columbahijo  Según acaban de informarnos, a los 85 años de edad falleció hoy don Ramón Columba, hijo del famoso dibujante del mismo nombre y fundador de la editorial que llevó su apellido. Sus restos serán inhumados mañana lunes a las 11,30 hs en el Cementerio de la Recoleta. La escasa información disponible nos obliga a esbozar una semblanza suya en base a algunos testimonios que hemos leído o escuchado de boca de ex colaboradores de la editorial.

      Si bien condujo la empresa junto a su primo Claudio, da la impresión a través de los citados testimonios que quien estaba más cercano a la parte creativa y en relación directa con guionistas y dibujantes era Ramón, el que en última instancia y con una actitud casi paternal zanjaba algún tipo de disputa o de reclamo. En cuanto al aspecto creativo se le atribuye el haber sugerido el concepto inicial de algunas series o personajes, tal el caso de “Roland el corsario” según lo recordó alguna vez el guionista Alfredo Grassi. 

     Recordemos que Ramón Columba padre falleció en 1959, por lo que descontamos que es a partir de allí que su hijo, junto con su primo (y eventualmente su tío Claudio) toman el timón de la editorial logrando sobrellevar los difíciles tiempos que debió afrontar la historieta en los años sesenta, década que vio desaparecer a grandes editoriales y títulos y dejó a Editorial Columba como el principal referente del sector. 

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Don Ramón Columba durante el 4º Encuentro de artistas y personal de Editorial Columba celebrado en octubre de 2012. detrás suyo Ricardo Villagrán, Ascanio, Castro Rodriguez y Walter Alarcón (Foto del blog de Walter Alarcón)

       Superado esa difícil época, comienza a inicios de los años setenta un gran crecimiento de la empresa, ya fuera merced a los populares personajes creados por Robín Wood como por la paulatina incorporación del color a las revistas, proceso que se completará hacia fines de esa década expresándose en más de una docena de títulos mensuales y tiradas millonarias en ejemplares. Ese exitoso ciclo se cierra a finales de los años ochenta y en el período de decadencia que siguió después mucho parece haber tenido que ver el alejamiento de Ramón Columba hijo, desplazado -según esos testimonios que hemos leído- de forma no muy correcta de la conducción de la editorial.

        Como hemos dicho, no contamos con demasiados elementos para definir la trayectoria de Ramón Columba hijo (“Ramoncito” como muchos lo llamaban) ni juzgar su personalidad, pero habla mucho a su favor el hecho que varios años después de la desaparición de la Editorial convocara a varias reuniones que sirvieron para el reencuentro con ex colaboradores y personal que habían pertenecido a su empresa, esa que (pese a las críticas de ciertos “exquisitos”), tanto aportó a la historieta argentina.  (Carlos R. Martinez) 

      

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