El vigoroso pincel de Enrique Cristobal

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"Capitán retirado", Suplemento de Hora Cero, 1958.

“Capitán retirado”, Suplemento de Hora Cero, 1958.

 cristobalEnrique Cristobal fue un dibujante de intensa actividad en la historieta argentina desde fines de los años cincuenta y al menos hasta los ochenta. Si bien contábamos en nuestro archivo con abundantes datos acerca de su paso por diversos y muy populares títulos, había algunos huecos, ciertos “agujeros negros” que nos impedían completar su semblanza profesional.  Esa carencia ha sido solucionada gracias a un nuevo aporte de Alejandro Liendo, quien tiempo atrás nos acercara el material de Tibor Gordon y ahora lo ha hecho con imágenes de la revista Boing, de la cual hablaremos en breve. Precisamente esa revista dedicaba su página inicial a presentar a grandes figuras de la historieta, nota que en el número 3 le correspondió a Cristobal y que nos ha servido para completar la ficha que aquí les ofrecemos.

    cristobal-dragoncristobal-dragon2 Enrique Cristobal nació en Sáenz Peña, Provincia de Buenos Aires, en 1929. Su inclinación por el dibujo lo hizo comenzar a los 20 años a diseñar calzado y carteras. Estudió y se recibió en el Instituto Bernasconi realizando luego tres años de especialización en la Escuela Profesional “Paula Albarracín de Sarmiento”.  Una vez recibido obtuvo un trabajo de letrista en Yunque Publicidad, pero sus condiciones hicieron que al cabo de un año fuera promovido a bocetista.  

cristobal En cuanto a la historieta hace sus primer intentos en 1952 en la revista Tatín (*) y tras catorce páginas que le fueron rechazadas, finalmente la número quince fue la vencida. Continúo publicando en pequeñas revistas hasta que en 1955 se convierte en Director de  Dragón Blanco, una revista con reminiscencias de Misterix  donde dibujaba la historieta homónima escrita por Héctor Oesterheld. De esta publicación, que parece haber sido un proyecto cooperativo, aparecieron solo nueve números y colaboraron también en ella  Ivo Pavone, Alberto Ongaro, Guillermo Letteri, José Del Bó,  Carlos Clemen y José Liotta en humor.

  cristobal-stick En 1956, cuando ya trabajaba para las editoriales Tor y Lainez  comienza a colaborar en Columba, donde será figura habitual de D’Artagnan desde la aparición de ese título en 1957. Poco después se reencontrará con Oesterheld ahora en las distintas revistas de Editorial Frontera a las cuales aportará, entre otros trabajos, “Capitán Lázaro” (Hora Cero), episodios de “Los impactos de Hora Cero” en el Suplemento Semanal de esa revista  y la extensa unitaria “Operación Fritz” que se publicó en los números 4 y 5 de Hora Cero Extra y sobre la cual puede agregarse que fue reeditada infinidad de veces en distintas revistas que lucraban con el material que había pertenecido a Frontera.

    Simultáneamente a lo narrado, el vigoroso (y a veces un poco desmañado)  pincel de Cristobal  ilustrará series publicadas en la revista Patrulla que editaba Columba con material suministrado por la agencia Sindypress“, tales los casos de “Veteran’s Club” y Terry Winters, y completando su excelente racha profesional en 1959 hace “Capitán Patterson” para Totem y en 1960  el western “Stik Roe” para Super Totem.

Página de "Terry Winters" en la revista Patrulla

Página de “Terry Winters” en la revista Patrulla

  cristobal-totem Como se dijo, Cristobal estuvo presente desde los inicios de D’Artagnan  y  fue uno de sus dibujantes habituales durante los años sesenta, pero también dibujó para El Tony y Fantasía   en las cuales realizó títulos como “Réquiem para una doble”, “El Alamo, 1836” (uno de los primeros guiones de Robin Wood),  “Con Wolf en el desierto” o “El cronómetro acusa”, y habría colaborado con Cotignola en la serie “Roland el corsario”. Al margen de esos trabajos para Columba en 1963 hizo en Bala de Plata la historieta “La vida en 5 naipes”, de cierto parecido a “Veteran’s Club”.

