solano-buld      En febrero de 2005  Editorial Perfil lanzó una línea de revistas de historietas integrada por cinco títulos:  45 Toneladas, 45 Toneladas Clásica, Espía, El Mosquito y…Paja. El primer número de 45 Toneladas Clásica correspondió a trabajos de Solano López y Pol (Pablo Maiztegui) y llevaba como subtítulo o síntesis de  su contenido “Historias de depredación ecológica y corrupción política a finales del siglo veinte”.  En la página tres de la revista bajo el título “Solano López hace memoria” el gran dibujante relataba el origen de esas historietas: 

  SOLANO-TAPA  “A principios del ’92, acabábamos de terminar con una tanda de trabajos. Entonces la editorial italiana Eura me encarga una serie de 4 historias unitarias, autoconclusivas. de aventuras cortas. El método de trabajo eran historias libres de entre 10 y 15 páginas. Y le digo a Pol: ¿y ahora qué hacemos? Me contestó enseguida ¡Yo tengo una historia…! Y bueno, vamos a hacerla. Pero tenés que convertirla en un guión. Ahí se empezaron a ver sus grandes aptitudes como guionista. Hasta entonces solo conocíamos su habilidad como dibujante.  El tema era que la editorial nos pedía resúmenes de las historias propuestas. De cada tres que mandábamos, seleccionaban una o dos. Así que para Pol era un ejercicio muy interesante porque se veía obligado a desarrollas distintas ideas simultáneamente, para presentarlas todos los meses.

  solano-bicicleta  ¡Pero necesitábamos temas! Y bueno…empezamos a hurgar en los diarios. Era la época en Brasil de Collor de Melo. Entre el Amazonas, la corrupción del gobierno, el narcotráfico, y todo lo que ocurría, surgían muchísimos temas…Si bien cambiábamos los nombres, quien quiera ver, puede darse cuenta donde está situada. Porque a pesar de que las historias se leían en Europa, nos pareció apropiado y fuera de lo común basarnos en el lugar en que estábamos.

solano-tio  Hubo una que nos quedó grabada: en un pueblo del interior de Manaos, la policía había metido preso a un muchacho. La madre del pibe se puso furiosa porque su hijo era inocente. Y cuando fue a protestar a la comisaría, nadie le dio bollilla. La mujer volvió a la casa, sacó una camioneta que tenía, una pick up o algo así, y se fue furiosa hasta la cárcel y chocó todos los patrulleros que estaban estacionados en la cuadra. Era muy divertida la historia para contarla, además por todas las alternativas que ofrecía. Pero la editorial la rebotó porque consideró que era poco creible.”

    La revista que comentamos incluía las historietas “La caverna”, “Bulldozer”, “Ladrón de bicicletas”, “Danger”, “La misión”, Mi tío JC” y “Lunáticos”.

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