PING-PONG, 1952

     El nombre de Enrique Meier no es del todo desconocido para quienes frecuentan la historia de la historieta argentina, aunque suele identificárselo casi exclusivamente como el inspirador de la revista Turay, sin que se conozca casi nada de su labor como dibujante; hágase la prueba de buscar imágenes de sus trabajos y se comprobará la veracidad de lo que decimos.  Esta nota apunta precisamente a salvar esa omisión reseñando la carrera de este profesional que unió a su actividad una férrea defensa de los intereses de sus colegas.

    El  primer trabajo que tenemos registrado de Meier es “Sargento Morales, de la Gendarmería Nacional”, publicado en la revista Ping-Pong en 1952, serie que también dibujaron José María y Juan Clemen. Posteriormente publicó en “Aventuras del Oeste”, en uno de cuyos ejemplares de 1961 encontramos una historieta suya titulada “Justicia ciega” y también dos páginas dedicadas a la divulgación de temas espaciales, material que aunque no lleva firma creemos le pertenece ya que una de sus especialidades fue precisamente la realización de columnas o secciones dedicadas a la difusión de temas sobre astronáutica, muy en boga en aquellos años. Esas columnas las publicaba habitualmente en un diario que –creemos- era La Razón.

 

        Desde 1973 o quizá antes, y acorde al clima político que vivía el país con el final de la llamada Revolución Argentina, Meier venía hablando con algunos de sus colegas acerca de tomar la iniciativa para crear una revista de historietas cuyos contenidos y manejo corrieran por cuenta del grupo de guionistas, dibujantes y letristas que la impulsaban. Habitualmente todo no pasaba de charlas, hasta que Meier realiza un “mono” o maqueta de la revista que tenía en mente, proyecto que luego a través de un contacto político le es presentado a la Editorial Julio Korn. Tal la génesis de Turay “una revista en defensa propia”, como el la califica)  que de acuerdo a la idea original iba a ser gestionada en forma de cooperativa por quienes participaban en ella. Como sabemos Turay duró unos pocos números, tanto por problemas con la editorial como por el hecho de que algunos de los participantes del proyecto no comprendieron cabalmente el alcance del mismo. Todo esto lo cuenta Meier con lujos de detalles en una entrevista de la revista Dibujantes en 1983, una de cuyas páginas mostramos y aquí y que pertenece al inagotable archivo de Gerardo Canelo, al igual que la foto del asado en el Club Ferrocarril Oeste.

Zoppi, Alvarez Cao, Pablo Pereyra y Meier mirando a la cámara. Observan de pie Merel y Barragán

 

Meier en Aventuras del Oeste

         Volviendo a la labor profesional de Meier podemos mencionar que en aquellos años setenta y posteriores trabajó para Record  donde hizo, entre otros trabajos, episodios de “Jungla de asfalto” y también para Columba, en este caso tenemos fichados  dos historietas: “Regreso a Corregidor” y  “Caballeros del desierto” (1981) acreditadas ambas a Meyer y que –error tipográfico mediante- bien podrían haber sido suyas. Salvo agregar que en los años ochenta se radicó en España, esto es todo lo que podemos ofrecer de Enrique Meier. No es mucho pero al menos sirve para que se conozca algo más de la obra y la personalidad de un dibujante que  abrazó con entusiasmo la causa por dignificar la historieta argentina y las condiciones laborales de quienes trabajaban en ella. (Carlos R. Martinez)

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