis dos hijos (un varón y una nena) se marchan a la escuela y en casa se respira un poco de tranquilidad”.

   

"Despues yo partiré". 1963

“Despues yo partiré”. 1963

 

Otra página de "Después yo partiré"

Otra página de “Después yo partiré”

En otro interesante párrafo de esa nota puede leerse: “Influenciado por las nuevas corrientes del arte moderno comienza en él una búsqueda de su estilo. De esa lucha, de ese deseo de definir una personalidad surge un dibujo simple, síntesis de una forma idealizada por el artista que se define como tal”. Y en efecto, Pérez del Castillo llevó el dibujo de historietas a niveles de estilización poco habituales en nuestro medio y mucho antes que otras experiencias similares. Prueba de ello es la historieta “Después yo partiré”, de Francina Siquier, publicada en un Álbum Intervalo en 1963 y en la cual llega casi a la abstracción mediante el uso de diversos grafismos y el empleo de la técnica del  collage.

 CEDRO Jorge Del Castillo viñeta Preceptor F  Cabe acotar que durante los años sesenta Pérez del Castillo alternó la historieta con ilustraciones a color para la Enciclopedia Infantil Preceptor sobre temas de literatura, historia, religión y mitología, y fue Director de Arte de la Guía Turística Santa María de los Buenos Aires editada por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza

 CUANDO PA’ CHILE ME VOY…

     Durante mucho tiempo carecimos de información acerca de la actividad de Pérez del Castillo posterior al final de la década del sesenta, hasta que hace algunos años encontramos la citada nota de la página chilena Ergocomics  con algunos datos que ayudaban a cubrir en parte ese “bache” informativo. Sin embargo, lo que nos permitió conocer con precisión lo hecho por el dibujante chileno en esa etapa fue una nota que nos acercó Gerardo Canelo y que fuera publicada en 1991 en la sección La Buhardilla  de la revista Tit-Bits.

Del blog "Dibujar y escribir"

Del blog “Dibujar y escribir”

   Merced a esa nota nos enteramos que en 1969 viajó a Chile con la intención de quedarse durante tres meses, estadía que se prolonga por espacio de… 14 años. En este punto le dejamos la palabra al propio dibujante quien manifiesta: “En esa época integré el equipo creativo de Sousa Publicidad. Luego entre 1978 y 1979 realicé ilustraciones en color para los clásicos y adaptaciones de historietas juveniles e infantiles en la revista Mampato de Editorial Lord Cochrane, en la misma época y hasta 1973 portadas para Editorial Nacional Quimantu. Un trabajo que me produjo particular satisfacción fue la adaptación de “La Araucania”  de Alonso de Ercilla realizada en 1978 para Editorial Salo”. Ilustró además la tira didáctica “Si vengo con historias” en el diario La Segunda, “Apuntes de Chile” para el diario El Mercurio, mientras que  Ergocomics menciona también una adaptación de “La máquina del tiempo” y las series  “El amigo de los  discos voladores”  y “Aliro Godoy” (1974). 

 PEGANDO LA VUELTA

Tit-Bits, 1991

Tit-Bits, 1991

  A mediados de los años ochenta Jorge Pérez del Castillo habría regresado a la Argentina, o al menos eso es lo que se desprende de la nota de La Buhardilla (aunque su redacción no es muy clara) donde se dice: “Y entre tanto, desde Buenos Aires, como treinta años atrás él llamaba a su hermano Arturo, nosotros lo buscábamos a él, procurábamos que se resolviera a dibujar “algo” para sus admiradores argentinos…que por lo menos volviera para visitarnos. Lo hizo en 1983, prometió unos cuantos kilos de cosas, se volvió a Chile y nos dejó esperando…Aunque esta vez, no tanto tiempo”.  Ese “algo” que finalmente dibujó del Castillo fue la historieta “El derviche”, que se publicó (¿ó republicó?) junto con la referida nota en 1991 y que presenta una curiosidad: las primeras páginas habrían sido rotuladas por el propio dibujante y la segunda parte  por Paula Canelo, letrista y correctora de Record durante varios años.

    La página Ergocomics dice que tras su regreso a nuestro país -no especifica fecha- realizó junto con su hermano Arturo las biografías de Pancho Villa y Emiliano Zapata y un personaje apache llamado Takoma (aunque viendo uno de esos trabajos  pareciera ser obra exclusiva de Arturo) y lo da como fallecido en 1997.

