Cuando en mayo de este año realizamos la nota acerca de la trayectoria de Enrique Meier en la historieta,  estábamos lejos de suponer  que volveríamos a ocuparnos de él para referirnos a una situación tan dramática como la que vive en la actualidad. Sucede que en 2007 el hoy casi octogenario inspirador de la revista Turay fue sentenciado a 12 años de prisión por el delito de lesiones contra su mujer (pese a que ésta inicialmente había desistido de la acusación) condena que tanto él como las personas que tratan de ayudarlo en este trance consideran  desproporcionada, incluso en relación con la legislación de los demás países de la Unión Europea.

       No somos quienes para opinar sobre el monto de la condena pero si llama la atención  la severidad del régimen  de detención en la cárcel de Alicante donde se encuentra,  baste decir que pese a los años ya transcurridos y no obstante la buena conducta demostrada,  han sido infructuosos los esfuerzos de su abogado para conseguirle algún permiso de salida. Agravando esta situación Meier padece de serios problemas de salud, ha perdido la visión de uno de sus ojos y corre el riesgo de perder el otro, pero ni siquiera se le permite acudir al hospital más próximo para una operación o tratamiento que permita salvarle  el otro ojo, también afectado.

       Esta triste historia fue contada por el mismo Meier en una extensa carta manuscrita que le enviara a Ricardo Felipe Avila, del blog Rebrote. Sucede que buscando referencias en Internet  un amigo suyo encontró la nota publicada en el citado blog sobre la revista Turay, lo que fue un aliciente anímico para el dibujante. En la carta Meier hace un detallado relato sobre la creación de aquella revista e intercala referencias sobre este episodio de su vida personal, pidiendo que sea divulgado y pueda recibir algún tipo de apoyo para subsanar su situación.

       En el mismo sentido amigos suyos han hecho diversas gestiones, entre ellas el envío de una carta a la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) de la que Meier fue un activo miembro. El objetivo sería atenuar su situación actual o incluso que pueda terminar de cumplir su condena  en Argentina. Por nuestra parte hacemos este mínimo aporte en cuanto a difundir estos hechos y solicitar a la Asociación de Dibujantes o a dibujantes argentinos que residan en España a interesarse en este tema.  Por último y a la distancia llegue a Enrique Meir nuestra solidaridad por este difícil trance que le toca vivir. (C.R.M.)

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