Así como sucedió con Juan Oliva, con Carlos y José María Clemen, Divito  o Pedro Seguí, el de Leandro N. Sesarego (1929-2004)  fue otro caso de un dibujante reconocido que también tuvo su propio curso de dibujo. Quizás la diferencia con los anteriores fue   que esa tarea perduró por mucho más tiempo, ya que se extendió a lo largo de casi cuarenta años aunque en varias etapas. De Sesarego -a quien le seguimos debiendo una amplia nota  sobre su obra- debe señalarse que al margen de esa condición de historietista y docente sumó  la de estudioso y divulgador de la historieta argentina a través del fanzine CRASH! y también la de editor.  Como se ve hablar de él llevará tiempo. 

      Retomando el tema de su función docente digamos que Sesarego inició su vínculo con esa actividad formando parte hacia 1951/52 de la Escuela Norteamericana de Arte (luego la Panamericana), según lo cuenta Carlos Abraham en el blog que le dedicara. Vaya a saber porque razones Sesarego no permaneció en lo que sería luego un  instituto emblemático de la enseñanza del dibujo y decide emprender su propio curso, del cual da cuenta el aviso que integra esta nota y que fue publicado en Poncho Negro en julio de 1954. Se trata de  una media página justo al final de las aventuras del personaje homónimo dibujado por el en aquel entonces y, si se recuerda la popularidad de Poncho Negro en esa época, habrá que reconocer que desde el punto de vista publicitario debió ser muy efectivo. El aviso promociona concretamente un Tratado de la Historieta “que se complementa con un original curso de dibujo, cuyo programa de enseñanza es aplicable a ilustraciones y pinturas”, agregando que las clases eran únicamente personales. Esos años cincuenta fueron de gran actividad para Sesarego quien colaboraba con importantes revistas de la época como Intervalo, Ping Pong, Pasiones Blancas, las de Codex y, como si fuera poco, editaba la revista Archigraf.

        No sabemos cuanto duró esa actividad docente de Sesarego pero suponemos que debió quedar relegada por el intenso trabajo profesional que hemos señalado. Sin embargo volvería a la enseñanza un cuarto de siglo después, primero impulsando desde sus cargo de presidente de la Asociación de Dibujantes de la Argentina  los cursos que desarrolló esa institución hacia 1979 o 1980, y casi simultáneamente creando el Instituto Superior de Artes Visuales que funcionaba en Rivadavia 2530  (casi frente a Plaza Once) lugar que visitamos en 1983 para invitarlo a dar una charla sobre historietas en Arrecifes.  El aviso que reproducimos se publicaba habitualmente en la contratapa o las retiraciones de Crash!  y según se observa se ofrecían  cursos de historietas y humor, dibujo artístico y técnica publicitaria. En 1990 Sesarego vuelve a esta presente en una iniciativa docente, en este caso a cargo de un Curso de dibujo básico para artes gráficas que como suplemento coleccionable anunciaba la revista Skorpio, y que era acompañado por otro de Dibujo Animado a cargo de Néstor Córdoba. Eran los tiempos finales de esa revista por lo que ignoramos si el proyecto logró concretarse en su totalidad.  Si no nos falla la cuenta, para esa época Sesarego estaba trabajando en El Ahorcado y Demonix y sumaba ya 46  años como profesional, una trayectoria iniciada a los 15 con su juvenil Dick Malvan… pero de esa historia nos ocuparemos en la nota que le estamos debiendo.  (C. R. Martinez)   

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