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EL PRIMER MANDRAFINA

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   Puestos a la tarea de completar y revisar la ficha de Domingo  Roberto Mandrafina con vistas a su publicación en MIL PLUMINES, surgió la idea de una nota que abarcara los primeros cinco o seis años de la extensa trayectoria del creador de Savaresse y El Condenado, un repaso través del cual pudiera seguirse su evolución como dibujante hasta el momento en que esas dos creaciones ya citadas lo instalan entre las primeras figuras de la historieta argentina. Veamos entonces como fue ese recorrido inicial de algo más de un lustro de duración.

Mandrafina en Patoruzito, 1970

  Como puede constatarse en las innumerables entrevistas que se le han hecho, tras un primer intento de seguir la carrera de Sociología, Mandrafina decide obedecer el llamado de su verdadera vocación y comienza a estudiar dibujo en 1968 en el Instituto de Directores de Arte (IDA). Inicialmente opta por publicidad (que era el objetivo central de esa escuela) pero con el tiempo comprueba que lo suyo es la historieta y se pone bajo la guía de Alberto Breccia, cuyas enseñanzas están marcadas a fuego en toda su obra, ya sea en el concepto de la narración como en el manejo de la luz. Caso curioso, gana los primeros pesos en la historieta con trabajos para Estados Unidos a través de Julio Cesar Medrano y después si prueba en el mercado interno, en este caso en Patoruzito que hacia 1969/70 (tiempos finales de la prestigiosa revista) era casi la única publicación aparte de las de Columba en la cual un dibujante novato podía a ver publicado sus trabajos…y saber que iba a cobrarlos. Un testimonio de esa experiencia es “El secuestro de la heredera” publicado en julio de 1970 en el Nº 89 de Patoruzito (por entonces mensual) que firma junto con Ramón Gil, uno de sus compañeros de estudios en el IDA. Como puede verse en la imagen el dibujo tiene una clara estética de ilustración publicitaria y si no fuera por la firma que aparece en la parte superior de la primera página sería imposible saber que allí estuvo la mano de Mandrafina. No sabemos si esa historieta fue exactamente la primera, ya que al parecer realizó alguna más de tema deportivo.
 

Unitaria en TOP, 1971. Al lado página de “Mi cámara y yo”

Ya jugado a la historieta Mandrafina “quema las naves”, deja el estudio contable donde trabajaba y pasa a ser ayudante de Lito Fernandez, cuya mano se ve en dos historietas que Mandrafina publicó en el Nº 3 de la revista TOP en octubre de 1971, especialmente en la serie “Mi cámara y yo” con guión de Morhain. La otra es una bélica titulada “Alguien espera en la Costa Oeste” y pese a que debieron ser realizadas con poca diferencia de tiempo se advierte en esta última la búsqueda de un camino propio. En esa misma época Mandrafina forma parte del equipo que realizaba “Samos” para El Clan de Mac Perro, el suplemento de historietas de Billiken. Poco después comienza a colaborar en Columba dibujando inicialmente historias románticas y la serie “Flavia Mazzini” y luego adaptaciones de películas. Nuestro archivo es bastante deficitario en cuanto a esa época de Intervalo, por lo cual recurrimos a un original de Mandrafina que puede verse en la página Comicartfans y que corresponde aproximadamente a 1973, aunque la foto deja bastante que desear                                                
   

Lady Shadow, 1977

Intervalo, circa 1973

Aunque de corta vida, la revista Turay le permite a Mandrafina cubrir otra etapa de su ascendente carrera realizando por ejemplo “Pralapé” y al menos un episodio de la serie “Manuscritos Aprocrifos del la Conquista”, si no nos falla la memoria el que transcurría en el Imperio Inca. Pero será un año después con la aparición de las  revistas de Editorial Record (inicialmente Skorpio, Corto Maltés y Tit-Bits) donde Domingo Mandrafina encuentra la continuidad y las condiciones propicias para expresar todo su potencial.  

 

El conde de Buenos Aires, 1975

Reegan de Chicago

Que ya era alguien capaz de alternar en primera lo da el hecho de que está presente en el Nº 1 de Tit-Bits aparecido en mayo de 1975  en el cual dibuja “El conde de Buenos Aires”, serie policial de Ray Collins que transcurría en los tangueros años cuarenta  y de la cual se pierde todo rastro a partir del Nº3, ignorando si hubo al menos un segundo episodio. 

