El Sargento Morales, por Meier

 

La versión de Juan Clemen

¡Malhaya triste destino los gendarmes argentinos! podría decir Atahualpa Yupanqui. Hace ya tiempo  que debieron sumar a su tarea específica –vigilar las fronteras- misiones tan disimiles como custodiar trenes y estaciones de ferrocarril, patrullar zonas conflictivas, vigilar yacimientos petrolíferos, manejar camiones cisterna para joderlo a Moyano, garrotear a sectores piqueteros que no comulgan con el catecismo oficialista (a los otro ni tocarlos) y, de ultima, amedrentar a los empleados de Cablevisión obedeciendo una orden judicial de dudosa legitimidad. En cumplimiento de esas variadas misiones que le ordenó el actual gobierno algunos de esos gendarmes murieron en una desolada ruta patagónica o baleado en una garita de Fuerte Apache por un delincuente que, de seguro, andará libre asaltando a cuatro manos. Y lo peor de todo es que, en pago de esos esfuerzos, el mismo Gobierno que los utiliza les rebaja el sueldo a la mitad y cuando -con todo derecho- reclaman lo que corresponden tienen que aguantarse a los alcahuetes kirchneristas acusándolos de golpistas. Pregunta: ¿si algún día les recortan los sueldos a la multitud de parásitos de La Campora que pueblan la administración pública, se quejarán como hoy lo hacen los gendarmes o lo aceptarán gustosos como una contribución al “modelo nacional y popular”? 

   Mas allá de cualquier divagación “destituyente” lo cierto es que mucho antes de todas estas desventuras actuales la Gendarmería Nacional (creada en 1938 por ley del Congreso) conoció tiempos mejores y debe haber tenido una buena imagen y un cierto atractivo para que ya a inicios de los cincuenta los guionistas de historietas crearan personajes de fantasía que militaban en esa fuerza, algo en lo que debe haber influido el hecho de que se desempeñaran en zonas del país por entonces no muy conocidas y el elemento de acción que resultaba de su enfrentamiento con contrabandistas y delincuentes varios. Aquí entonces un breve repaso a esos tiempos en que los gendarmes argentinos habitaron la historieta nacional.

SARGENTO MORALES, DE LA GENDARMERIA NACIONAL
  Cronológicamente el primer gendarme que tenemos registrado es El Sargento Morales, quien comenzó a vivir sus aventuras en la revista Ping Pong a poco de aparecer esta revista a fines de 1951. Su dibujante inicial fue José María Clemen, luego tomó a su cargo esa tarea Enrique Meier y posteriormente Juan Clemen, quien hizo un trabajo bastante superior al de su hermano. En cuanto a la autoría de la serie en los créditos figura Aquese como creador del personaje y Eider como guionista, en tanto que Enrique Lipszyc señala como autor de los guiones a Pilo Mayo, es decir a Rafael Dente.

Corvalán por Macagno

PACO ALMIRAL
Roger Plá fue un escritor argentino que con el seudónimo de Nico Pons se desempeñó como guionista en Columba. En dicha función una de sus creaciones fue “Paco Almiral”, que comenzó a publicarse en El Tony semanal hacia 1953/54. Acompañado de su asistente Pepin, Paco combatía a malhechores diversos en distintas provincias argentinas, fronterizas o no. La parte gráfica estuvo a cargo Eugenio Colonnese, dibujante de origen italiano que se había formado en Columba. Con este personaje Colonnese comenzó a definir el estilo que luego se haría popular en D’Artagnan y también en las revista de Editorial Frontera, que lo contó entre los artistas más destacados de su primera época. A inicios de los sesenta Colonnese se radicó en Brasil donde permaneció hasta su muerte ocurrida en 2008.

EL CABO CORRAL
Personaje que se publicó en Fantasía en 1961 con dibujos de Osvaldo Talo, pero carecemos de mas datos al respecto.

HILARIO CORVALAN
El gendarme de mayor vigencia en la historieta argentina, creado por Sergio Almendro. No contamos con la fecha de inicio de esta serie pero debió haberse producido a mediados de los sesenta. En 1968 la dibujaba Néstor Olivera, en 1973 Alberto Macagno y en 1977 Mario Morhain. También la tuvieron a su cargo García Durán y Horacio Altuna, dibujante este último que en más de una entrevistas reniega del personaje y habla despectivamente del guionista por ser este –según Altuna- miembro de la Gendarmería o haber cumplido funciones en ella, claro que no hay que tomarlo muy en serio porque tratándose de Columba para Altuna no hay p…ersonaje ni persona que le venga bien.

EL SARGENTO MONTIEL
Que sepamos la última serie que tuvo como protagonista a un hombre de la Gendarmería. Se publicó en 1982 en La Razón, con guiones nuevamente de Sergio Almendro y dibujos de Osvaldo Cataldo.

ACLARACION 1: El primer borrador de esta nota fue escrito a comienzos de año y quedó postergado por otros artículos  y por falta de tiempo.

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