RECONOCIMIENTO A SOLANO LOPEZ
La Legislatura de la ciudad de Buenos Aires declaró al dibujante Francisco Solano López, ilustrador y creador junto Héctor Germán Oesterheld de la célebre historieta nacional El Eternauta, Personalidad Destacada de la Cultura. La iniciativa fue presentada por los diputados Julián D`Angelo y Verónica Gómez (Partido Socialista).-
 
 
FUNDAMENTOS DE LA LEGISLATURA
 
Señora Presidenta:
Algunos dibujantes pueden presumir de haber hecho historia en el arte popular argentino. Con 55 años de trabajo en sus espaldas, dos exilios, la creación compartida de la historieta nacional más célebre del mundo (El Eternauta, con guión de Héctor Germán Oesterheld) y un reconocimiento a lo largo de toda América y Europa, el ilustrador de historietas, Francisco Solano López, podría ser uno de esos que presumen.
Descendiente del mariscal paraguayo de la Guerra de la Triple Alianza, nació en Buenos Aires en 1928 y dibuja profesionalmente desde 1953, cuando ingresó a la editorial Columba. Apasionado por el dibujo desde muy chico, es de formación autodidacta y admite influencias de Goya y Rembrandt.
Su trabajo con Oesterheld, el célebre guionista desaparecido en 1977 por el nefasto Proceso militar, se inició en 1955 en la Editorial Abril, donde dibujó Uma-Uma para Rayo Rojo, y reemplazó a Campani en la serie Bull Rocket para la revista Misterix. Fue el comienzo de una de las duplas más importantes de la historieta argentina.-
 
Cuando Solano López decidió realizar una historieta de ciencia ficción, pero con un tono más realista del que venía trabajando hasta ese momento, el resultado fue El Eternauta, que marcó un hito en la historia del arte popular argentino. El Eternauta no es una novela, como tampoco lo es el Martín Fierro, aunque ambas comparten su carácter narrativo y coinciden en que son obras emblemáticas atípicas que fueron concebidas en los límites del sistema literario de su tiempo, marginales respecto de lo reconocido.
La historieta, considerada por muchos como el mejor relato de aventuras que se haya escrito en nuestro país, relata la resistencia de un grupo de amigos frente a una invasión extraterrestre contra la ciudad de Buenos Aires que se inicia con una nevada asesina. Era la primera vez que, en nuestro país, la ciencia ficción se instalaba en escenarios reconocibles, como la cancha de River Plate, Plaza Italia, la Panamericana.
Apareció el 4 de septiembre de 1957, en plena dictadura de Onganía, en el primer número de la revista Hora Cero, Suplemento Semanal, y se extendió hasta el Nº 106 de 1959, con más de 3.000 viñetas. La obra fue un éxito de público, y tiempo después fue recopilada en libro. Se fue reeditando a lo largo de los años en diferentes países.-
 