   

El condenado, 1977

También de 1975 pero en Corto Maltés es  “Reegan de Chicago”, policial obviamente que comenzó a publicarse en el Nº 2 de dicha revista, de enero del 75. Al margen de otras historias que haya realizado su siguiente serie en Record es “Lady Shadow” aparecida a mediados de 1977 del cual ofrecemos una imagen tomada de una oferta del Novenoarte. Se aprecia al ver este trabajo como ya las sombras se hacen más densas (acorde también a la trama de la historia, la venganza de una mujer) y se va perfilando el estilo que madurará en “El condenado”, del cual mostramos una página del episodio aparecido en el número 37 de Skorpio Gran Color, de diciembre de 1977. Aquí el personaje está ya en la cárcel y va contando las razones por la cual llegó a esa situación, por lo que suponemos que se trata de los comienzos de la serie. Meses después llegará el otro gran título: Savaresse, donde al atractivo del guión de Wood se sumará la masividad y difusión de las revistas de Columba. Para entonces Mandrafina ha superado largamente su período inicial de formación y va en procura de nuevas metas: su trabajo de casi tres décadas junto a Carlos Trillo, las historias mudas en Superhumor, Cosecha Verde Piñón Fijo o Spaguetti Bross entre tantos otros trabajos, pero esa es otra historia, o mejor dicho, otras historietas.  (Carlos R. Martinez)  

          

LOS CURSOS DE DIBUJO (14): LEANDRO SESAREGO

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  Así como sucedió con Juan Oliva, con Carlos y José María Clemen, Divito  o Pedro Seguí, el de Leandro N. Sesarego (1929-2004)  fue otro caso de un dibujante reconocido que también tuvo su propio curso de dibujo. Quizás la diferencia con los anteriores fue   que esa tarea perduró por mucho más tiempo, ya que se extendió a lo largo de casi cuarenta años aunque en varias etapas. De Sesarego -a quien le seguimos debiendo una amplia nota  sobre su obra- debe señalarse que al margen de esa condición de historietista y docente sumó  la de estudioso y divulgador de la historieta argentina a través del fanzine CRASH! y también la de editor.  Como se ve hablar de él llevará tiempo. 

      Retomando el tema de su función docente digamos que Sesarego inició su vínculo con esa actividad formando parte hacia 1951/52 de la Escuela Norteamericana de Arte (luego la Panamericana), según lo cuenta Carlos Abraham en el blog que le dedicara. Vaya a saber porque razones Sesarego no permaneció en lo que sería luego un  instituto emblemático de la enseñanza del dibujo y decide emprender su propio curso, del cual da cuenta el aviso que integra esta nota y que fue publicado en Poncho Negro en julio de 1954. Se trata de  una media página justo al final de las aventuras del personaje homónimo dibujado por el en aquel entonces y, si se recuerda la popularidad de Poncho Negro en esa época, habrá que reconocer que desde el punto de vista publicitario debió ser muy efectivo. El aviso promociona concretamente un Tratado de la Historieta “que se complementa con un original curso de dibujo, cuyo programa de enseñanza es aplicable a ilustraciones y pinturas”, agregando que las clases eran únicamente personales. Esos años cincuenta fueron de gran actividad para Sesarego quien colaboraba con importantes revistas de la época como Intervalo, Ping Pong, Pasiones Blancas, las de Codex y, como si fuera poco, editaba la revista Archigraf.

        No sabemos cuanto duró esa actividad docente de Sesarego pero suponemos que debió quedar relegada por el intenso trabajo profesional que hemos señalado. Sin embargo volvería a la enseñanza un cuarto de siglo después, primero impulsando desde sus cargo de presidente de la Asociación de Dibujantes de la Argentina  los cursos que desarrolló esa institución hacia 1979 o 1980, y casi simultáneamente creando el Instituto Superior de Artes Visuales que funcionaba en Rivadavia 2530  (casi frente a Plaza Once) lugar que visitamos en 1983 para invitarlo a dar una charla sobre historietas en Arrecifes.  El aviso que reproducimos se publicaba habitualmente en la contratapa o las retiraciones de Crash!  y según se observa se ofrecían  cursos de historietas y humor, dibujo artístico y técnica publicitaria. En 1990 Sesarego vuelve a esta presente en una iniciativa docente, en este caso a cargo de un Curso de dibujo básico para artes gráficas que como suplemento coleccionable anunciaba la revista Skorpio, y que era acompañado por otro de Dibujo Animado a cargo de Néstor Córdoba. Eran los tiempos finales de esa revista por lo que ignoramos si el proyecto logró concretarse en su totalidad.  Si no nos falla la cuenta, para esa época Sesarego estaba trabajando en El Ahorcado y Demonix y sumaba ya 46  años como profesional, una trayectoria iniciada a los 15 con su juvenil Dick Malvan… pero de esa historia nos ocuparemos en la nota que le estamos debiendo.  (C. R. Martinez)   

