El nombre de Osvaldo Talo posiblemente le resultará familiar al lector de TOP COMICS, ya que ha sido mencionado en más de una oportunidad tanto por su labor como dibujante como por haber acercado información  sobre la actividad de otros dibujantes radicados en Brasil; más recientemente nos pasó el dato en base al cual elaboramos la nota “Las tres palomas de Columba”. 

    Talo nació en Rosario (Santa Fé) en 1936  iniciándose profesionalmente en 1955  haciendo dibujo humorístico en Loco Lindo y ese mismo año pasa a desempeñarse como ayudante de Enrique Rapela y posteriormente de Eugenio Colonnese. En 1956 comienza a colaborar en Editorial Columba (publica su primer trabajo en Intervalo semanal, una adaptación de una novela de Agatha Cristie)  y en 1958 realiza una tira en el diario Democracia.  En la revista Patrulla continúa el personaje “Rock Dalmon” que había iniciado Colonnese, colabora también en  Fuego y Puño Fuerte y con la Editorial Bruguera,  dibuja la serie “El cabo Corral” (Fantasía, 1961), unitarias como “No es oro todo lo que brilla” (El Tony, 1962) e historietas cortas en TV Guía basados en las series Rin-Tin-Tin y Lucha Libre. 

  

En 1963 debido a la crisis que afectaba a la historieta argentina emigra  a Brasil, donde  a lo largo de los años alternó la historieta con la ilustración, la publicidad y la actividad en editoriales. En materia de “quadrinhos” hizo historias unitarias de  tema bélico y del Far-West y las series “Capitán 7”, “Vigilante rodoviário” (basada en una popular serie de TV protagonizada por un policía motociclista) y “Fantastic”, claramente inspirado en Misterix. Al margen de ello escribió también guiones para las revista Maestros del Terror y Escalofrios.  Parte de toda esa actividad fue reflejada en 2009 en una nota de cuatro páginas que se publicó en el Nº 19 de  la revista  Mundo dos super heróis que aquí mostramos.

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