Salvo excepciones como las de Oesterheld, Robin Wood, Ray  Collins, Trillo y algún nombre más, los guionistas quedan siempre relegados a la hora de decidir el tema de una nota. Atraídos por el poder de la imagen nos inclinamos en exceso hacia los dibujantes en desmedro de quienes con su imaginación y su capacidad literaria dan pie a esos dibujos.

     Queriendo suplir en parte esa injusta omisión iniciamos una serie de artículos dedicadas a repasar la carrera de diversos guionistas  y no de los más recientes, sino de los integrantes de aquél  grupo que fue casi un eslabón, una bisagra entre pioneros como Wadell, Repetto y quizá Rega Molina y los que darían sus primeros pasos en los sesenta, tales los casos de Pedro Mazzino, Sergio Almendro, Eugenio Mandrini o Jorge Morhain. Con ustedes entones tres guionistas “de los de antes”:

 W. I. EISEN

 

AISEMBERG

    W. I. Eisen fue uno de los seudónimos utilizados por Isaac Aisemberg, escritor, dramaturgo y guionista cinematográfico nacido en General Pico, La Pampa en 1918 y fallecido en 1997. En materia literaria fue autor de numerosos relatos, novelas y obras teatrales, obra que en parte fue traducida para ediciones norteamericanas. Estuvo también al frente del Círculo de la Prensa y fue Presidente de la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores).

     Estrechamente ligado a la actividad cinematográfica, Aisemberg  escribió numerosos guiones entre los cuales pueden citarse los de las películas  “El bote, el río y la gente”, “La rabona”, “Yo maté a Facundo”, “Bajo el signo de la Patria” (con el seudónimo de Eliseo Montaña) y realizó la adaptación de “Hombre de la esquina rosada” de Jorge Luís Borges.

     Siempre en ese rubro fue jurado en festivales de cine, colaborador en el Festival Cinematográfico Internacional de Mar del Plata, miembro del tribunal de guiones en el Instituto de Cinematografía y director del Centro de Experimentación y Realización Cinematográfica (CERC), la escuela de cine del Instituto Nacional de Cinematografía, cargo que ocupaba al momento de su muerte.

   En materia de historietas citaremos sus guiones para la versión local de El “Santo” que dibujaba Oscar Novelle en Aventuras (1947);  “El medallón del Séptimo Imán” publicado en Album Intervalo en junio de 1954 con dibujos de Percy Eakins (posiblemente Julio Alvarez Cao); “El hombre de Scotland Yard”, también de 1954 dibujada por Daniel Haupt; “Atención, llama Interpol” y “Johnny Sebastian el mescalero”, uno de los personajes creados por la agencia Sindypress, que se publicó en la revista Patrulla en 1959 con dibujos de Carlos Casalla.

 ALFREDO INSUA

    En 1953 Insúa escribía los guiones de “Aurelio el audaz” y debió ser también el autor de la parte inicial de dicha saga que se tituló “El monarca del último horizonte”, realizada por Joao Mottini en Patoruzito. Para la misma revista pero en 1958 Insúa escribió  “Cruz Calaveras”, historieta ambientada en el sur de Chile que dibujó Luis Angel Domínguez.

   Fue también colaborador de Editorial Acme, de Codex y de Ediciones Universales, para cuya revista Emboscada (de la cual nos ocupamos recientemente) escribió la mayoría de los guiones, alguno con el seudónimo de Al Ausni, mientras que para Aventuras del Oeste creó “El Errante”, un western dibujado por Luís Angel Domínguez. Participó también en Delito –revista  editada por Guillermo Divito- con una historieta titulada “El hombre de vidrio”, que no debe confundirse con la serie homónima de Antonio Rosso, de 1966.

   Alfredo Insúa fue autor también de dos libros de relatos: “El ruso y el yanquee se emborrachan juntos” y “Hombres a la cal viva”, el primero con prólogo de Roberto Tálice y el segundo de Ulyses Petit de Murat, lo cual prueba que no era ningún improvisado en el tema

  ROGER PLA

  

ROGER PLA

  Otro hombre de la literatura que pasó por la historieta, aunque en este caso su actuación fue más fugaz que las de sus dos colegas. Roger Plá (1912-1982) nació en Rosario pero desde 1936 se radicó en Buenos Aires donde hizo periodismo como crítico de arte y fue colaborador permanente en el diario El Mundo hasta 1948. Incorporado a la industria editorial se desempeñó en los cargos de asesor literario y director de colecciones y en 1973 cumplió funciones como Secretario de Redacción de la recordada revista Crísis.

       Fue autor de varias novelas entre ellas “El duelo”, “Los Robinsones” y “Paño verde” (quizá la más conocida de sus obras, llevada al cine en 1973), incursionó también en la dramaturgia y con el seudónimo de Roger Ivnnes escribió algunas novelas policiales, entre las que destaca “El llanto de Némesis”.

     Su vínculo con la historieta parece limitarse a un breve período de colaboración con la Editorial Columba, que en 1953 adaptó en un Album de Intervalo su novela “Paño verde” (con dibujos de Guillermo Dowbley), mientras que en materia de guiones originales escribió con el seudónimo de “Nico Pons” los de la serie protagonizada por el gendarme Paco Almiral (1953) y es muy probable qua haya realizado los de “Black Hood”, un enmascarado que dibujó Oscar Fraga y también Eugenio Colonesse. (CRM)

Anuncios