“MIL PLUMINES” CASI CASI ILUSTRADO

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   No será como el Pequeño Larrousse Ilustrado al que la cantó María Elena Walsh, ni como el tan completo Diccionario del Comic que editó la misma prestigiosa editorial, pero sin embargo MIL PLUMINES DE LA HISTORIETA ARGENTINA va creciendo poco a poco, tanto en lectores como enriqueciendo su presentación visual. Hasta ahora su principal deficit era la falta de imágenes que ilustraran los datos de cada dibujante, algo que hemos casi superado y hoy -salvo un puñado de fichas que completaremos en los próximos días-, todas las demás incluyen su correspondientes imágenes, entre ellas trabajos de dibujantes que rara vez han aparecido en publicaciones especializadas. Terminada esta etapa nos abocaremos a ua nueva tanda de dibujantes correspondientes a la letra M  y que incluye a firmas importantess de la  historieta como Mandrafina, Mankenn, Mangiarotti y Marchione, entre otros.  Vean el nuevo “look” de MIL PLUMINES en

http://milpluminesargentinos.wordpress.com/

Cuando los gendarmes patrullaban la historieta (y no les descontaban el sueldo)

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El Sargento Morales, por Meier

 

La versión de Juan Clemen

¡Malhaya triste destino los gendarmes argentinos! podría decir Atahualpa Yupanqui. Hace ya tiempo  que debieron sumar a su tarea específica –vigilar las fronteras- misiones tan disimiles como custodiar trenes y estaciones de ferrocarril, patrullar zonas conflictivas, vigilar yacimientos petrolíferos, manejar camiones cisterna para joderlo a Moyano, garrotear a sectores piqueteros que no comulgan con el catecismo oficialista (a los otro ni tocarlos) y, de ultima, amedrentar a los empleados de Cablevisión obedeciendo una orden judicial de dudosa legitimidad. En cumplimiento de esas variadas misiones que le ordenó el actual gobierno algunos de esos gendarmes murieron en una desolada ruta patagónica o baleado en una garita de Fuerte Apache por un delincuente que, de seguro, andará libre asaltando a cuatro manos. Y lo peor de todo es que, en pago de esos esfuerzos, el mismo Gobierno que los utiliza les rebaja el sueldo a la mitad y cuando -con todo derecho- reclaman lo que corresponden tienen que aguantarse a los alcahuetes kirchneristas acusándolos de golpistas. Pregunta: ¿si algún día les recortan los sueldos a la multitud de parásitos de La Campora que pueblan la administración pública, se quejarán como hoy lo hacen los gendarmes o lo aceptarán gustosos como una contribución al “modelo nacional y popular”? 

   Mas allá de cualquier divagación “destituyente” lo cierto es que mucho antes de todas estas desventuras actuales la Gendarmería Nacional (creada en 1938 por ley del Congreso) conoció tiempos mejores y debe haber tenido una buena imagen y un cierto atractivo para que ya a inicios de los cincuenta los guionistas de historietas crearan personajes de fantasía que militaban en esa fuerza, algo en lo que debe haber influido el hecho de que se desempeñaran en zonas del país por entonces no muy conocidas y el elemento de acción que resultaba de su enfrentamiento con contrabandistas y delincuentes varios. Aquí entonces un breve repaso a esos tiempos en que los gendarmes argentinos habitaron la historieta nacional.

