Los VIGILANTE

Algunos trabajos no son bonitos, ni divertidos, pero alguien tiene que hacerlos. Cuando Superman está en otro planeta, defendiendo a otras razas y gentes, ¿quién protege a los ciudadanos de a pié de las maldades del mundo?  En el Universo DC, ese papel recae sobre un hombre normal que, cansado de los agujeros legales, los fallos policiales y los intereses políticos y gubernamentales, decide enfundarse en un traje y perseguir, en algunos casos, hasta la muerte, a aquellos criminales que han burlado el sistema.  Vigilante toma su nombre del castellano, aunque su acepción en el inglés implica, no sólo una persona que vigila, sino también, una que se toma la justicia por su mano.-
 
ANTECEDENTES
La primera persona en adoptar el nombre de Vigilante fue Greg Saunders, que debutó en Action Comics #42 (noviembre de 1941). Surgido como otros tantos en su época, Greg se convirtió en Vigilante tras la muerte de su padre, asesinado por unos bandidos. Como un cowboy justiciero, formó parte de los Siete Soldados de la Victoria junto a Green Arrow, Speedy, Star-Spangled Kid, Stripesy, Crimsom Avenger y Shining Knight.
 
 GREG SAUNDERS
Saunders tuvo un compañero, Jimmy Leong, que adoptó el nombre Stuff, the Chinatown kid. Juntos combatieron el crimen en Nueva York, con historias más bien corrientes y de corte mundano. Finalmente, en Los Siete Soldados de la Victoria de Grant Morrison, fue asesinado y convertido en fantasma tras reunir al nuevo grupo.  A pesar de haber sido el primer Vigilante, Saunders no consiguió ser nunca tan conocido como su sustituto, quien aún permanece en la mente de muchos lectores gracias, en parte, a que en sus guiones estuvieron escritores de la talla de Marv Wolfman, Paul Kupperberg o incluso Alan Moore. Su primera aparición fue en el New Titans Annual #2. De la mano de Marv Wolfman y George Pérez, Vigilante sufrió una considerable revisión, dejando de lado el look de cowboy por uno más acorde con los nuevos tiempos. Bajo la máscara se encontraba Adrian Chase, fiscal del distrito en Nueva York que, ante el asesinato de su familia y la consiguiente pérdida de confianza en el sistema de justicia, decidió acabar por sus propios medios con aquellas personas que no habían sido castigadas por la ley.
 
 ADRIAN CHASE  De esta manera, Chase se convirtió en uno de los primeros personajes amorales del comic. Desde sus primeros números, esta nueva versión de Vigilante usaba técnicas no letales contra sus enemigos; hasta que en el número 37, un policía murió como consecuencia de sus actos, lo que le llevó a una conducta mucho más violenta y destructiva. Esta espiral de violencia le llevó a agredir brutalmente a un ex-convicto que resultó ser inocente, lo que supuso un golpe psicológico para Adrian, que le obligó a abandonar el traje.  En más de una ocasión Adrian dejó de actuar como Vigilante, momento que era aprovechado por compañeros y conocidos suyos, que asumían dicha identidad (aun sin que éste lo supiera). El primero en sustituirle fue el juez Allan Wells, quien llevó una violencia extrema a las calles de Nueva York. En un intento por detenerle, Chase se enfrentó a él y lo mató, para más tarde descubrir que quien se ocultaba tras la máscara era su amigo. Este hecho aumentó aún más su sentimiento de culpa.  La segunda persona en vestir el traje de Vigilante fue el alguacil, Dave Winston. Negándose a matar a los criminales, Dave aprovechaba la reputación de Vigilante para cumplir sus objetivos. Durante el secuestro de un avión en el que viajaba el propio Chase, Winston fue asesinado por el secuestrador, un criminal que respondía al nombre de Pacificador. En un intento de obtener venganza, Adrian volvió a vestir el traje de Vigilante. Durante la pelea fue desenmascarado ante las cámaras de televisión.  Tras estos sucesos, la violencia que rodeaba la vida de Adrian siguió aumentando hasta que éste comenzó a mostrar síntomas de problemas mentales: ataques de violencia, paranoia y sentimiento de culpabilidad, que se entrometían con sus labores de “justiciero”, llegando incluso al punto de matar a los policías que se cruzaban en su camino. Finalmente, en el número 50, Adrian Chase se suicidó.-
 
 PATRICIA TRAYCE  La penúltima persona en vestir el traje de Vigilante fue Patricia Trayce; surgida en la serie regular Deathstroke El Exterminador, de mano de Marv Wolfman y George Pérez, en abril de 1992. En su identidad civil era policía, aunque como Vigilante recibió entrenamiento del propio Deathstroke. La relación entre ambos llegó hasta el punto de convertirse en amantes. Después Patricia comenzó a actuar por libre.  Metrópolis ha sido siempre una ciudad de luz, en la que los bajos fondos pocas veces se desvelaban como tales, y en la que vive un superhéroe que representa, precisamente, todos los buenos valores. Sin embargo, como cualquier ciudad, posee un lado oscuro. Nada es tan bonito ni tan limpio como puede llegar a parecer. Hay crimen al más bajo nivel: bandas callejeras, prostitución, extorsión, violencia… pero, desgraciadamente, esto no se aplica solamente a los oscuros callejones, sino que en los despachos y pasillos de oficinas, gubernamentales o no, existe la maldad, aquella que anida en lo más profundo hombre. En este contexto de criminalidad en todos los niveles se enmarca la miniserie Vigilante, escrita por Bruce Jones y dibujada por Ben Oliver en 2005. Jones es un estadounidense que comenzó escribiendo comics de terror y ciencia-ficción. Sus primeros trabajos para Marvel fueron como freelance, con obras como Ka-Zar o Conan el bárbaro. Para DC escribió, entre otras cosas, siete números de Nightwing, la serie Deadman (Vértigo), y algunas series limitadas como Man-bat y OMAC. Actualmente, y desde el número 25, es el sustituto de Greg Rucka en Checkmate. Ben Oliver, por su parte, es un dibujante formado en 2000 AD. Ha trabajado en Juez Dredd, The Authority, The Losers y Thunderbolts, entre otros. La miniserie, mezcla de thriller y serie policiaca, nos presenta una Metrópolis como nunca antes la habíamos visto. Lejos de la luz y grandiosidad del Daily Planet, Jones y Oliver nos muestran una ciudad oscura y corrupta. Una ciudad en la que Superman no tiene cabida. Una ciudad comparable con Gotham, o quizás peor. Recientemente publicado por Planeta, la miniserie consta de 6 números que suponen la presentación de este nuevo Vigilante. Sin ningún extra, a excepción de las portadas originales y una introducción, tenemos una edición correcta y bien cuidada. (Por Miguel Rodríguez)  
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