ROBIN WOOD Y EL PASADO DE DENNIS MARTIN
Por Carlos Martinez
 
 Si la memoria no nos traiciona demasiado, Robin Wood supo manifestar en alguna entrevista que ver una película le daba material o al menos el punto de partida para media docena de guiones. Si ese no fue el sentido exacto de sus palabras, por lo cual desde ya pedimos disculpas, igualmente es indudable la relación que hay entre parte de su trabajo y determinadas corrientes u “ondas” cinematográficas: “Jackaroe” y “Dennis Martin” surgen en la misma época de esplendor que el “espaguetti western” y las películas de agentes secretos (Bond, Flint y tutti cuanti) respectivamente, y es muy posible que “Mark” tenga también algún parentesco con películas donde comenzaba a hablarse del luego tan trillado tema de un holocausto nuclear y la posterior lucha entre sobrevivientes y mutantes. En la presente nota nos ocuparemos de un trabajo de Robin Wood puntualmente basado en una película, o al menos su nudo central, pero de paso aprovecharemos para comentar aspectos tan diversos como los orígenes de Dennis Martin y su posible edad, su notoria “incorrección política” y el recurso de incluir en una historieta nombres y rostros de dibujantes y guionistas.-
 
  
     La historieta en cuestión corresponde a un episodio publicado en el Nº 13 de la revista Denis Martin, en 1973.  El referido episodio se titula “En memoria de Manfred Walter” y no es ni más ni menos   que la versión resumida de la película “Los mercenarios”, conocida también en su versión francesa como “Ultimo tren a Katanga”, film de 1968 protagonizada por Rod Taylor, Ivette Mimieux y Jim Brown. La acción se desarrolla en medio la guerra civil (alentada, como siempre, por grandes intereses económicos) que se desató tras la independencia  del hasta entonces Congo Belga, en 1960. En la película un grupo de mercenarios (supuestamente los “buenos”) debe llegar con un tren hasta las instalaciones de una empresa minera en cuyos caja fuerte se guarda una millonaria suma en diamantes y dinero, y rescatar a un grupo de civiles amenazados por un ejercito de malísimos y salvajísimos negros.
       El episodio que citamos mantiene ese nudo argumental y se inicia cuando, mientras comparten una comida junto a la playa,  la enigmática Katrin Von Etzen nota que Dennis tiene un cuchillo con la insignia de las S.S., lo que lleva al protagonista a rememorar su participación en un grupo de mercenarios encargado de realizar una operación similar a la que narra la película y a cuyo mando estaba el coronel Manfred Walter, “héroe” de esas fuerzas especiales de Hitler. La fuerza mercenaria cumple su objetivo  pero el alemán es herido de muerte y le pide a Dennis Martin que cobre su salario y lo entregue a unos amigos suyos, encargo que éste acepta pero a condición de llevar una buena cantidad de diamantes en lugar de dinero. Cuando llega a la dirección donde debe entregarlos se encuentra con que es un orfelinato dedicado a los hijos de las víctimas de los campos de concentración nazi, la mayor parte  -dice el director del lugar-, “niños judíos cuyos padres fueron asesinados por la S.S. y la Gestapo”, agregando que el citado Manfred Walter había ayudado a escapar a más de mil prisioneros de los campos de concentración.
       Tal vez porque ni él mismo se toma muy en serio lo que está contando, Wood le hace algunos guiños al lector y es así como entre los camaradas mercenarios de Martin hay un Pratt inglés, un Dago italiano (se ve que ya le rondaba el nombre que utilizaría seis o siete años después), un Fernandez español y un Fokt alemán. Fokt alude  a Carlos Vogt mientras que Fernandez -de calvicie incipiente y barba renegrida- era el vivo retrato del dibujante de la serie, Lito Fernandez , como puede apreciarse en una foto que acompaña estas líneas. Este asunto de los dibujantes que le ponen su rostro a un personaje o son dibujados por otro colega daría para más, pero brevemente  pueden recordarse algunos ejemplos como el aquel episodio de Nippur donde aparecen los hermanos Villagrán y Alberto Breccia; obviamente Carlos Vogt en “Mi novia y yo”; Pratt dibujado por varios de sus colegas y Juan Dalfiume en una de los trabajos iniciales de su carrera, eso  sin olvidar más de una tapa de libro (de la colección “Rastros” especialmente),  donde el personaje tenía un nada casual parecido con el realizador de esas cubiertas, Pablo Pereyra.-
 
   
  Siguiendo con este episodio del Nº 13 de Dennis Martin hay allí algún dato que permite rastrear el pasado que le inventó Robin Wood. El irlandés manifiesta que en aquella aventura en el Congo, 1960, el tenía 22 años –aunque a vuelta de pagina dice poco más de veinte- y se había encontrado allí con Henri Jordan “mi antiguo camarada de Indochina”. Ello nos remite al Nº 6 de la  Colección Todo Color , el episodio “El junco chino”, donde Dennis Martin es recordado por el anciano que oficia de relator de la historia como un joven de algo más de 19 años perteneciente a una secta guerrera que actuaba en Saigón en una época inmediatamente posterior a la batalla de Dien-Bien-Phu,  episodio ocurrido en 1954 que marcó el fin de la dominación francesa en Indochina, actual Vietnam. A esto se agrega que, previo a ir al  Congo, había peleado en Argelia como miembro de la Legión Extranjera (“Los de la Legión Extranjera, Dennis Martin Nº 4).
     Recapitulando entonces: integrante de una secta guerrera en Indochina allá por 1955  e inmediatamente después peleando allí mismo junto a los franceses hasta la derrota de estos;  mas tarde legionario combatiendo a los argelinos que querían independizarse y luego en el  Congo en 1960. Cabría suponer que de seguir publicándose la serie, el ya septuagenario Dennis Martin estaría actuando en Irak para llevar la “democracia” de George Bush a esas tierras. Pero no le hagan demasiado caso a este comentario final, al fin y al cabo estamos hablando simplemente de un personajes de historieta y de ella lo que más nos interesa es rescatar sus títulos, sus anécdotas,  sus dibujantes y guionistas. El análisis de la vida sentimental de Batman o de las posturas políticas de Patoruzú  dejémosla a cargo de los semiólogos, sociologos y eruditos varios que se especializan en esos temas. (Carlos Martinez)
 
 
 LITO FERNANDEZ
Nació en Buenos Aires (1941) y estudió en la Organización Panamericana de la Escuela de Arte bajo la dirección de Alberto Breccia y Angel Borisoff. Comenzó su carrera de historietas en 1958 con una historia de Dia D. A continuación colaboró con las revistas Hora Cero y Frontera. Se hizo cargo de la serie "Misterix" en 1963. Durante varios años, Fernández trabajó para el mercado extranjero para la revista americana COMIX y el periódico británico Daily Mirror. A mediados del decenio de 1970, comenzó una versátil colaboración con la editorial Record y su revista Skorpio. Allí, se hizo cargo de la serie ‘Precinto 56’ de José Muñoz, y creó las series "Oceanía" y "Gala". También dibujó el Bull Rockett de Paul Campani. Fernández también ha hechomuchas series para la Editorial Columba, tales como "Dennis Martin", "Martin Hel ‘y’ Kevin ‘, con guiones de Robin Wood. En Fierro, publicó "El Otro Dr Fogg ‘con un guión de Carlos Albiac. Ademas, hizo una colaboración para el editor italiano EURA.
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