SARGENTO MORALES, DE LA GENDARMERIA NACIONAL
  Cronológicamente el primer gendarme que tenemos registrado es El Sargento Morales, quien comenzó a vivir sus aventuras en la revista Ping Pong a poco de aparecer esta revista a fines de 1951. Su dibujante inicial fue José María Clemen, luego tomó a su cargo esa tarea Enrique Meier y posteriormente Juan Clemen, quien hizo un trabajo bastante superior al de su hermano. En cuanto a la autoría de la serie en los créditos figura Aquese como creador del personaje y Eider como guionista, en tanto que Enrique Lipszyc señala como autor de los guiones a Pilo Mayo, es decir a Rafael Dente.

Corvalán por Macagno

PACO ALMIRAL
Roger Plá fue un escritor argentino que con el seudónimo de Nico Pons se desempeñó como guionista en Columba. En dicha función una de sus creaciones fue “Paco Almiral”, que comenzó a publicarse en El Tony semanal hacia 1953/54. Acompañado de su asistente Pepin, Paco combatía a malhechores diversos en distintas provincias argentinas, fronterizas o no. La parte gráfica estuvo a cargo Eugenio Colonnese, dibujante de origen italiano que se había formado en Columba. Con este personaje Colonnese comenzó a definir el estilo que luego se haría popular en D’Artagnan y también en las revista de Editorial Frontera, que lo contó entre los artistas más destacados de su primera época. A inicios de los sesenta Colonnese se radicó en Brasil donde permaneció hasta su muerte ocurrida en 2008.

EL CABO CORRAL
Personaje que se publicó en Fantasía en 1961 con dibujos de Osvaldo Talo.

cabocorral

HILARIO CORVALAN
El gendarme de mayor vigencia en la historieta argentina, creado por Sergio Almendro. No contamos con la fecha de inicio de esta serie pero debió haberse producido a mediados de los sesenta. En 1968 la dibujaba Néstor Olivera, en 1973 Alberto Macagno y en 1977 Mario Morhain. También la tuvieron a su cargo García Durán y Horacio Altuna, dibujante este último que en más de una entrevistas reniega del personaje y habla despectivamente del guionista por ser este –según Altuna- miembro de la Gendarmería o haber cumplido funciones en ella, claro que no hay que tomarlo muy en serio porque tratándose de Columba para Altuna no hay p…ersonaje ni persona que le venga bien.

EL SARGENTO MONTIEL
Que sepamos la última serie que tuvo como protagonista a un hombre de la Gendarmería. Se publicó en 1982 en La Razón, con guiones nuevamente de Sergio Almendro y dibujos de Osvaldo Cataldo.

ACLARACION 1: El primer borrador de esta nota fue escrito a comienzos de año y quedó postergado por otros artículos  y por falta de tiempo.

“El Cazador” y “Rinkel el ballenero”, frente a frente en MIL PLUMINES

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    Aclaremos, no se trata de eso que los entendidos llaman “crossover” (o algo así) sino el producto de haber incorporado nuevas fichas a MIL PLUMINES, el gran diccionario de dibujantes de la historieta argentina que iniciamos en Enero de 2011 y que lenta pero sostenidamente va aumentando su estadística de visitas. Esta vez y rompiendo con la costumbre  de incorporar cinco ó seis nombres por entrega sumamos una decena, con lo cual agotamos (salvo uno) los correspondientes a la letra L. De esa forma están ya presentes TULIO LOVATO  (uno de los colaboradores fundamentales de Dante Quinterno y creador de “Rinkel el ballenero”) junto a Jorge Luis Pereyra conocido en el mundo de la historieta como LUCAS o Jorge Lucas y padre putativo de El Cazador. Junto a ellos dibujantes de diferentes épocas como AGUSTIN LLAMBI y CARLOS LUGO (de ambos nos hemos ocupado en TOP COMICS); LUDUEÑA, que fue frecuente colaborador de Editorial Yago entre 1963 y 1965;  MARTIN LOBO que tras su paso por Hora Cero y Frontera se convirtió en un exitoso director de cine publicitario; SARA LOPEZ, colaboradora y compañera de Alberto Macagno; MARIO LICHOT quien realizó trabajos en Historietas Sex en los 80 y RICARDO LOPEZ LLANOS, durante varios años colaborador de Lito Fernandez y autor luego de sus propios trabajos en  Columba. Eso sí, por el momento dejamos afuera a Francisco Solano López, ya que queremos tomarnos algún tiempo más para revisar su ficha y evitar omisiones u errores muy notorios. MIL PLUMINES  puede verse en 

http://www.milpluminesargentinos.wordpress.com.

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