Ya puede verse en TEBEOSFERA la nota titulada “Historieta Argentina: Las olvidadas revistas de los años cuarenta” en la cual repasamos los títulos editados en esa década y que a diferencia de Misterix, Rayo Rojo, Salgari o Patoruzito no lograron mayor trascendencia, excepción hecha de Aventuras. De  dicha nota reproducimos aquí la reseña correspondiente a  Suspenso, la primera de una serie de revistas que editó Carlos Clemen.

suspen-tapaSUSPENSO

    Hace escasas horas pudimos apreciar por primera vez  un ejemplar de la revista Suspenso y realmente nos llama la atención la variedad y calidad de su material, virtudes que aparentemente no encontraron eco en los lectores, dado lo fugaz de su existencia. Aparecida en 1949 fue la primera de una larga serie de publicaciones editadas por Carlos Clemen, auténtico pionero de la historieta argentina quien desde el inicio de los años treinta y hasta su muerte en 1964 estuvo presente en cuanto título se publicó en el país. Suspenso comenzó a publicarse en octubre de 1949 editada por la editorial homónima, aparecía los martes y constaba de 28 páginas con tapa impresa en bicromía. El Nº 3 correspondiente al 18 de octubre ofrecía más de veinte historietas entre material importado y producción local, figurando en el primer grupo “Espíritu” (obviamente “The Spirit” de Will Eisner), “El Juez justo”, “Jim Hardy”, “Bugs Bunny”, “Perry Mason”, “Historia de Salomé”, “Clunny Brown” y “El Halcon Negro”, exacta traducción de la serie “Blackhawck” sobre un grupo de aviadores justicieros que tenían su base de operaciones en una isla secreta, historieta que a inicios de los años cincuenta tendría gran aceptación en la revista Bucaneros, pero titulada ahora “Aguila Negra”.

  suspen-veroni  En cuanto a material nacional la oferta era sobresaliente y para todos los gustos. En orden jerárquico mencionemos primero al mismo Clemen quien aportaba “Ringo Kid” firmado con uno de sus numerosos seudónimos (en este caso “José Llanos”) y “Mhu-Goa”, extraño título de una aventura que se desarrollaba en un mundo prehistórico, escenario que le era muy caro a este dibujante. Manuel Veroni, a quien hemos mencionado iniciándose en la revista Fenómeno tenía también un papel destacado en esta edición nº 3, ya que estaba a cargo de dos adaptaciones: “La hija de Amón” de H. Ridder Haggard que era anunciada en tapa con su correspondiente ilustración y “Un episodio bajo el terror”, ambientada en la Revolución Francesa. Entre los dibujantes con más de una participación estaba también Leandro Sesarego, quien volvía a realizar su personaje “Dick Malvan” –lo había hecho antes en Bichofeo– y  mostraba su crecimiento profesional con un excelente trabajo titulado “Un capitán del 1500”. Otra presencia destacada en esta revista era la de Federico Ribas, ilustrador español que habitualmente se desempeñaba en la revista Billiken y que en este caso tenía a su cargo la adaptación de “Don Quijote de la Mancha.

  suspen-clemen  suspen-buny Además de editor y uno de los más conocidos dibujante de su tiempo  -equiparable en cuanto a popularidad a Salinas-, Carlos Clemen tenía su propia escuela de enseñanza de dibujo por lo que en Suspenso (y en otras revistas que editó luego) daba cabida a trabajos de sus alumnos mas destacados. En ese grupo de colaboradores estaban José Del Bó, radicado desde hace muchos años en Estados Unidos, quien dibujaba la serie de ciencia ficción “El mundo subterráneo” hecha anteriormente por Clemen; Rubén Martinez con “Halcones del desierto” e Idelba Dapueto, primera mujer que se dedicó a la historieta en la Argentina quien aquí aportaba algunas viñetas para Fausto, un texto de Ivan Turgueneff. Por la similitud de estilo muy probablemente fuera también alumno suyo Rafael Navarro quien dibujaba “Piloto de pruebas”, mientras que carecemos de datos acerca de Blas Scarzo, que en tres páginas y con un muy buen nivel profesional ilustraba una adaptación de “Corazón acusador” de Edgard Allan Poe. Junto a todos ellos estaba Juan Clemem (un tercer hermano, Jose Maria, también dibujaba historietas) con “El tigre de los mares” y en una breve sección de humor sin palabras se hacía presente José Vidal Dávila, otro de los dibujantes que mencionamos al repasar la revista Fenómeno. Nos queda sin aclarar la procedencia y el autor de la serie “Los comandos” y la adaptación de “Historia de amor” de Frank Kerby. Agreguemos por último que en 1950 o 1951 Carlos Clemen editó la hoy inhallable revista Filmograf, en la cual conjugaba su entusiasmo por el cine y la historieta, mientras que en la segunda mitad de esa misma década y bajo el sello Cleda editó un sinnúmero de revistas como Fargo Kid, Trinchera, Corso Pete y Comanche, entre otras.

La nota completa sobre estas “estrellas fugaces” de los años cuarenta puede verse en 

www.tebeosfera.com/documentos/documentos/historieta_argentina_las_olvidadas_revistas_de_los_anos_cuarenta.html

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