Distintos medios periodísticos se encargan hoy de recordar que un 31 de mayo pero de 1931 se iniciaba la era del fútbol profesional en la Argentina, una conquista que con no pocos esfuerzos lograron arrancarle los jugadores a los clubes y por supuesto a la AFA, conflicto en el cual intervino además el Gobierno Nacional que encabezaba el Presidente de facto José Felix Uriburu.

     Este espisodio de la historia del fútbol argentino fue evocado en una historieta publicada en D’Artagnan en 1962 con dibujos de Carlos Eyré y guión de Eduardo Ariel, quien habitualmente desarrollaba temas vinculados al deporte.  Ariel utiliza como eje de su relato la figura de Pablo Bartolucci, destacado jugador en su  época  y líder del movimiento que reivindicaba los derechos de los futbolistas.

      De acuerdo al relato, tras sufrir una seria lesión y posterior intervención quirúrgica que lo mantiene alejado de las canchas por varios meses Bartolucci toma conciencia del desamparo en que se encontraban los jugadores, quienes -salvo una mínima remuneración por partido- no percibian beneficio alguno cuando eran vendidos a otro club. Plantea entonces esta situación a sus colegas y como resultado de esa prédica surge la Federación Provisional de Jugadores de Futbol, que eleva a la AFA un petitorio solicitando entre otros puntos el pase libre al final de cada temprada o en su defecto la implantación del profesionalismo y el pago de sueldos dignos.

      La AFA rechaza de plano aquel pedido ante lo cual los jugadores inician una huelga y se disponen a tomar la AFA cuando son convocados a la Casa de Gobierno donde se entrevistan con el dictador Uriburu. Evidentemente la charla no debe haber sido tan amable como la pinta el guionista (regía aún el Estado de Sitio tras el golpe militar de 1930)  pero lo cierto es que poco después la AFA cede ante los reclamos y finalmente aquel 31 de mayo de 1931 se inicia la era del fútbol profesional en nuestro país. (CRM)

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