Los seguidores de TOP COMICS recordarán seguramente a Evaristo del Globo  (“Detective de historietas”) como así también a su columna “La lupa de Evaristo”, en cuya primera entrega resolvió con gran sagacidad el misterio del dibujante que se escondía detrás del seudónimo Guglielmo, que no era otro que el reconocido artista plástico Guillermo Roux. (*)

    Pues bien, estamos en condiciones de adelantar que Evaristo está llevando a cabo una doble pesquisa que podría culminar con el descubrimiento de uno de los trabajos iniciales de alguien que –luego de iniciar su carrera en la Argentina-es actualmente una figura  de nivel internacional dentro de la historieta, como así también develar si el conocido dibujante Mario José Lembo (o Lembó) tuvo un paso por la historieta bélica antes de dedicarse al humor.

      Todo empezó tiempo atrás cuando en un lugar de venta de revistas usadas que descubrió recientemente (y cuya ubicación se niega a revelar)  Evaristo compró un ejemplar de la revista Fuego del año 1965 cuando la misma (editada inicialmente por EDMAL) era realizada por Editorial Impacto.  Se trataba del Nº 57 de dicha revista con un modesto contenido que incluía tres historietas  bélicas más una página integrada por dos tiras de “Tamalito”, el personaje creado por Franz Guzman y que aparecía en Puño Fuerte a inicios de los años cincuenta. Respecto a las historietas se trataba de “Cinco para morir” de F. Herlizka y Dalfiume, “El espía” sin mención de autores pero en la cual aparece en varios cuadros la  firma García/65  y “Pesadilla” de Sergio Almendro y Lembo.

      El único García a secas que  Evaristo registraba entre los prontuarios (profesionales) que el lleva pacientemente, era el que dibujó  “Bill y Boss” antes que la continuara García Seijas, pero lo desechó de inmediato. Todo hubiera quedado allí de no ser por una circunstancia fortuita: sucede que revisando distintos archivos guardados en su computadora encontró la magnifica investigación que la gente de Sonaste Maneco hizo sobre el Superman trucho que editó Jose Alegre en los sesenta. En efecto, su instinto de sabueso se alertó al leer el siguiente fragmento de dicha nota:  “Sinceramente, lo único que recuerdo del personaje (se refiere a Flyman) es haber dibujado, alguna vez, esas ridículas alas (…). Firmaba mis trabajos como J.L. García hasta que empecé a publicar en Columba, porque en ese entonces Ernesto García le había agregado el Seijas a su firma; y yo hice lo mismo y pasé a usar mi apellido materno. En cuanto a Alegre, lo conocí porque yo trabajaba para Edmal (Editorial Láinez venida a menos) y frecuentemente iba a la imprenta de su propiedad a llevar películas o a retirar revistas con un taxi-flete”

    

La firma de García (¿López?)

Quien así se expresaba era obviamente José Luis García López  y al releer esas líneas el cerebro de Evaristo comenzó a establecer conexiones. Veamos, se dijo, García López publicó su primer trabajo en 1964 (a los 16 años) época en que consiguió empleo en una empresa editorial donde además de dibujar realizaba trabajos de rotulación y coloreado. Si bien no podía establecer con certeza el momento en que Fuego dejó de ser editada por EDMAL para pasar a Impacto, no sería nada raro que el García cuya firma aparece en “El espía” –dedujo-, sea ni más ni menos que García Lopez, quien habiendo publicado sus primeros trabajos en EDMAL lo hiciera luego en la editorial que continuó sus títulos.  Para certificar su teoría era necesario comparar esos dibujos con otros de la misma época, pero el de “Flyman” disponible en la nota de Sonaste Maneco no alcanzó para despejar sus dudas.

      A esa incógnita en tren de ser develada Evaristo suma la de determinar si el Lembo que realizó la historieta “Pesadilla”  en la misma revista es Mario Jorge Lembo, dibujante nacido en 1940 sobre el cual las reseñas acerca de su carrera profesional solo mencionan actuaciones en el campo del humor, tal el caso de la que figura en el Catálogo de la Primera Bienal Internacional de la Historieta(1979), donde se indica que publicó sus primeros dibujos humorísticos entre 1966 y 1967 en Adán, La Hipotenusa, Rico Tipo y Tia Vicenta, alternando luego el humor con la publicidad.  Recordemos que entre las creaciones de Lembo figuran “Leno” y “El ninja gordo”.          

    Por ahora ambos casos siguen abiertos, como diría un cronista de policiales. Carcomido por la ansiedad Evaristo espera ahora nuevos datos que le permitan coronar exitosamente esta nueva investigación,  determinando  si en realidad encontró uno de los primeros trabajos publicados por José García López  o si se trata de alguien con el mismo apellido que pasó fugazmente por la historieta en aquellos años sesenta.  (CRM)

(*) https://luisalberto941.wordpress.com/2010/12/26/la-lupa-de-evaristo-tras-los-pasos-de-guglielmo/

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