Diana Raznovich

Donatela es una mujer que ya pasó los 40. Trabaja, es profesional. Está casada con Claudio y tiene una hija que está entrando en la adolescencia. La cotidianeidad de esta familia urbana es la nueva creación de la reconocida historietista Diana Raznovich. La tira diaria aparecerá desde el próximo domingo en la contratapa de Clarín , en el lugar donde publicaba Caloi. “¡Es como debutar en primera o llegar a Broadway!”, se inquieta Raznovich. Su humor es conocido entre los lectores de Clarín: desde hace un año publica Mujeres Pluscuamperfectas, en el Suplemento Mujer.

   Pero hay una diferencia. La nueva tira diaria está dirigida a todos. Hombres, mujeres, familias. ¿Y cómo es Donatela? “No es una mujer ideal, pero sí tiene ideales. Ella quisiera vivir en un mundo menos corrupto, más justo y democrático. Sueña con una Argentina menos aislada y más integrada al mundo. Quiere un país mejor para su hija. Vive el tironeo constante de toda mujer entre su trabajo y su casa. Ella trata de cubrir bien todos los frentes pero inevitablemente se agota. Entonces a veces se siente completamente indispensable pero en otros momentos sólo quiere irse a vivir a una isla desierta. Su marido, Claudio, trabaja en una empresa, pero a su vez es muy tanguero, muy futbolero, muy porteño. Y Jazmín, su hija, es una púber que está descubriendo su cuerpo, es fóbica y vive encerrada, metida en el chat”.

   Ocupar el espacio que deja Caloi es una carga un tanto pesada… “Es un honor para mí. Espero habitar el lugar con mucho amor, estoy muy emocionada. Espero que los angelitos de Clemente iluminen a Donatela”. Autora de exitosas obras de teatro, varios libros de humor gráfico e infinidad de trabajos publicados en Europa, esta mujer que nació en el 45 todavía debe andar explicando cómo hizo para abrirse camino y encima brillar en un universo de lo más masculino. ¿Por qué? ¿La mujer no sabe hacer reir? “Siempre la risa, el humor, el placer y el desenfado estuvieron relacionados con el hombre. La mujer siempre tuvo censurado reírse públicamente. La mujer tiene que ser discreta y recatada”. De todas formas, en ese universo del humor hay un puñado de mujeres. Ella asegura que le gusta mucho Maitena. Y de afuera habla de la francesa Claire Bretécher y la norteamericana Nicole Hollander.

   Raznovich tuvo claro a los 5 años que lo suyo era escribir y dibujar. Todo comenzó con “La pequeña Lulú”, que llegaba a su casa todos los martes, revista que ella esperaba con ansiedad y copiaba de punta a punta obsesivamente. La madurez aportó el humor. Se le anima a la Justicia, la violencia de género, la ecología, en fin, todo. ¿Es posible reírse hasta de lo peor? “Sí, ese es el mayor desafío. El humor lúcido permite reírse de temas complejos. No hay que apuntar a la situación sino al enemigo. Por ejemplo, en una dictadura hay que reírse del dictador. En la trata del cliente, el cafiolo, las mafias. El enemigo burlado se desestabiliza. Reírse hace perder el miedo. Por eso el humor a veces está prohibido”. Raznovich se fue en el 76. A España. Y se construyó una vida, en lo suyo. Le fue muy bien. Ahora va y viene entre allá y acá. Por el living de la vieja casona del barrio de Flores se mezclan los bocetos de Donatela y su mundo. Raznovich es la primera mujer que publica una tira en la contratapa de Clarín . Ella se sorprende: “¡Ya era hora!”.

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