   Todavía a inicios de los setenta Cristóbal seguía publicando en Fantasía y D’Artagnan y desde mediados de la década pasa a colaborar con Ediciones Record para cuyas revistas realiza una importante cantidad de material, parte del cual fue publicado en Italia como en el caso de la historieta titulada “In trapola” aparecida en Lanciostory en 1978 . Otros de sus trabajos para Record fueron episodios de “Serie Negra” y westerns realizados en 1979 junto con Jesús Balbi que se publicaron en Skorpio Gran Color en 1979. Para Estados Unidos dibujó historietas de terror. Las últimas y escasas referencias concretas sobre Enrique Cristóbal datan de inicios de los años ochenta cuando, además de continuar trabajando para Record y Eura de Italia, cumplía una labor docente dando clases sobre dibujo de historietas en los cursos  patrocinados por  la Asociación de Dibujantes de la Argentina.

    cristobal-d'artagnancristobal-italia   Podrá decirse que -visto a la distancia-, el estilo de Cristobal resulta algo elemental si se lo compara con el nivel técnico de las nuevas generaciones, pero indudablemente su dibujo tenía la fuerza necesaria para captar la atención de los lectores y la preferencia de los editores, algo que le valió destacarse en un brillante momento de la historieta argentina y lo hace acreedor a este modesto reconocimiento que le tributamos.  (Carlos R. Martinez)

(*) Tatín era el nombre artístico del humorista chileno Tato Cifuentes, de enorme popularidad en los años cincuenta.

BALAS, DRAGONES Y DILIGENCIAS EN HEMEROTECA TOP COMICS

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  dragonblancodiligenciaCinco nuevas fichas se han incorporado a Hemeroteca Top Comics completando así la letra D. Nos faltaría Desafío, aunque  no era en realidad una revista de historietas sino de novelas policiales cuya publicidad aparecía en las revistas de Columba en los años sesenta. En cuanto a los nuevos títulos incorporados se trata de DIA 101, DILIGENCIA, 12 BALAS (a veces aparecía como DOCE BALAS), DOC SAVAGE un verdadero libro de más de 300 páginas y DRAGON BLANCO, revista aparecida en 1955 que tuvo corta vida y en la cual colaboraron Oesterheld y Alberto Ongaro  como guionistas y Enrique Cristobal, Ivo Pavone y Guillermo Letteri, entre otros, como dibujantes.

http://hemerotecatopcomics.wordpress.com/

¿Eugenio J. Zoppi fue alguna vez “E. J. Zúñiga”?

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   zuñi-pagina  Creada a fines de 1952, la serie Bull Rockett fue el primero de los dos grandes títulos en la etapa inicial de Héctor H. Oesterheld.  El suceso de esa historieta protagonizada por el científico e investigador todo terreno y sus amigos no solo catapultó el nombre del guionista sino que motivó el surgimiento de diversas imitaciones, una de ellas escritas por el mismo Oesterheld. Igualmente importante fue la influencia del creador gráfico del personaje -Paul Campani- sobre varios dibujantes argentinos, que por imposición editorial o decisión propia copiaron su estilo.

   

Firma de Zuñiga

Firma de Zuñiga

En su primer número aparecido en noviembre de 1953 la revista Poncho Negro presentaba una historieta llamada “Mario Malbran”, personaje que compartía alguna de las habilidades de Bull Rocket aunque desde el aspecto físico era más parecido a otra creación de Campani: Ted Patton. La historieta tenía guión de M. Benedetto y dibujos de E. J. Zúñiga cuyo trabajo presenta una particularidad: al protagonista como ya se dijo lo dibuja según el estilo de  Campani, mientras que en los personajes secundarios y en otros cuadros que ambientan la historia se lo ve más cercano a los dibujantes norteamericanos de aquella época. Teniendo en cuenta que demuestra un buen oficio, cabe conjeturar que este Zúñiga era un novato muy capaz o alguien no tan novato que escondía su verdadera forma de dibujar.

