delcastillo-foto  En el mes de octubre de 2012 en MIL PLUMINES ARGENTINOS recibimos un comentario de José Muñoz en el cual  nos “retaba”  por la ausencia en dicho blog de varios dibujantes, Jorge Pérez del Castillo entre ellos. Le explicamos al creador de  Alack Sinner cómo era la mecánica de incorporación de nuevos nombres y, luego de un intercambio de mails y nuevos comentarios de José  (que pueden leerse al final de esta nota), le prometimos que más temprano que tarde nos ocuparíamos del gran artista chileno  en TOP COMICS.

   Cumplir esa promesa nos llevó más tiempo de lo pensado pero finalmente con la base de lo existente en nuestro archivo, más una nota aparecida en la revista Dibujantes y de otra publicada en la página web Ergocomics de Chile fuimos armando la semblanza de Pérez del Castillo. No menos importante en este proceso fue la colaboración de Gerardo Canelo  acercándonos diversas imágenes escaneadas por él y facilitándonos también un artículo aparecido en Tit-Bits en 1991 y las páginas de lo que seguramente fue la última historieta de Pérez del Castillo publicada en Argentina.

      Tal entonces el origen de esta nota que hoy les ofrecemos acerca del “chilenito de la mágica pluma” como lo calificó el guionista Leonardo Wadel. Una obra que a más de cincuenta años de distancia no deja de asombrar por  la audacia de sus planteos gráficos.

 

"Las campanas" (Intervalo, 1946)

“Las campanas” (Intervalo, 1946)

Jorge Pérez del Castillo nació en 1923 en Chillán, Chile aunque posteriormente se traslada junto a su familia -incluido su hermano menor, Arturo- a la capital de ese país. Influenciado por el ambiente familiar (sus padres eran artistas trashumantes de origen andaluz) abrazó con dedicación el dibujo, disciplina en la que no realizó ningún estudio regular supliendo esa carencia con esfuerzo y autocrítica.  Luego de desempeñar distintos oficios en 1943  comienza a colaborar en la revista infantil El Cabrito donde -según la página Ergocomics- realizó entre otros trabajos la historieta “La sombra del maestro” y la serie “La nave de los Argonautas”. 

    Las escasas perspectivas que le ofrecía su país natal lo decidió a trasladarse a la Argentina donde visitó a su compatriota Raúl Manteola, retratista de gran fama que, por entonces, realizaba las portadas de la revista Para Ti. Sus trabajos merecieron la aprobación de Manteola  quien lo recomendó a Ramón Columba, gestión que le permite a partir de 1944 comenzar a colaborar en El Tony y un año después en Intervalo, revista a la cual estuvo dedicada la mayor parte de su producción a lo largo de un cuarto de siglo. Entre sus primeros trabajos figuran “Las panteras de Argelia” (1945) y  una adaptación de “Las campanas” de Charles Dickens, (Intervalo, mayo 1946) donde si no fuera por la firma que aparece en el cuadro final sería muy difícil establecer que era un trabajo suyo.

UNA CONJURACION EXITOSA

    Paradójicamente la serie que lo hace conocido en nuestro país y que constituye un punto de referencia de su carrera no la realizó en Columba sino durante su fugaz paso por Patoruzito, revista donde no empezó con buen pie ya que inicialmente Quinterno no quería incluirlo en su plantel, situación que es superada por la intervención de Leonardo Wadel quien intercede por él y le da la oportunidad de ilustrar un guión suyo  que se convertirá en gran éxito: “Conjuración en Venecia”.

"Conjuración en Venecia"

“Conjuración en Venecia”

 

 delcastillo-fantasioDe esa exitosa serie y de sus autores dice Enrique Lipszyc: “Jorge Pérez del Castillo es una figura nueva en este campo. Cuenta 22 años cuando inicia esta historieta que es una de las más sugestivas presentadas en el género. “Conjuración en Venecia” demuestra vitalmente el problema del guión. El espíritu del guión de Wadel (la aventura risueña de capa y espada) necesitaba de un intérprete como del Castillo que, al mismo tiempo que diera acción y dinamismo, la presentara en forma burlona y un poco estilizada, lo cual resulta el nexo más eficaz entre la idea del autor y su representación gráfica”.

