Para definir en pocas palabras la línea editorial de TOP COMICS podría decirse que se ocupa fundamentalmente de la historieta argentina “clásica” a través de cinco grandes áreas ó categorías: dibujantes, guionistas, personajes, revistas y editores, a lo que se suma algún vistazo a la historieta mundial, información sobre lanzamientos, exposiciones etc.

      Dentro de esas categoría hay una con la cual estamos evidentemente en deuda y es la correspondiente a los editores, a menudo señalados como “los malos de la película” aunque no parece ser este el caso del cual hoy nos ocupamos.

       Entre las innumerables editoriales y revistas que surgieron a todo lo largo de la década del cincuenta existió una que si bien no fue muy grande produjo títulos dignos de ser recordados por la calidad de su material: Ediciones Universales, creación de Salvador Alejandro Bondi, cuya trayectoria intentaremos reconstruir en base a algunos testimonios de quienes trabajaron con él.

 GRASSI DIXIT

  Los dos principales testimonios sobre Bondi provienen del veterano guionista Alfredo Grassi, quien trabajo con él en los inicios de su carrera. El primero de ellos figura en una carta que les   envió en 1977 a Guillermo Saccomanno y Carlos Trillo (quienes por entonces tenían a su cargo la sección “El Club de la Historieta” de Skorpio) en la cual les agradece una nota que habían escrito sobre su trabajo y agrega una síntesis de su carrera profesional, manifestando en uno de sus párrafos: “entre medio, para despuntar el vicio, (escribí) todo el material nacional publicado en dos revistas “independientes” editadas por Salvador Alejandro Bondi, editor imaginativo que hace ya quince años vive en México donde prospera como corresponde. Me refiero a Odiselandia y Aventuras del Oeste” y luego enumera varios de los títulos por él escritos.

          El siguiente testimonio de Grassi figura en una parte de la extensa entrevista  que le realizara la página Rebrote hacia el año 2003/2004, en la cual textualmente dice: “Hicimos una historieta para una revistita de Codex que se llamaba “Justy”, que el director era Salvador Alejandro Bondi, que después se fue a México, instaló una editorial allá y se murió allá. Un tipo formidable como editor, uno de los pocos editores inteligentes que he conocido. Realmente editor de alma; era un aficionado a la historieta que dirigía”.

     Aquí Grassi parece cometer un error, o tal vez no. Sucede que Justy no fue un producto de Ediciones Universales sino de Publicaciones Universales, la división de historietas de Codex. Decimos que quizá no se equivoca porque pudo haber sucedido que -como se desprende de otro testimonio-, Bondi se haya iniciado en Codex para crear luego su propia empresa.

       Dicha referencia puede hallarse aquí mismo,  en una nota de TOP COMICS en la cual al repasar la trayectoria de José Del Bo, Luis Rosales señala que dicho dibujante colaboró en Aventuras del Oeste y  pasó luego a Frontera “cuando el editor decide aceptar la oferta de Editorial Codex para dirigir la filial en México”.

       Sintetizando entonces la trayectoria de este “editor de alma” como lo define Grassi podríamos aventurar que Bondi se haya iniciado en Codex o tenido un trato muy cercano con ese sello, formó luego su propia editorial y ya a inicios de los sesenta vendió sus títulos y se radicó en México para ocuparse de la filial de Codex en ese país, donde finalmente muere.

AVENTURAS DEL OESTE

        En cuanto al material de Ediciones Universales su principal título fue Aventuras del Oeste, revista que calculamos debió aparecer a mediados de los cincuenta y que en lo gráfico tuvo dos elementos distintivos, su sobrio pero fuerte logotipo y el diseño de la retiración de tapa, donde entre otros elementos aparecían un plano antiguo de Estados Unidos clavado sobre una madera, una carabina con el cuerno para la pólvora y una vista del Monument Valley, en Arizona, escenario de tantos westerns.

        En cuanto al material nacional que aparecía en Aventuras del Oeste podemos mencionar las series ”Mitos y leyendas de la tierra americana” de Grassi – Luis A. Domínguez, “El mundo del hombre rojo” de Grassi – Zanotto (en base a leyendas de los pieles rojas anteriores a la llegada del hombre blanco),  “Wild Bill Hickok” de Insúa – Veroni,  “El errante” de Insúa-Luis A. Domínguez y “El gran río”, de Grassi y Dominguez.