   

La firma de Zoppi

La firma de Zoppi

  Esta historieta ha sido objeto de arduas investigaciones por parte de Evaristo Del Globo, un sabueso de la historieta del que ya hemos hablado en TOP, por ejemplo en el caso en que descubrió la identidad del dibujante que firmaba como “Guglielmo”. Pues bien, a Evaristo se le ha metido entre sus pobladas cejas que este E. J. Zúñiga podría ser Eugenio J. Zoppi, aunque para fundamentar su audaz teoría solo cuenta con  la coincidencia de sus iniciales (EJZ) y un parecido en la forma de firmar los trabajos, en la cual los trazos horizontales de la E se apoyan el el bastón de la J. Si uno observa como dibujaba Zoppi en 1953 (siguiendo a Breccia) la teoría parece tambalear, pero nuestro empeñoso detective no se desanima.

   

Chas Erickson por "Jack Hover"

Chas Erickson por “Jack Hover”

  Claro que no termina ahí la cosa, ni las imitaciones de Bull Rockett ni el misterio sobre la identidad de otro dibujante.  En junio de 1955 aparecía la revista Dragón Blanco, que tomaba su título de la serie homónima ambientada en la Legión Extranjera. Dragón Blanco parece ser o bien un proyecto armado por un grupo de colaboradores de Editorial Abril para tener un ingreso extra o quizá una idea alentada por la misma editorial. Decimos esto porque la mayoría de los colaboradores pertenecían a dicha empresa: los guionistas eran Ongaro y Oesterheld y entre los dibujantes estaba Guillermo Letteri e Ivo Pavone y tal vez algún otro oculto bajo un seudónimo. A ellos se agregarían los “foráneos” Carlos Clemen, el extraordinario José Liotta en humor, Di Pascua, cuyos dibujos solían verse con frecuencia en la página de aficionados de Dibujantes y José Del Bó.

      

DIbujo de Zuñiga

DIbujo de Zuñiga

 Además de Dragón Blanco (dibujada por Cristóbal), El Zarpa (Ivo Pavone) o Las 3 M (Di Pascua) la revista publicaba la historieta Chas Ericson, escrita por Oesterheld con el seudónimo Matt Flower y dibujada por un tal  “Jack Hover” cuya verdadera identidad nos desvela a nosotros tanto como a Evaristo la de E. Zuñiga.  Es mas, Evaristo que es un poco kamikaze en esto de sus teoría piensa que incluso Jack Hover y Zuñiga pueden ser la misma persona. Sin arriesgarnos tanto digamos que Hover era también un dibujante de buena técnica y repite lo de Zúñiga, es decir copia el rostro de Bull Rocket “a lo Campani” pero en el resto de los cuadros muestra un estilo también muy cercano al dibujo estándar del comic americano de los cincuenta y tiene tendencia a dibujar personajes con los ojos saltones o desorbitados, algo que se da también en algún cuadro de  Zuñiga y da pie a Evaristo para su arriesgada teoría.

    

Dibujo de "Jack Hover"

Dibujo de “Jack Hover”

Hasta ahora han sido infructuosos todos nuestros  intentos para saber quien era realmente Jack Hover.  Jose Del Bo que luego continuó esa serie manifiesta no recordar quien la hizo antes que el y quedan pocas fuente a quien recurrir, así que será uno de los tanto secretos no develados de la historieta argentina, tema intrascendente para la mayoría pero que a los coleccionistas (o en nuestro caso simples juntadores de revistas) suelen desvelarnos. (Carlos R. Martinez)

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