     Pese al éxito de la serie, Pérez del Castillo se alejó de Patoruzito (dicen que debido al disgusto de Quinterno por los atrasos en las entregas del material) y a partir de allí Del Castillo concentrará su trabajo en las revista Intervalo y El Tony realizando las más diversas adaptaciones y año tras año simplificando, estilizando  más su dibujo. Lamentablemente entre  los Intervalo que tenemos del periodo 1948 a 1952 no hay trabajos suyos para apreciar cómo va evolucionando su dibujo en esos años, estilo que sí está perfectamente definido en los trabajos que publicó en dos Álbumes de Intervalo de 1953 y 1954: “La taza de té”, “Fantasio” y “Magia Negra”.

 delcastillo-dibujantes  ENTRE LA SINTESIS Y LA ABSTRACCION  

 “Dinámico, de palabra fácil y amable, movedizo y ‘suelto’ como sus trabajos” es la descripción que de Jorge Pérez del Castillo  hacía en 1957 la revista Dibujantes en una nota (compartida con su hermano) donde se repasaba su trayectoria y donde entre otros datos surge que en 12 años de colaboración en Columba llevaba realizadas más de 240 historietas, que  dedicaba sus ratos libres a la pintura y respecto a su plan de trabajo manifestaba no tener ninguno determinado, cumplía con la entrega de dos obras mensuales completas pero trabajaba cuando “mis dos hijos (un varón y una nena) se marchan a la escuela y en casa se respira un poco de tranquilidad”.

   

"Despues yo partiré". 1963

“Despues yo partiré”. 1963

 

Otra página de "Después yo partiré"

Otra página de “Después yo partiré”

En otro interesante párrafo de esa nota puede leerse: “Influenciado por las nuevas corrientes del arte moderno comienza en él una búsqueda de su estilo. De esa lucha, de ese deseo de definir una personalidad surge un dibujo simple, síntesis de una forma idealizada por el artista que se define como tal”. Y en efecto, Pérez del Castillo llevó el dibujo de historietas a niveles de estilización poco habituales en nuestro medio y mucho antes que otras experiencias similares. Prueba de ello es la historieta “Después yo partiré”, de Francina Siquier, publicada en un Álbum Intervalo en 1963 y en la cual llega casi a la abstracción mediante el uso de diversos grafismos y el empleo de la técnica del  collage.

 CEDRO Jorge Del Castillo viñeta Preceptor F  Cabe acotar que durante los años sesenta Pérez del Castillo alternó la historieta con ilustraciones a color para la Enciclopedia Infantil Preceptor sobre temas de literatura, historia, religión y mitología, y fue Director de Arte de la Guía Turística Santa María de los Buenos Aires editada por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza

 CUANDO PA’ CHILE ME VOY…

     Durante mucho tiempo carecimos de información acerca de la actividad de Pérez del Castillo posterior al final de la década del sesenta, hasta que hace algunos años encontramos la citada nota de la página chilena Ergocomics  con algunos datos que ayudaban a cubrir en parte ese “bache” informativo. Sin embargo, lo que nos permitió conocer con precisión lo hecho por el dibujante chileno en esa etapa fue una nota que nos acercó Gerardo Canelo y que fuera publicada en 1991 en la sección La Buhardilla  de la revista Tit-Bits.

Del blog "Dibujar y escribir"

Del blog “Dibujar y escribir”

   Merced a esa nota nos enteramos que en 1969 viajó a Chile con la intención de quedarse durante tres meses, estadía que se prolonga por espacio de… 14 años. En este punto le dejamos la palabra al propio dibujante quien manifiesta: “En esa época integré el equipo creativo de Sousa Publicidad. Luego entre 1978 y 1979 realicé ilustraciones en color para los clásicos y adaptaciones de historietas juveniles e infantiles en la revista Mampato de Editorial Lord Cochrane, en la misma época y hasta 1973 portadas para Editorial Nacional Quimantu. Un trabajo que me produjo particular satisfacción fue la adaptación de “La Araucania”  de Alonso de Ercilla realizada en 1978 para Editorial Salo”. Ilustró además la tira didáctica “Si vengo con historias” en el diario La Segunda, “Apuntes de Chile” para el diario El Mercurio, mientras que  Ergocomics menciona también una adaptación de “La máquina del tiempo” y las series  “El amigo de los  discos voladores”  y “Aliro Godoy” (1974). 

