En abril de 1963 la Asociación de Dibujantes de la Argentina, por entonces con sede en Av. de Mayo 1370, local 6, publicó el Boletín Informativo Nº 2 en el cual, además de otras noticias, se recordaba el complicado proceso que llevó a la fundación de la entidad. Dicho texto es el siguiente:

   “Don Antonio M. Parada Obiol, en el número extraordinario del Difusor, aparecido en el mes de diciembre de 1939, en un artículo titulado “Hagamos historia…” decía lo siguiente que hemos extractado: “Hace más o menos un año, al correr julio de 1938, un fotograbador, don Raimundo Martín, hizo la sugestión entre sus colegas de la Asociación de Industriales del Fotograbado y Afines, de lo interesante y práctico que resultaría contribuir a la unión de los dibujantes vinculados a las Artes Gráficas. Como la iniciativa hallara eco favorable, se dispuso que cada taller asociado aportara el nombre de un profesional de su conocimiento, a efecto de invitarlo a una reunión preliminar.

   El 8 de julio de 1938 se reunían por primera vez en la sede de  la AIFA, los dibujantes Paulet, Zier, Mir, Lambertini, Hercher, Vaquer, Steegman, Luelmo, Rahola, Riestra, Paolella, Kalz y Pellegrini.

     Luego relata que el señor Gustavo Petrone vicepresidente de AIFA, explicó el significado de la reunión. En esta oportunidad estuvieron además los señores Luis Heber, Guillermo Nagel y Roberto Canals “quienes aportaron valiosos elementos de juicio en pro de la organización de los dibujantes”. La primera comisión provisional, de acuerdo al relato, estuvo formada por Paulet, como presidente, Mir como secretario y Lambertini y Vital como vocales. Esta comisión consiguió agrupar una mayor cantidad de voluntades en procura de hacerla más representativa. Se convocó a una nueva asamblea la que se llevó a cabo el día 18 de julio del mismo año; asistieron 25 dibujantes. “Más tarde, dice Parada Obiol, con la adhesión de un apreciable número de profesionales se realizó una asamblea que resultó la más numerosa y entusiasta de todas las efectuadas hasta la fecha, ella fue la del 25 de agosto de 1938, la que con una concurrencia aproximada de 140 dibujantes discutió y aprobó la actual declaración de principio y dejó echadas las bases de la Asociación. “En la ocasión no se designaron otras autoridades que dos vocales para hacer llevaderas las tareas, ellos fueron los señores Maza y Riganti.

    En el mes de noviembre se realizó el primer almuerzo de camaradería. Días posteriores, en el Círculo de la Prensa, se reunieron para discutir los estatutos, no siendo aprobados, pasando a una comisión para perfeccionarlos. “Se logró en cambio la designación de autoridades en forma más completa que hasta ese momento. De allí surgió el consejo directivo que integraron Pelele presidente, Lambertini vice, Mir secretario, Carbonell pro, Argerich tesorero, Paulet pro, Amar, Gubellini, Pintos Rosas, Riganti, Vital, Kras, vocales titulares; Durá, Loperena Vernet, Burone Bruché, Hercher, Zier, vocales suplentes; Mattei D´Istra y Claudio Columba, revisores de cuentas”. Ya en 1939, en el mes de junio, el 27, y en el Salón de Adlon, se aprobaron los estatutos, dando fin a sus tareas la comisión especial integrada por Fontán, Carbonell y Riganti.

    El 31 de julio en la sede de la Asociación designáronse a los señores Florencio Molina Campos, Néstor González Fossat, Jorge G. Adams, Desiderio Saltzman, Alberto Lambertini, Juan Dell´Aqua, Mauricio Castillo, Julian Gómez Fraile y Emilio Vital para controlar el acto electoral del día siguiente. Votaron 71 asociados. “Realizado el escrutinio fueron proclamados los actuales miembros de la C.A. los que en la reunión preliminar se distribuyeron las cargos así: Presidente, Jorge Argerich; Vice Lino Palacio; secretario, Ricardo Mir; Pro Bartolomé Mirabelli; tesorero José Carbonell; pro A. Kras; vocales titulares Alcides Gubellini, Pablo A. Fontán, Arnaldo Lambertini; Otto Durá, León Amar, Juan Riganti; suplentes Alejandro Sirio, Alberto Monticelli, Miguel Petrone, Manuel Pintos Rosas, Rafael de Lamo y Carlos Zier; revisores de cuentas Eduardo Alvarez, Emilio Hercher, Emilio Paulet, Francisco Vidal Quera y Adolfo Vital.

     Hoy, a veinticinco años, queremos homenajear a aquellos que desde ese primer momento, bregaron para concretar esto que hoy es la Asociación de Dibujantes de la Argentina”.

     Posteriormente, en julio de 1963, aparecía el Nº 3 de dicho Boletín, compuesto de cinco hojas mimeografiadas. En él se reproducía una carta de Jorge Argerich –primer Presidente electo de ADA- quien para entonces residía en Estados Unidos y que evocaba a los colegas y amigos que habían participado de aquellos momentos fundacionales.

     En lo personal conocí a la Asociación de Dibujantes en 1970 ó 71, cuando por sugerencia de Pablo Pereyra comencé a asistir a las reuniones semanales en la pequeña y algo sombría oficina ubicada en el 3er. piso del Pasaje Barolo, sobre la Avenida de Mayo.  Por ese entonces la presidía Carlos Garaycochea, el vice era René Laxalt y entre quienes asistían con mayor frecuencia estaban Germán Loperena Vernet, Pablo Pereyra, Sara “Chacha” Conti (hermana de Oski e ilustradora de cuentos infantiles) y Aniano Lisa, también ilustrador. En la conducción estaba también Diana Alonso, de la cual ignoro si era dibujante o estaba más vinculada al periodismo o a la representación de dibujantes. 

       Había otro integrante de la CD que nunca asistía pero cumplía un rol fundamental para que la Asociación mantuviera una mínima actividad: se llamaba Alfredo Pranzetti, dibujante publicitario al igual que su hermano Luis, quien era el encargado de confeccionar los recibos de la cuota social, entregarlos al cobrador y contar luego con los fondos para pagar el alquiler, el teléfono o algún otro servicio. Mas de una vez Pranzetti sacó plata de su propio bolsillo para pagar algunas de esas cuentas y sería justo que alguna vez, si se produce el milagro de que la ADA vuelva a tener un sede física, al menos un rinconcito de la misma fuera designado con su nombre.

      Lamentablemente, poco después  llegó gente cuya entusiasmo los llevó a querer cambiar todo de raíz, logrando -paradojicamente-que se perdiera lo poco que había sin concretar nada de lo nuevo. Pero para no empañar este día de festejo, esa parte de la historia mejor la cuento en otra oportunidad. Por ahora, felíz Día del Dibujante.

                                                                  Carlos R. Martinez

  Dibujante publicitario, humorista aficionado e historietista frustrado

IMAGENES: Catálogo de 1961 con una ilustración de Alejandro Sirio; Páginas del Boletín Informativo Nº 2 de ADA; El Nº 1 de El Tablero, abril de 1974.

       

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