A no asustarse, que nadie va a poner en duda que tanto el Huinca como Zenón eran hombres de pelo en pecho y no perdían la ocasión de correr tras una pollera cuando sus andanzas se lo permitían. De lo que estamos hablando es de una nueva nota incorporada a PAMPA, PLUMIN Y FACON en la cual reproducimos el testimonio de Mirco Repetto acerca de las particulares circunstancias en que la creación de Enrique Rapela comenzó a publicarse (casi de contrabando)  en Patoruzito a mediados de los años cincuenta.

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