 ASI LO VIERON 

   

   Nos ha parecido adecuado completar esta nota con diversas opiniones sobre la obra de Pérez Del Castillo o de evocaciones de su personalidad que ayudan a redondear esta semblanza:

Página de 1958 que motivó uno de los comentarios de José Muñoz

Página de 1958 que motivó uno de los comentarios de José Muñoz

– “Esa página y otras de Jorge Pérez, con el cual y con Meier compartimos regresos de la Capital a nuestros pagos, en los ya traqueteantes trenes del Sarmiento (…) me parecen absolutamente preprattianas, economía y expresión a “rolete”, emoción y justeza en cada línea, en cada mancha (Comentario del dibujante argentino José Muñoz en el blog Mil Plumines Argentinos)

– “Las chicas de Pérez del Castillo: qué elegancia, qué presencia en su fragilidad, qué fineza de trazos, qué sutiles paisajes emotivos en sus caritas. Caminaban con un hombro ligeramente alzado, atravesando, ligeramente alarmadas y un poco de “costalete”, salones pequeño- burgueses, luciendo polleritas escocesas, pulóveres de buena calidad, collar de perlas”. (José Muñoz, idem anterior)

-Acerca de su estadía en Chile son interesantes los testimonios que recoge la nota de Ergocomics. Por ejemplo, Lincoln Fuentes lo recuerda como un buen amigo extremadamente simpático, gran conversador que animaba las reuniones con sus relatos y experiencias vividas en Argentina.

A su regreso a Chile Del Castillo fue habitual colaborador de la revista Mampato (Imagen del blog "Yo soy de la generación de Mampato"

A su regreso a Chile Del Castillo fue habitual colaborador de la revista Mampato (Imagen del blog “Yo soy de la generación de Mampato”

-Otro de sus amigos, Máximo Carvajal, recuerda que Pérez del Castillo vivía y tenía su estudio en una oficina abandonada en el último piso de un antiguo teatro en la calle San Diego, y describe el lugar como “una  pieza grande con sillones de cuero negro repartidos por todos lados y una gran mesa de dibujo. Todo esto en medio de un desorden de papeles, frascos de tinta, lápices, etc.”  Carvajal lo describe como “un hombre de gran talento para escribir y dibujar, con mucho corazón, al que no le importaba el dinero” y señala también que en sus últimos años en Chile se dedicó a plasmar en pinturas una especie de visión del mundo que él llamaba “Comundo”, pinturas de gran calidad y que en su mayoría se perdieron o fueron robadas.

 -En 1966 o 1967 junto con un amigo visitamos a Pérez del Castillo en su casa de Castelar.  Nos recibió con gran amabilidad y le dio una serie de consejos a nuestro amigo que en esa época estaba realizando muestras para presentar en Columba. Del Castillo era conocido en el vecindario por su trabajo de dibujante y también por las persecuciones policiales que había sufrido (eran los tiempos de la dictadura de Onganía) a causa de su afiliación al Partido Comunista. (Recuerdos del autor de esta nota).

                                                                                                   Carlos R. Martínez

GALERIA DE IMAGENES

Páginas de la historieta “El Derviche” y debajo ilustraciones para la Enciclopedia Preceptor

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CEDRO Jorge Del Castillo viñeta Preceptor K

¡VOLVIO “EL CLUB DEL RAYO ROJO”!

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  PORRE-RAYO1   Desde que creara este blog a comienzos de 2007 y hasta un poco antes de su fallecimiento,  Luis Rosales desarrolló una serie de doce notas agrupadas bajo el título de “El Club del Rayo Rojo” en la cual fue historiando los principales personajes y las distintas etapas de la pequeña gran revista de Editorial Abril; así por ejemplo en las dos últimas notas cubrió el cambio de formato producido en junio de 1955 y las nuevas series incorporadas en 1956.  

    porreca-wil1   porreca-rayo2Aprovechando que nos han facilitado algunos ejemplares de Rayo Rojo vamos a reeditar aquella  sección comentando en este post seis revistas  que van de marzo a junio de 1958 y entre cuyas historietas  no podía faltar por supuesto “Colt el Justiciero” y otra serie consagrada como El Indio Suárez, con dibujos  ahora de  Carlos  Cruz.  Junto  a estas “veteranas” otras tiras más nuevas como  “Wilder el africano” dibujada por Horacio Porreca, “La caza del Kudú” y ” Vuelo al Tibet” (aparentemente material extranjero) y dos series a cargo de Victor Hugo Arias: “Pat Trenton” y “Felix Rueda”, este último investigador de una compañía de seguros cuyas aventuras transcurrían en Buenos Aires, ciudad que aparece reflejada con bastante realismo en algunos de los cuadros.  La retiración de contratapa era  ocupada por una nota policial escrita por “Wolfson” y en la contratapa no estaban ya las ilustraciones de temas deportivos a cargo de Carlos Roume, reemplazadas por avisos de otras revistas de Abril como Pecos Bill o Super Misterix.

