En su edición de hoy sábado 21 de enero el diario  Perfil publica dos noticias directamente relacionadas con la historieta y  los campos de concentración y exterminio que funcionaron durante la dictadura nazi en Alemania. La primera de ellas tiene que ver con las repercusiones generadas por la reciente entrega de la serie “Bife Angosto” del dibujante Gustavo Sala que se publica en el Suplemento No del boletín oficialista Página 12, y la otra con el redescubrimiento de lo que se califica como  “historietas eróticas” realizadas en Israel en los años sesenta.

     En el primero de los  casos la polémica se generó por la tira titulada “Una aventura de David Gueto”  (“El DJ de los campos de concentración”) en la cual Gueto invita con insistencia a los prisioneros judíos a bailar y divertirse. Estos le dicen “No tenemos nada que festejar, nos matan y exterminan en masa” y agregan luego “Nos matan en cámaras de gas y hacen jabones con nosotros. En los dos cuadros finales aparece Adolf Hitler quien dice  “Gracias David, si están relajados el jabón sale mejor”, mientras el DJ le responde “Me imagino, ja, ja”…como se ve todo un “humanista” el señor Sala.

     La nota de Perfil agrega que “no es la primera vez  que el dibujante satiriza, no con poca acidez por cierto, temas que suelen ser considerados tabúes e inclusive discriminatorios, agregando luego que términos como “bolitas”, “negros”, y demás calificativos suelen ser pronunciados e ilustrados de manera grotesca en sus chistes gráficos periódicos como en los publicados a través de sus libros en la prestigiosa Ediciones dela Flor. Sin embargo, es la primera vez que se genera una fuerte polémica como la ocurrida a partir de la viñeta publicada este jueves por Página/12.”

     Sala, quien suele compartir presentaciones de libros, charlas y talleres junto a otros ilustradores como Liniers y el chileno Alberto Montt, afirmó en diálogo con el programa radial Perros de la Calle que la tira se le ocurrió “simplemente porque Guetta le sonó a gueto” y agregó: “En ese momento no me di cuenta que era para tanto”.

    Sin embargo, la polémica rápidamente recayó en las redes sociales lo que generó que varios de los temas más tratados se refieran a dica tira cómica. En tanto, el secretario general dela DAIA, Fabián Galante, le remarcó a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que la entidad elaborará un documento de repudio al cómic, aparecido a una semana del Día Internacional del Holocausto. En esta línea, Ángel Schindel, vicepresidente de la institución de la comunidad judía, dijo a AJN: “Es una falta de respeto a los sobrevivientes de la Shoá y una banalización del Holocausto. Se hace en un día muy triste, hoy a 70 años de la conferencia Wansee (donde se ideó el exterminio judío) y a días del Día Internacional de Recordación del Holocausto”.

   Después de la polémica que desató una tira cómica sobre el Holocausto en Página/12, el diario oficialista salió a pedir disculpas a través del siguiente comunicado: “En las últimas horas, este diario recibió protestas institucionales y personales por la tira publicada el jueves pasado en el suplemento NO, en la que se hacía referencia a los campos de exterminio nazi. De acuerdo con su histórica toma de posición en contra de la discriminación, Página/12 lamenta haber provocado angustia o dolor y pide disculpas a todos los que pudieran sentirse afectados”.

     En honor al buen gusto y a tantos verdaderos y dignos humoristas que tiene la Argentina no vamos a reproducir el mamarracho de Sala, pero eso si, sería interesante que la colectividad judía mostrara la misma indignación cuando las tropas de Israel  asesinan impúnemente a mujeres y niños, como lo hacen casi a diario en la Franja de Gaza o lo hicieron en el Líbano en 2006, también verdaderos “holocaustos”.

 Stalags, el cómic porno nazi

    La otra nota de Perfil acerca de la historieta y este mismo tema  está relacionada al descubrimiento o re-descubrimiento de una serie de cómics o historietas tipo “pulp” de origen israelí que trataban al nazismo bajo la luz del erotismo y la pornografía. Dichas revistas fueron denominadas “Stalags”, en referencia a los campos de prisioneros de guerra. Se convirtieron en un subgénero pornográfico de la literatura del Holocausto. El nombre habla del lugar en el que, ya dentro de la trama del cómic, unas voluptuosas y exuberantes agentes de las SS, calzadas con botas de cuero negro, sometían sexualmente a sus prisiones occidentales con látigos y todo tipo de acciones sadomasoquistas.

     Estas revistas adquirieron mayor popularidad a comienzos de los años 60, mientras la opinión pública israelí se exponía por primera vez, durante el juicio a Adolf Eichmann, al shock de los testimonios de supervivientes al Holocausto. Fue en ese momento en que esta serie de historietas se convirtieron en best-sellers. Aunque no por mucho tiempo, debido a que los autores debieron sacar de circulación las revistas, como consecuencia de las fuertes y crecientes acusaciones que recibían de hacer propaganda antisemítica. Tras décadas ocultos, los Stalags fueron motivo de revisiones históricas y hasta de un documental llamado “Stalags – Holocaust and Pornography”, del director israelí Ari Libsker.

     En el material gráfico que presenta Perfil solo aparecen las cubiertas de algunas de esas revistas pero no páginas interiores, y como se usa también el término “historietas tipo pulp” nos surge la duda acerca de si realmente eran historietas,  ya que a nuestro modesto entender el término  “pulp” se aplicaba solo a las revistas con relatos de misterio, aventuras o ciencia-ficción. (CRM)           

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