El Tony Nº 1 (Imágen tomada de todohistorietas.com.ar)

El Tony Nº 1 (Imágen tomada de todohistorietas.com.ar)

 En 1922 el dibujante y taquígrafo Ramón Columba (1891-1959)  editó un álbum de caricaturas cuyos ejemplares se vendieron  solo en librerías. Dado el éxito alcanzado y con el apoyo de importantes firmas comerciales de la época aquella publicación  se convierte en 1923 en Páginas de Columba, utilizando el mismo título de su antecesora pero ahora de venta en quioscos. La nueva revista  abre sus páginas a toda una nueva generación de dibujantes argentinos como Jose Luís Salinas, Divito o Dante Quinterno, entre otros.

     Si bien orientada a la caricatura y el humor, Páginas de Columba incluía también un “Suplemento infantil” compuesto por cuatro hojas en papel de color con historietas. La innovación gustó tanto que cinco años después esas cuatro paginitas se convirtieron en 16 páginas de gran tamaño conformando una nueva publicación cuyo primer número apareció el miércoles 26 de setiembre de 1928 (*). Tal el origen, la prehistoria de un título que permanecería más de setenta años en los kioscos: El Tony, la primera revista argentina dedicada exclusivamente a la historieta de cuya extensa historia trataremos de recordar sus etapas iniciales y menos conocidas.

   

Un trabajo de Raul Roux en los tiempos iniciales de la revista

Un trabajo de Raul Roux en los tiempos iniciales de la revista

 

Un ejemplar de julio e 1941

Un ejemplar de julio de 1941

Como se dijo, El Tony constaba de 16 páginas de gran tamaño, similar según creemos al que mantenía aún en 1941 que era de  28×37 cms.  En el primer número aparecía en portada “Carlitos”, serie norteamericana inspirada en el personaje de Chaplin, mientras que en una franja en la parte superior figuraba el precio (10 centavos), la frase “Sale los miercoles” y los títulos de otras historietas que integraban la edición:  “Facundo”, “Corazón” (la obra de Edmundo D’Amicis), “Hansel y Gretel” y “Hassayampa”, todas ellas dibujadas por Raul Roux (el futuro creador de “Fierro a Fierro” y “Lanza Seca”) quien había sido colaborador de Páginas de Columba  y que entre 1929 y 1930  realizaría adaptaciones de “Robinson Crusoe”, “La Isla del Tesoro”, “Simbad el Marino, “Bufalo Bill” y “Nick Carter”.  Entre el material extranjero se contaba también  “El gato Félix”, “El Tío Morfoni” y “Fideo y Raviol”, la última de las cuales parece haber sido continuada localmente ya que Enrique Lipszyc se la atribuye a Horacio Gutiérrez.

"El puñal de los gauchos" por Enrique Rapela, publicado en 1936

“El puñal de los gauchos” por Enrique Rapela, publicado en 1936

UNA FORMULA EXITOSA

  Como puede apreciarse, la idea de Columba consistía en combinar material extranjero comprado a agencias (“syndicates”) con la adaptación de famosas novelas realizadas localmente. En este rubro además de  Roux debe mencionarse a Enrique Rapela, quien desde mediados de los años treinta realiza en El Tony trabajos como “El Tesoro de la Reina de Saba” y “El puñal de los gauchos” (1936), donde demuestra ya su inclinación por los temas gauchescos que el impondrá años más tardes con sus famosos personajes. Que la fórmula de El Tony resultó exitosa lo prueba el hecho que  partir de su lanzamiento la revista  (dirigida por Claudio Columba, hermano y socio de Ramón)  pasa de los 10.000 ejemplares iniciales a 200.000 por semana y alcanza años mas tarde los 300.000.

   eltony-rulito  A mediados de 1938  El Tony muestra ya lo que fue una de sus características distintivas: su galería estelar de grandes personajes del comic yanqui, más algunos aportes ingleses. Así, por aquellos años los lectores podían  apreciar títulos como El Agente Secreto X-9, Cargamento Salvaje, Mandrake, Betty Boop, Pinky y el Patrullero, Piratas del Mar, La alfombra mágica, Tex el Policía Montado, Inspector Wade , Reyes del Espacio y Sandokan. A todos ellos se sumaba “Rulito el gato atorrante”, que había sido creado en 1929 con influencias de “El gato Felix y que dibujaron a través de los años Raul Roux, Alfredo Ferroni, Horacio Gutiérrez e incluso Antonio Presa. En los primeros tiempos los argumentos de esta serie surgían de las ideas enviadas por los lectores al concurso que organizaba la editorial. Y a propósito de esto último, digamos que en aquellos años El Tony eras editado por Páginas de Columba, con redacción en 25 de Mayo 33 2º Piso, ya que Editorial Columba recién se constitituiría  a fines de los años cincuenta.

