EL INMORTAL, HORA CERO
 
En esta saga que por primera vez se recopila en libro y en forma completa, Gilgamesh reinicia su milenario peregrinar en la tierra, en el Año 10.000 DC, luego de una hecatombe nuclear Y se encuentra en custodia de 12 humanos en estado de hibernación que serán -de él depende- un nuevo origen para la raza humana… Gilgamesh: Hora Cero. Un nuevo comienzo en la historia de un personaje Inmortal.-
Gilgamesh el Inmortal fue creado por Lucho Olivera allá por 1969 para las páginas de la recordada revista D’Artagnan. Este personaje adquiere su inmortalidad gracias al marciano Utnapishtim, quien lo salva de la muerte… pero se le va la mano porque lo dota con la capacidad de no morir, de vivir para siempre, miles de años y miles de vidas…
 
 
Doedytores comenzó a publicar (en principio) una serie de tres volúmenes de este recordado personaje, bajo la línea editorial "Biblioteca MP de Novela Gráfica" (MP… ¿Muy Popular? ¿Material Perdido? ¿Más Pedido? ¿Medio Pelo?… Hay que adivinar qué quiere decir esta sigla, amigos). El primer libro se llama Gilgamesh el Inmortal: Hora Cero, e incluye una saga de 128 páginas que escribió Sergio Mulko y dibujó Lucho Olivera allá por mediados de los ’70. La historia arranca justo en donde se interrumpió esa publicación al estilo de "comicbook" de este personaje que salió unos años atrás (que fueron, si mal no recuerdo, 7 revistas de calidad paupérrima en papel de diario, en blanco y negro, con unas portadas que rayaban en lo bizarro). Aquí Gilgamesh reinicia su milenario peregrinar en la tierra en el año 10.000 DC, luego de una hecatombe nuclear, y se encuentra custodiando a 12 humanos en estado de hibernación que serán un nuevo origen para la raza humana…
La edición de este tomo es muy buena, la historia es entretenida, y es una opción interesante para encontrarte con aquella historieta clásica argentina.
 
 
LUCHO OLIVERA
Luis Lucho Olivera (Corrientes, 25 de mayo de 1942 – Buenos Aires, 11 de noviembre de 2005) fue un historietista argentino que dibujó numerosas series para la Editorial Columba, entre ellas Nippur de Lagash, uno de los personajes estrella de la compañía.
 
   Olivera nació en Corrientes, donde estudió dibujo y pintura con Rubén Vispo. A los 20 años dejó la ciudad para trasladarse a Buenos Aires, donde publicaría sus primeros dibujos en Vea y Lea y Leoplán mientras estudiaba en la Escuela Panamericana de Arte con Hugo Pratt y Alberto Breccia; su estilo cargado y detallista, influido por Breccia pero también reminiscente de la obra de John Buscema o Frank Frazetta, atrajo la atención de la editorial de H. G. Oesterheld, para cuyas revistas Frontera y Hora Cero ilustraría varias portadas en los años siguientes. Pronto se sumaría también al equipo de Misterix, donde en 1964 publicaría la primer obra con guión propio, Legión Extranjera.
El salto a la fama vendría, sin embargo, con su colaboración en las revistas de la Editorial Columba, en cuya publicación principal, D’Artagnan, aparecería por primera vez en 1967 Nippur de Lagash; centrada en las aventuras de un hosco exiliado sumerio, la historieta contó en los primeros números con guión del mismo Olivera, basado libremente en el canon mitológico mesopotámico. Resultó un éxito rotundo desde los primeros números, aparecidos en mayo; los primeros siete episodios fueron historias unitarias, narrando el exilio de Nippur de su ciudad natal y la adopción de una vida de aventurero errante. La colaboración con el novel guionista paraguayo Robin Wood aportaría densidad narrativa a la historieta, incorporando material histórico e imprimiéndole una característica continuidad a las historias.
A partir de 1972 Nippur apareció en formato de comic-book independiente; Olivera y Wood exploran en él la juventud del personaje e historias amorosas, mientras que el dibujante Sergio Mulko, admirador de Olivera, relevó a éste en las páginas para D’Artagnan. Del comic-book aparecerían 27 números; al fin de éste, Olivera volvió a alternar con Mulko en el dibujo para D’Artagnan. Mientras tanto, y desde junio de 1969, había comenzado a dibujar con guión propia una historieta sobre Gilgamesh el inmortal, en la que trasladaba al héroe sumerio a un entorno de ciencia ficción posapocalíptica. El guión, de mayor fantasía y ambigüedad moral que el de Nippur, permitió a Olivera desarrollar un estilo atípicamente tenebrista.
En los años siguientes, y tras el retiro de José Luis Salinas, dibujaría los guiones de Alfredo Grassi para Dick el artillero, una serie de tema deportivo sindicada en el King Features Syndicate y publicada internacionalmente en varios periódicos. Nippur quedaría en manos de otros dibujantes, en especial Ricardo Villagrán. Para Ediciones Record desarrollaría historias de ciencia ficción (Galaxia Cero, Yo Ciborg, Planeta Rojo) y aventura heroica (Ronar), en las que el uso de la sombra volvería a ser protagónico, dándoles un tinte de film noir atípico en el género. Para un periódico rionegrino dibujó y guionó a finales de la década del ’90 Pepe Moreno, las aventuras de un paleontólogo preocupado por las depredaciones del patrimonio arqueológico nacional.
Aficionado de siempre a la pintura, produjo muchas telas en sus últimos años. Enfermo de cáncer, trabajó hasta poco antes de su muerte, acaecida en Buenos Aires el 11 de noviembre de 2005.
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