         Para terminar y ya que hemos mencionado a Horacio Porreca digamos que tenemos nuevos datos y material gráfico sobre este dibujante que ofreceremos en una próxima nota.  (CRM)

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SUSPENSO, una revista de Carlos Clemen

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     Ya puede verse en TEBEOSFERA la nota titulada “Historieta Argentina: Las olvidadas revistas de los años cuarenta” en la cual repasamos los títulos editados en esa década y que a diferencia de Misterix, Rayo Rojo, Salgari o Patoruzito no lograron mayor trascendencia, excepción hecha de Aventuras. De  dicha nota reproducimos aquí la reseña correspondiente a  Suspenso, la primera de una serie de revistas que editó Carlos Clemen.

suspen-tapaSUSPENSO

    Hace escasas horas pudimos apreciar por primera vez  un ejemplar de la revista Suspenso y realmente nos llama la atención la variedad y calidad de su material, virtudes que aparentemente no encontraron eco en los lectores, dado lo fugaz de su existencia. Aparecida en 1949 fue la primera de una larga serie de publicaciones editadas por Carlos Clemen, auténtico pionero de la historieta argentina quien desde el inicio de los años treinta y hasta su muerte en 1964 estuvo presente en cuanto título se publicó en el país. Suspenso comenzó a publicarse en octubre de 1949 editada por la editorial homónima, aparecía los martes y constaba de 28 páginas con tapa impresa en bicromía. El Nº 3 correspondiente al 18 de octubre ofrecía más de veinte historietas entre material importado y producción local, figurando en el primer grupo “Espíritu” (obviamente “The Spirit” de Will Eisner), “El Juez justo”, “Jim Hardy”, “Bugs Bunny”, “Perry Mason”, “Historia de Salomé”, “Clunny Brown” y “El Halcon Negro”, exacta traducción de la serie “Blackhawck” sobre un grupo de aviadores justicieros que tenían su base de operaciones en una isla secreta, historieta que a inicios de los años cincuenta tendría gran aceptación en la revista Bucaneros, pero titulada ahora “Aguila Negra”.

  suspen-veroni  En cuanto a material nacional la oferta era sobresaliente y para todos los gustos. En orden jerárquico mencionemos primero al mismo Clemen quien aportaba “Ringo Kid” firmado con uno de sus numerosos seudónimos (en este caso “José Llanos”) y “Mhu-Goa”, extraño título de una aventura que se desarrollaba en un mundo prehistórico, escenario que le era muy caro a este dibujante. Manuel Veroni, a quien hemos mencionado iniciándose en la revista Fenómeno tenía también un papel destacado en esta edición nº 3, ya que estaba a cargo de dos adaptaciones: “La hija de Amón” de H. Ridder Haggard que era anunciada en tapa con su correspondiente ilustración y “Un episodio bajo el terror”, ambientada en la Revolución Francesa. Entre los dibujantes con más de una participación estaba también Leandro Sesarego, quien volvía a realizar su personaje “Dick Malvan” –lo había hecho antes en Bichofeo– y  mostraba su crecimiento profesional con un excelente trabajo titulado “Un capitán del 1500”. Otra presencia destacada en esta revista era la de Federico Ribas, ilustrador español que habitualmente se desempeñaba en la revista Billiken y que en este caso tenía a su cargo la adaptación de “Don Quijote de la Mancha.

  suspen-clemen  suspen-buny Además de editor y uno de los más conocidos dibujante de su tiempo  -equiparable en cuanto a popularidad a Salinas-, Carlos Clemen tenía su propia escuela de enseñanza de dibujo por lo que en Suspenso (y en otras revistas que editó luego) daba cabida a trabajos de sus alumnos mas destacados. En ese grupo de colaboradores estaban José Del Bó, radicado desde hace muchos años en Estados Unidos, quien dibujaba la serie de ciencia ficción “El mundo subterráneo” hecha anteriormente por Clemen; Rubén Martinez con “Halcones del desierto” e Idelba Dapueto, primera mujer que se dedicó a la historieta en la Argentina quien aquí aportaba algunas viñetas para Fausto, un texto de Ivan Turgueneff. Por la similitud de estilo muy probablemente fuera también alumno suyo Rafael Navarro quien dibujaba “Piloto de pruebas”, mientras que carecemos de datos acerca de Blas Scarzo, que en tres páginas y con un muy buen nivel profesional ilustraba una adaptación de “Corazón acusador” de Edgard Allan Poe. Junto a todos ellos estaba Juan Clemem (un tercer hermano, Jose Maria, también dibujaba historietas) con “El tigre de los mares” y en una breve sección de humor sin palabras se hacía presente José Vidal Dávila, otro de los dibujantes que mencionamos al repasar la revista Fenómeno. Nos queda sin aclarar la procedencia y el autor de la serie “Los comandos” y la adaptación de “Historia de amor” de Frank Kerby. Agreguemos por último que en 1950 o 1951 Carlos Clemen editó la hoy inhallable revista Filmograf, en la cual conjugaba su entusiasmo por el cine y la historieta, mientras que en la segunda mitad de esa misma década y bajo el sello Cleda editó un sinnúmero de revistas como Fargo Kid, Trinchera, Corso Pete y Comanche, entre otras.

La nota completa sobre estas “estrellas fugaces” de los años cuarenta puede verse en 

www.tebeosfera.com/documentos/documentos/historieta_argentina_las_olvidadas_revistas_de_los_anos_cuarenta.html

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