    
Solano, con sus trazos realistas, le otorgó calidez a escenarios cotidianos y creíbles y dibujó gente de carne y hueso, calles concretas, colectivos, paredes pintadas con eslóganes políticos. Todo dentro del clima de una Buenos Aires apocalíptica. Con el tiempo, El Eternauta se fue transformando en una eficaz parábola de nuestra realidad.
Anteriormente, en la Editorial Frontera, siempre con guiones de Oesterheld, Solano López había ilustrado a Joe Zonda; Rul de la Luna; Rolo, el marciano adoptivo, más numerosos episodios de Ernie Pike y El cuaderno Rojo.
A partir de los sesenta, y durante quince años, Francisco Solano López trabajó para editoriales inglesas y residió en Europa entre 1963 y 1968.
Por la propuesta de Ediciones Record, tras el suceso de ventas de las recopilaciones de El Eternauta, vuelve a su personaje más famoso en 1976, y junto con Oesterheld realizan El Eternauta II para la revista Skorpio. El guionista militaba en la agrupación Montoneros y desde su perspectiva ideológica produjo cambios en el carácter y el accionar del personaje. Juan Salvo, el protagonista de El Eternauta, junto al mismo Oesterheld, que se incluyó en la historieta, se convirtieron en líderes de la resistencia del grupo humano sometido por el invasor. 
Según Solano, “cuando el propio Oesterheld se metió en política, la metió a ella en las historietas, y a mí sin preguntarme. Yo soy reacio a embanderarme en algo que tenga una estructura, porque me quita independencia de pensamiento. Siempre preferí intentar alguna historia en donde mandemos nuestro mensaje político que sí es contestatario, pero siempre independiente”.
El duro clima político represivo que se vivía en el país bajo la dictadura militar lo obligó a emigrar para proteger a su hijo Gabriel que había caído preso.
“Esa era una época muy difícil. –reconoce Solano–. A mediados de los ´70, Oesterheld mandaba sus historias cada vez más jugadas desde la clandestinidad, sin domicilio fijo y yo seguía yendo como si nada a mi trabajo en Editorial Abril. Mi hijo cayó preso por un grupo de tareas que lo fue a buscar, primero a mi casa, y luego a la pensión donde vivía, rodearon la manzana y se lo llevaron. Yo conseguí ponerlo al costado de los centros clandestinos y quedó detenido en la Federal. Un año después, pude sacarlo y nos fuimos juntos a España.” Allí realiza Ana, con guión de su hijo. En esta historieta, donde la protagonista es una estudiante de la Sorbona que busca su identidad en una Europa atravesada por la carrera armamentista de las superpotencias en plena Guerra Fría, se ve reflejado el momento violento y angustioso que los creadores vivían por aquellas horas.
En 1980 dibuja la serie bélica Aguila Negra, con guión de Ray Collins, para Nippur Magnum de Columba; y en Superhumor publica Calle Corrientes, con guión de Guillermo Saccomano.  En esta década, junto a Carlos Sampayo, creó la formidable serie Evaristo, policial argentino ambientado en los años 50.
En 1984 se traslada a Río de Janeiro, desde donde colabora con editoriales de Estados Unidos. Junto con Barreiro, realizó, entre otras series, Ministerio y El Instituto, que funcionaban como parábolas sobre el accionar de los militares de El Proceso.
En 1995, regresa a Buenos Aires, desde donde continúa trabajando para Estados Unidos. También colabora con publicaciones argentinas y comienza a incursionar, con gran éxito, en Europa, en el género erótico.
En 1997, retoma la aventura de su emblemático personaje, El Eternauta. El mundo arrepentido es el título que recibe la historia, que ubica la acción en un extraño mundo al que llega Juan Salvo luego de ser teletransportado al fin de la primera parte.
En 2001, ilustra El Eternauta, El Regreso, que fue publicada en la revista italiana Lancio Story. Autoeditada por el propio Solano, se publicó en Argentina a partir de julio de 2003, a lo largo de 9 entregas. La historia se sitúa 40 años después de la invasión extrarrestre, que ha triunfado. En esta continuación, Solano López y Maiztegui, el guionista, tienen la intención de acercarse a lo que sucede en la realidad. Así lo aclara Solano: "Estamos echando una mirada sobre la actualidad, basados en una metáfora explícita: el país invadido por extraterrestres, que son en realidad las finanzas internacionales. En esta parte nos interesó mostrar cómo lograron los invasores perpetuar la dominación a través de los mecanismos de la democracia. Tal como pasó en América Latina con Collor de Melo o Menem".
Tras la buena recepción de esta aventura, Solano López dio inicio a una nueva serie: La búsqueda de Elena. Retomando las líneas planteadas en El Regreso, la historia se sitúa en el mundo dominado por los invasores, mientras el grupo de Juan Salvo continúa la resistencia, a la vez que tratará de buscar a Elena, su esposa perdida al final de la clásica primera parte. Comenzó a publicarse en abril de 2006, en una serie de seis números.
En un posterior episodio de la serie, Juan Salvo se reencuentra con su hija, secuestrada por los invasores, en una evidente metáfora sobre los desaparecidos y el robo de bebés durante el Proceso.
En 2007, Solano realiza una muestra itinerante con una adaptación a la historieta de la novela de no ficción, Operación Masacre, de Rodolfo Walsh. Para dar el toque final a la obra del periodista desaparecido durante El Proceso, Solano agregó tres cuadros que unían lo sucedido en 1956, época de los fusilamientos clandestinos en José León Suárez, con las Madres de Plaza de Mayo, en los ´70,  y culmina la historia con la reproducción del artículo 18 de la Constitución Nacional: “Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso o sacado de los jueces designados por ley antes del hecho de la causa”.
Idealista por naturaleza, el ilustrador siente que, con la historieta, se puede decir casi todo.
Francisco Solano López es, sin dudas, uno de los grandes maestros de la historieta mundial. Próximo a cumplir los ochenta años (los cumple en octubre del corriente año) este vecino del barrio de Almagro, estilista de las viñetas, comprometido con la causa del ser humano, por todo lo que se expresara, es merecedor de ser considerado como “Personalidad destacada de nuestra Ciudad”.
Por todo lo expuesto, Señora Presidenta, es que solicitamos la pronta aprobación del presente proyecto de ley.
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