maya-dominguez Desde hace un tiempo atrás sobrevuela nuestras mortales cabezas una inquietante profecía: el 21 de diciembre –parece- se acaba redondamente el mundo. Ante este poco tranquilizador panorama hay quienes se lo toman en broma y adhieren a la opinión de los estudiosos según la cual se trata solo de la chambonada de alguien que interpretó mal los signos del calendario Maya. Pero están también quienes -previsores- optan por soluciones alternativas como comprar una de las Arcas de Noe  que por sólo 800.000 dólares (eso si, diseñadas a gusto del interesado) construye un chino rapidísimo para los negocios llamado Yang Zongfu, quien asegura que las citadas Arcas son capaces de resistir al Apocalipsis. Otros por su parte optarían por emigrar hacia Bugarach, localidad francesa de solo 188 habitantes ubicada al pie de los Pirineos  supuestamente a salvo del cataclismo gracias al Pech de Bugarach, un curioso peñasco de mil 231 metros de altura, que -siglo tras siglo- ha promovido las decenas de mitos, leyendas, creencias y supersticiones.

    Por nuestra parte y dado que no contamos con la plata para comprarle un Arca al chino o peregrinar a Francia (y de última la AFIP no nos dejaría comprar los dólares ni Moreno importar el bunker salvador) vamos a conformarnos con que antes del supuesto fin del mundo, podamos cumplir con esta nota en la cual procuraremos reflejar algunas de las ocasiones  en que la prodigiosa civilización de los Mayas, sus dioses y fantasías se colaron en la historieta argentina.

 LA SERPIENTE EMPLUMADA

 maya-novaro   A fines de los años cincuenta el guionista Alfredo Grassi realizaba en la revista Aventuras del Oeste de Ediciones Universales una serie titulada “Mitos y Leyendas de la Tierra Americana, uno de cuyos episodios se tituló “Quetzalcoatl, la serpiente emplumada”. Grassi lo ubica en el Imperio Azteca y no se equivocaba el ni nos equivocamos nosotros, sino que Quetzalcoatl es una deidad compartida por Aztecas y Mayas, quien les dieron el nombre de Kukulcan, que en su idioma tiene el mismo significado: “la serpiente emplumada”.

    Un rápido vistazo a Wikipedia nos permite saber que según los testimonios del sacerdote Diego de Landa, los mayas decían que Kukulkán existió como una persona que llegó del poniente, antes, después, o al mismo tiempo de que los itzáes llegaran a Chichén Itzá. En su partida, se detuvo en Champotón, donde también se erigió un templo en su honor, junto al mar, para posteriormente seguir su camino hacia el altiplano de México. Dejando Wikipedia para usar nuestros archivos digamos que “Mitos y Leyendas…” fue dibujado por Luis Angel Domínguez, quien también trabajó en Aventuras, realizó en Patoruzuito la Historia de Francia y  Cruz Calaveras y a inicios de los años sesenta se radicó en Estados Unidos donde siguió vinculado a diversos editores de comics.

 DESDE EL COSMOS A LA SELVA YUCATECA

 

Julian Estrella, por  A. Dose

Julian Estrella, por A. Dose

 Veinte años después de lo escrito por  Grassi encontramos otra historieta en la que los Mayas son el centro de la acción. Se trata de un episodio de “Julian Estrella camionero del Espacio”,  serie publicada en la etapa inicial de Superhumor que escribía Daniel Reynoso y dibujaba Alberto Dose. En el episodio de referencia publicado en el Nº 4 de Superhumor en febrero de 1981, Julián regresa a la Tierra en su carguero espacial (su “camión”) cuando se topa con una zona de antimateria capaz de desintegrar su nave. Logra evitar ese mortal obstáculo pero a costa de ingresar en sentido contrario a la órbita terrestre y, por imperio de la teoría de Eisntein (así lo dice el guión), retrocede en el tiempo y aterriza en pleno  Imperio Maya en la época de la conquista española. Los mayas lo confunden con  el enviado que según las profecías vendría desde las estrellas y le piden que los ayude para salvarse de la destrucción. Julian se ve tentado de aceptar y de esa forma  cambiar el curso de la Historia, pero entonces interviene el mismísimo Quetzalcoatl quien le explica que todo tiene un orden y una razón de ser y le ordena que no intervenga.

