Pancho Ibañez, Juan Carlos Mesa, Garaycochea y Julio Lagos

   Hoy me sentí pleno”, confesó el humorista, dibujante y guionista Carlos Garaycochea para finalizar el homenaje que le rindió la Legislatura porteña al nombrarlo Ciudadano Ilustre de Buenos Aires . Y el Salón Dorado –colmado de colegas, amigos, periodistas, estudiantes y público– estalló en aplausos. En la primera fila, un seleccionado acompañó al humorista: Manuel García Ferré, Quino, Sendra, Doval y Hermenegildo Sábat, entre muchos otros, estuvieron presentes. Y el recuerdo de Caloi –que murió la semana pasada– sobrevoló la velada: “El debería estar acá, lo que demuestra que la naturaleza también se equivoca”, dijo Garaycochea para abrir su breve discurso. Agradeció especialmente al diputado Julio Raffo (Proyecto Sur), que impulsó el nombramiento, y también a todos los que firmaron el proyecto de ley: “A los que no lo aprobaron, los espero en la esquina”, y así arrancó la primera carcajada de la tarde.

    Para evitar autoelogiarse, convocó a sus amigos Pancho Ibáñez, Juan Carlos Mesa y Julio Lagos, que lo acompañaron en el escenario y con una especie de sketch ayudaron a describir a este “vasco” nacido en Casbas, provincia de Buenos Aires, en 1929. Lagos le reveló a varios de los presentes que había sido maestro en la escuela técnica Fernando Fader, de Flores. Y Mesa –también muy aplaudido– recordó cuando hicieron temporada en Mar del Plata: “Imitábamos a un busto y nos alternábamos para hacernos chistes y ver quién era el primero que largaba la carcajada”. Ibáñez dijo que lo conoció en el 73 y destacó su obsesión por el trabajo.

Satiricón, 1974

   Entre anécdotas, sus amigos revelaron la personalidad de un hombre que pasó por casi todas las revistas que se conocieron en los últimos 60 años: El Gráfico, Humor, Billiken, Rico Tipo, Patoruzú, TV Guía y Satiricón, entre muchísimas otras. Pero que también trabajó y escribió guiones para programas de radio, televisión, cine y teatro, y publicó varios libros. Además, formó generaciones de dibujantes en su escuela, que aún dirige.

   En el homenaje también estuvieron presentes Cristian Ritondo (PRO) y el Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, quien anticipó que en junio se inaugurará un museo del humor gráfico. Al final de la ceremonia, Garaycochea le rogó a los presentes: “Por favor, no se vayan a la vernissage sin ver mi video”. Y otra vez estalló la carcajada del público.   

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