giolitti-mendez     Aunque no queremos abusar, nos gusta de vez en cuando valernos de algunas  efemérides para recordar historietas o personajes que estén relacionados con ellas. En esta ocasión lo haremos con el Día del Periodista, instituido  en 1938 en conmemoración a la fecha en que Mariano Moreno creó La Gazeta de Buenos Ayres, un 7 de junio de 1810.

        Sobre todo en la historieta norteamericana el periodismo ha aportado una nómina apreciable de personajes de ficción encabezada por méritos propios por  Clark Kent, quien poco tiempo tenía para escribir ocupado como estaba en salvar al mundo de peligros varios y además hacer mil piruetas para que sus compañeros de redacción -especialmente Louise Lane- no descubrieran su identidad secreta. Sin llegar al nivel de superhéroe,  “The Green Hornet” o sea “El Avispón Verde” era otro justiciero tras cuya máscara se ocultaba el periodista  Britt Reid.

       Despojados de antifaces o poderes especiales otros hombres y mujeres de prensa vivieron un sin fin de aventuras para entretener a los lectores, tales los casos de Steve Ropper y Jeff Cobb (el del parche en el ojo), ambos bastante populares en las revistas argentinas de los 50 y 60. Menos conocida a nivel local que los anteriores  pero quizás más longeva que ambos fue  la pelirroja Brenda Starr, creada en 1940 por la dibujante Dale Messick para el Chicago Tribune Syndicate. Messick escribió y dibujó esta tira hasta 1980, luego contó con la colaboración de otras guionistas y dibujantes mujeres hasta la cancelación de la serie en 2011.

       Ya en materia de historietas argentinas hay nombres cantados como los de El Loco Chavez, El Negro Blanco, Flopi Bach y Helena, inspirada según dicen en ciertos pasajes de la vida de una periodista de la revista Gente que le hiciera una extensa nota a Robin Wood. Sin embargo el tema central de este artículo  serán dos personajes no tan notorios como los ya nombrados pero que creemos interesante recordar: David Mendez y Navarrito.

 giolitti-guerraDAVID MENDEZ CONTRA LOS ESPIAS

    Alberto L.  Giolitti (1923-1993) fue un dibujante italiano que desde muy joven colaboró en revistas de historietas de su país, entre ellas Il Victorioso. En 1948 viaja a la Argentina donde permaneció por espacio de tres años realizando trabajos para Editorial Lainez , Columba y la revista Aventuras. Entre esos trabajos de su etapa argentina (que solía firmar como Al Giolitti)  cabe consignar una adaptación  de “Ben Hur”   publicada en Narraciones en 1948, “Pick Awers” una historieta de tono bélico aparecida en Tit-Bits en 1949 y “El motín de Elsinore” dibujada ese mismo año para Columba.

     En cuanto a la revista Aventuras su principal aporte fue la serie “David Mendez, reporter”, palabra hoy desactualizada (¿Se acuerdan de “El Reporter Esso?) que se utilizaba para designar  a los periodistas.  En una de las historias titulada “Corresponsales enemigos” el protagonista viaja a Estados Unidos junto a una bella colega y allí se ven envueltos en una intriga con una banda de espías. Ya en los años sesenta ese  episodio fue reeditado en la revista X-9 Extra  pero rebautizado  como  “Aldo Guerra, reporter” y con el título de “Misión peligrosa”. Si no nos traiciona la memoria, fue esta la primera vez que un periodista tuvo rol protagonico en la historieta argentina.

       En 1950 Giolitti dejó nuestro país para establecerse durante una década en Estados Unidos, trabajando siempre en el campo de la historieta. De regreso a Italia fundó un estudio en el cual producía material para el mercado local y editores extranjeros y en 1976 inició su larga colaboración con la editorial Bonelli, llegando a convertirse en uno de los más reconocidos dibujante  de la serie regular de Tex Willer.

 “NAVARRITO”, ENTRE LA REDACCIÓN Y EL QUILOMBO

 NAVARRITO    Mucho más verosímil  que David Mendez era sin dudas Enrique Navarro (“Navarrito” para los amigos), periodista de policiales de un diario porteño y no de uno cualquiera sino de Crítica, fundado en 1912 por Natalio Botana y que tras subsistir penosamente durante una década pasó a convertirse luego en uno de los medios más influyentes e innovadores del periodismo argentino, innovaciones entre las cuales figuró precisamente la publicación de historietas.

      Los prostíbulos, las cárceles y por supuesto la redacción del diario (en algún cuadro se ve escribiendo a Roberto Arlt) son los ámbitos donde se mueve “Navarrito”, quien en los episodios publicados en 1986 en Fierro investiga el asesinato de una prostituta. La acción se sitúa en el otoño de 1930 es decir pocos meses antes del golpe militar del 6 de septiembre que derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen, conjura cuyos prolegómenos  de algún modo están sugeridos en la trama.  Tal como lo haría luego en “Buenos Aires, las putas y el loco”, el guionista Ricardo Barreiro sabe sacar provecho nuevamente de los elementos de época y  cuenta para ello con la valiosa colaboración de Alberto Dosé, que aquí ya liberado de las influencias de Moebius hace que el lector se meta en los escenarios de Buenos Aires por donde transita el personaje. (C.R. Martinez)

 

 

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