     A las series mencionadas deben sumarse las numerosas adaptaciones que realizó Clemente Rezzónico de grandes obras de la literatura, historietas unitarias y una sección sobre Astronáutica. José Del Bó, Enrique Meier, Rodolfo Zalla (con la gauchesca “Juan Silencio”) y Miguel Fumagalli fueron otros de los dibujantes que aportaron su trabajos a esta revista, que brindaba además buen material extranjero como las series Bufalo Bill, Davy Crockett y Robin Hood y unitarias sobre temas bélicos y espaciales.

      Aventuras del Oeste presentaba periódicamente un “número extraordinario” con el título de Libro de Aventuras de Oeste integrado en su totalidad (al menos el que tenemos en nuestro poder, de 1958) por material norteamericano, con las firmas de “nenes” como Al Williamson, Joe Kubert, Rick Yager o George Tuska. Intercaladas con estas historietas aparecían notas de Grassi firmadas con distintos seudónimos acerca de hechos y  personajes del Oeste Americano, con ilustraciones a cargo de Leandro Sesarego, Zanotto y Fumagalli.

       Corresponde señalar que al alejarse Bondi del país en una fecha que podríamos fijar a inicios de los sesenta, Aventuras del Oeste pasó a ser propiedad de Editorial Oeste, de Alberto Berne, quien se limitó a reeditar material antiguo pero manteniendo un aceptable nivel de calidad, al menos en los primeros tiempos. Los ejemplares de esta etapa no tienen fecha de publicación por lo cual hay que examinar los avisos para encontrar alguna pista. Por ejemplo el número 72 correspondiente al año 8 de la revista tiene en la contratapa una  publicidad de la revista Ultra Ola en la que aparece la foto de un muy joven Palito Ortega, por lo cual cabría suponer que corresponde a 1963/64 aproximadamente. Agreguemos que la citada Editorial Oeste hizo también Aventuras del Errante y otros títulos de escasa o nula calidad.

 ODISELANDIA Y EMBOSCADA

    Volviendo a la edad de oro de Ediciones Universales otro de sus títulos fue Odiselandia (Tierra de aventuras), revista en la cual predominaba el material extranjero sobre lo nacional, representado en este caso por “Mitos y Leyendas de la Tierra Americana” de la dupla Grassi-Dominguez. Salvo algún western y uno que otro policial la temática predominante era la aventura en distintos escenarios. Al igual que en Aventuras del Oeste Grassi era el autor de distintas notas sobre mitología, historia americana, curiosidades, etc.

 

   En un número correspondiente a junio de 1958 se promociona una Odiselandia Extra, con el agregado de “historietas de acción en remotas regiones” pero no contamos con ejemplares para conocer sus características. Leandro Sesarego solía ser el habitual ilustrador tanto de las tapas de Odiselandia como del Libro de Aventuras del Oeste.

     Cerrando este repaso a la producción de Ediciones Universales hay que citar a Emboscada, revista sobre la cual publicamos una extensa nota recientemente (ver los archivos de noviembre 2010) por lo que no vamos a extendernos al respecto, salvo decir que apareció en 1960 y sólo duró unos pocos números.

     Por su parte Adrian Rosé en una reseña publicada en la pagina AXXON,COM.AR respecto a la obra de Alfredo Grassi menciona que éste fue director de una revista dedicada a la ciencia ficción que iba a lanzar Ediciones Universales en 1951  con el título de Fantasía y CF pero que no llegó a aparecer pese a estar ya armada. Esto lleva a pensar –de ser correcta la fecha- que la actividad de Bondi en el campo editorial era anterior a su participación en el rubro historietas.

      En síntesis y más allá de la escasez de datos (*), el repaso a sus revistas permite comprobar que Grassi no exageró al calificar a Salvador A. Bondi (¿italiano?) como “editor imaginativo” y “Un tipo formidable como editor, uno de los pocos editores inteligentes que he conocido. Realmente editor de alma”…para que eso lo diga un guionista…. (CRM)

 (*) En 1976 tuvimos la oportunidad de trabajar en una editorial cuyo dueño era Nicolás Gibelli, el fundador de Codex. En esa nueva empresa lo acompañaba gente que había estado con el en aquella etapa, entre ellos Pedro Ortiz Barili, que había sido el responsable del área de historietas de Codex. Fue una lástima que por entonces no nos dedicáramos todavía a recoger datos sobre la historieta, ya que hubiera sido una oportunidad única de conseguir información de primera mano sobre aquella época excepcional.

 

 

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