  

Aunque no sea una historieta, cómo no incluir este dibujo de Manuel Ugarte en Billiken

Aunque no sea una historieta, cómo no incluir este dibujo de Manuel Ugarte en Billiken

   En el tramo  final de la historia se ve a Julián   reclinado en el asiento de su nave espacial en la clásica postura de los astronautas en el momento del despegue y en el siguiente cuadro la misma imagen se transforma en un petroglifo que es estudiado por dos arqueólogos, uno de los cuales manifiesta su idea de que la civilización Maya  tuvo contactos con seres de otros planetas. Debe recordarse que efectivamente se han lanzado teorías (como las planteadas en “El regreso de los brujos”) sobre la existencia de contactos entre  civilizaciones extraterrestres con algunos pueblos precolombinos a los cuales habrían transmitido sus conocimientos, teorías que tienden a descreer de que dichos pueblos hayan sido capaces por sí solos de lograr los adelantos científicos y técnicos que alcanzaron, por ejemplo, los Incas y los Mayas. En cuanto a los dibujos de esta serie si bien Dose  estaba por entonces muy apegado al estilo de Moebius su trabajo es muy bueno, máxime si se tiene en cuenta lo complejo de reproducir gráficamente las vestimentas, los edificios y los ornamentos mayas.

 OTRAS VEZ KUKULKAN

  

Kukulkan, de Grassi y Balbi

   En 1985 en Skorpio Alfredo Grassi vuelve a tomar a Kukulkan como personaje de una de sus historias, pero a diferencia de lo que había hecho en Aventuras del Oeste no es ya una historieta semi documental sino de ficción pura. Tan de ficción que crea una ciudad perdida “más allá de los pantanos y de la muerte” llamada Kukulkan que es buscada durante años por el arqueólogo Ralph Meeks para develar sus secretos. Finalmente Meeks encuentra a una guía indígena llamado Juano quien le asegura que puede llevarlo hasta ella. Tras varios días a través de la selva llegan efectivamente a la ciudad perdida, donde sus habitantes lo tratan como la reencarnación de Kukulkan, el dios del amor y la bondad, pero la historia tendrá un mal final ya que Juano no es otro que la reencarnación de Ampuch, el dios de la muerte y enemigo declarado de aquel, por lo cual Meeks termina siendo sacrificado. Los dibujos en este caso son de Jesús Balbi, quizá menos espectaculares que los de Dose pero debe tenerse en cuenta que se trata de una historieta de misterio, donde cuenta mas el clima que los grandes escenarios, no obstante lo cual está correctamente documentada y  ambientada

CATERWOOD Y LOS GUARDIANES DE LA NOCHE

      Al anterior míni catalogo de apariciones de los Mayas en la historieta argentina agregaremos (aunque no corresponda) un ejemplar de 1965 de la revista  Aventuras de la vida real de Editorial Novaro, un episodio titulado “Los guardianes de la noche” que cuenta las alternativas de los trabajos que en 1952 permitieron descubrir en las ruinas de la ciudad de Palenque, en el Estado mexicano de Chiapas, la primera tumba dentro de una pirámide maya. Es obvio que habiendo ocupado ese imperio el sur de México y la península de Yucatan, no deben ser pocas las historietas de ese país que lo han abordado como tema.

  

Dibujo de F. Caterwood

Dibujo de F. Caterwood

    Por último una historieta que pudo haber sido y no fue: la que empezamos a dibujar cuando aún éramos estudiantes de la Secundaria y cuyo guión giraba en torno a un piloto de helicóptero que tras descubrir las ruinas de un templo en Yucatan se metía en una serie de problemas con una banda de traficantes de armas. Por ese motivo nos hicimos de una serie de libros como La Civilización Maya de Silvanus Morley, el Popol Vuh o Explorador Maya, una amena y documentada narración sobre las andanzas del norteamericano Johnn Lloyd Stephens quien hacia 1840 realizó diversos viajes por Yucatan, Honduras y Guatemala  sacando a la luz verdaderos tesoros arqueológicos que habían permanecido ocultos durante siglos. De esa aventura –porque lo fue realmente- participó el artista inglés Frederik  Caterwood quien era el responsable de realizar minuciosos dibujos que luego transformaba en litografías y grabados, verdaderas obras de arte de extraordinaria fidelidad.

     A la historieta en cuestión nunca la terminamos y finalmente aquellas  tiras (que alguna vez junto con otros dibujos tuvimos el atrevimiento de mostrar en la Editorial Yago, allá por la calle Boulogne Sur Mer al 400) tuvieron su merecido destino: el cesto de los papeles, aunque hoy nos hubiera gustado tenerlas a mano para incluirlas en este repaso sobre la grandiosa cultura Maya en la historieta argentina. (C.R. Martinez)

 

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