 PEGANDO LA VUELTA

Tit-Bits, 1991

Tit-Bits, 1991

  A mediados de los años ochenta Jorge Pérez del Castillo habría regresado a la Argentina, o al menos eso es lo que se desprende de la nota de La Buhardilla (aunque su redacción no es muy clara) donde se dice: “Y entre tanto, desde Buenos Aires, como treinta años atrás él llamaba a su hermano Arturo, nosotros lo buscábamos a él, procurábamos que se resolviera a dibujar “algo” para sus admiradores argentinos…que por lo menos volviera para visitarnos. Lo hizo en 1983, prometió unos cuantos kilos de cosas, se volvió a Chile y nos dejó esperando…Aunque esta vez, no tanto tiempo”.  Ese “algo” que finalmente dibujó del Castillo fue la historieta “El derviche”, que se publicó (¿ó republicó?) junto con la referida nota en 1991 y que presenta una curiosidad: las primeras páginas habrían sido rotuladas por el propio dibujante y la segunda parte  por Paula Canelo, letrista y correctora de Record durante varios años.

    La página Ergocomics dice que tras su regreso a nuestro país -no especifica fecha- realizó junto con su hermano Arturo las biografías de Pancho Villa y Emiliano Zapata y un personaje apache llamado Takoma (aunque viendo uno de esos trabajos  pareciera ser obra exclusiva de Arturo) y lo da como fallecido en 1997.

 ASI LO VIERON 

   

   Nos ha parecido adecuado completar esta nota con diversas opiniones sobre la obra de Pérez Del Castillo o de evocaciones de su personalidad que ayudan a redondear esta semblanza:

Página de 1958 que motivó uno de los comentarios de José Muñoz

Página de 1958 que motivó uno de los comentarios de José Muñoz

– “Esa página y otras de Jorge Pérez, con el cual y con Meier compartimos regresos de la Capital a nuestros pagos, en los ya traqueteantes trenes del Sarmiento (…) me parecen absolutamente preprattianas, economía y expresión a “rolete”, emoción y justeza en cada línea, en cada mancha (Comentario del dibujante argentino José Muñoz en el blog Mil Plumines Argentinos)

– “Las chicas de Pérez del Castillo: qué elegancia, qué presencia en su fragilidad, qué fineza de trazos, qué sutiles paisajes emotivos en sus caritas. Caminaban con un hombro ligeramente alzado, atravesando, ligeramente alarmadas y un poco de “costalete”, salones pequeño- burgueses, luciendo polleritas escocesas, pulóveres de buena calidad, collar de perlas”. (José Muñoz, idem anterior)

-Acerca de su estadía en Chile son interesantes los testimonios que recoge la nota de Ergocomics. Por ejemplo, Lincoln Fuentes lo recuerda como un buen amigo extremadamente simpático, gran conversador que animaba las reuniones con sus relatos y experiencias vividas en Argentina.

A su regreso a Chile Del Castillo fue habitual colaborador de la revista Mampato (Imagen del blog "Yo soy de la generación de Mampato"

A su regreso a Chile Del Castillo fue habitual colaborador de la revista Mampato (Imagen del blog “Yo soy de la generación de Mampato”

-Otro de sus amigos, Máximo Carvajal, recuerda que Pérez del Castillo vivía y tenía su estudio en una oficina abandonada en el último piso de un antiguo teatro en la calle San Diego, y describe el lugar como “una  pieza grande con sillones de cuero negro repartidos por todos lados y una gran mesa de dibujo. Todo esto en medio de un desorden de papeles, frascos de tinta, lápices, etc.”  Carvajal lo describe como “un hombre de gran talento para escribir y dibujar, con mucho corazón, al que no le importaba el dinero” y señala también que en sus últimos años en Chile se dedicó a plasmar en pinturas una especie de visión del mundo que él llamaba “Comundo”, pinturas de gran calidad y que en su mayoría se perdieron o fueron robadas.

 -En 1966 o 1967 junto con un amigo visitamos a Pérez del Castillo en su casa de Castelar.  Nos recibió con gran amabilidad y le dio una serie de consejos a nuestro amigo que en esa época estaba realizando muestras para presentar en Columba. Del Castillo era conocido en el vecindario por su trabajo de dibujante y también por las persecuciones policiales que había sufrido (eran los tiempos de la dictadura de Onganía) a causa de su afiliación al Partido Comunista. (Recuerdos del autor de esta nota).

                                                                                                   Carlos R. Martínez

GALERIA DE IMAGENES

Páginas de la historieta “El Derviche” y debajo ilustraciones para la Enciclopedia Preceptor

dervi4


derviche2dervi7dervi6dervi5derviche1

CEDRO Jorge Del Castillo viñeta Preceptor JCEDRO Jorge Del Castillo viñeta Preceptor L
CEDRO Jorge Del Castillo viñeta Preceptor K

Anuncios