     Cerramos este repaso de la década inicial de El Tony señalando que, tal como alguna vez nos  contara   Norberto Rodríguez Van Rousselt, en 1939 se publica  un  Anuario de igual formato que la edición semanal, tapas color, páginas en sepia y un encarte color dedicado a “Rulito el gato atorrante”, edición que no fue fácil de vender debido a su precio, bastante alto para la época. Quizá por aquella mala experiencia inicial  Columba demoró una década en intentar nuevamente algo similar, cosa que haría recién en 1949 con un Album de Intervalo cuyo éxito permitiría poco después la aparición de los Anuarios ó Albumes de El Tony.

 HISTORIETAS, TODDY Y CHOCOLATINES

    Hasta aquí hemos trabajado en base a algunos datos tomados de trabajos de Enrique Lipszyc y de la dupla Trillo-Saccomanno, quienes en parte utilizaron también  los brindados por el creador de la Escuela Panamericana de Arte y primer historiador de la historieta argentina. De ahora en más lo haremos en base a algunos ejemplares que tenemos en nuestra colección y que, si bien escasos, nos permiten hacernos una idea bastante definida de la evolución de la revista en cuanto a contenidos.

      El ejemplar más antiguo que tenemos de El Tony es de julio de 1941,  fecha en que seguía  siendo editado por Páginas de Columba ahora con administración en Alsina 1814.  Constaba de 24 paginas tamaño tabloide impresas algunas en sepia y otras en verde oscuro y –pese a los 13 años transcurridos- seguía  costando 10 guitas…increíble.   Como en su número inicial toda la portada estaba dedicada a una historieta (en este caso Mandrake el Mago), se mantenía además el logotipo y a cada lado de éste dos recuadro: uno donde aparecía la cara de un tony, el número de edición y día de aparición, y el restante dedicado a anunciar otra de las historietas que se ofrecían.

  

Historieta publicitaria por "Yiyo", que también dibujó en El Tony "El Pecoso y su pandilla"

Historieta publicitaria por “Yiyo”, que también dibujó en El Tony “El Pecoso y su pandilla”

   Ya en el interior nos encontramos con los pesos pesados de la historieta yanqui tales como Tarzán (creemos que la versión de Foster), El Enmascarado Solitario, Tex el Policía Montado, El Patrullero, Charlie Chan, Jim Hardy, El Agente Secreto X-9, Slam Bradley (creada por Joe Shuster), El Hombre de Acero, El Vampiro (Batman), Wilson el aviador relámpago y El desquite de Yañez y El hombre flecha Robin Hood, estas dos últimas seguramente inglesas.  La única aventura completa de todo el número era Sello Escarlata, de tema policial.

   

Ramón Columba

Ramón Columba

    El aporte local en este número que estamos comentando se limitaba a una media página de “Rulito el gato atorrante”,  otra de “El Pecoso y su pandilla” por Yiyo, la tira humorística “Don Otto” que realizaba Silvio Della Porta y las tiras publicitarias “Aventuras de Toddylinda” y “Aventuras de Toddyto” que dibujaba también Yiyo. La popularidad de la revista se reflejaba en otras importantes publicidades como las de los caramelos y chocolatines Rataplan y la de los chocolatines Goddet, con cuya compra se podía elegir una historieta.

    Repetimos que no contamos con otros números de El Tony de los años cuarenta (muy difíciles de encontrar por otra parte) como para apreciar el porcentaje de material local que se publicaba en esa etapa, pero descontamos la participación de Enrique Rapela, Vicente Le Voci (dibujó “Eugenia Grandet” en 1946), Jorge Pérez del Castillo y Hugo D’Adderio, entre otros. Por otra parte y en palabras de Lipszyc,  previo al lanzamiento de Intervalo en 1945 “este paso, tan importante en nuestro mercado fue probándose antes en la revista El Tony con varias adaptaciones”.  (CRM)

(*) Enrique Lipszyc en sus “Décadas de la Historieta Argentina” indica el 19 de septiembre como fecha de aparición de la revista, pero no sabemos si fue un error o quizá haya existido un número cero.

 

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