Figura insoslayable en la historia de la historieta argentina,  Carlos Alfredo Pérez Clemen (1913-1964) se inició desde muy joven dibujando en las revistas El Purrete, Pololo, Mustafá y Barrilete, en las cuales a partir de 1932 dibuja títulos como “Pulgarcito” (o “Pulgarín”), “Barrilete y los suyos”, “Don Cirilo Blanco”  y “Las graciosas aventuras de Chiquín”, todos obviamente de carácter humorístico. En 1933 Clémen se inicia en la historieta seria realizando entre otras series “La ciudad perdida”, “El detective Paul Vernet”, “Los tentáculos del pulpo”,  “Dick y los piratas amarillos” y “La herencia del pirata”, producciones que lo muestra aún con un dibujo muy poco consistente. Vendrá luego su etapa en la revista Figuritas donde realiza un sinnúmero de historietas y además gran parte de los dibujos que acompañaban el material didáctico de esa publicación.

 

Rico Tipo, 1949

   En años posteriores colaboró en el diario Notícias Gráficas, Pif-Paf, Billiken, Patoruzito, Supertorieta, Intervalo y El Tony y editó además sus propias revistas, entre ellas Filmograf,  Corso Pete, Suspenso y Fargo Kid. A todo ello sumó su labor como docente del dibujo a través de un instituto  por el cual pasaron entre otros José María Del Bó, César Spadari, Francisco Mazza y Juan Zanotto. A dicho curso corresponden los avisos publiciarios aquí mostrados que aparecieron en Intervalo en 1948 y en Rico Tipo en 1949. (CRM)

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